¿Cómo tomar decisiones difíciles?: 8 recomendaciones

¿Te cuesta tomar decisiones? ¿Qué haces normalmente cuando estás bloqueado? En este artículo, describimos algunas estrategias que te pueden ayudar para estos momentos.
¿Cómo tomar decisiones difíciles?: 8 recomendaciones
José Padilla

Escrito y verificado por el psicólogo José Padilla.

Última actualización: 01 agosto, 2022

El acto de tomar decisiones es inherente a nuestra condición humana, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos abriendo y cerrando flujos. Nuestra vida transcurre entre una elección y otra. Vivir es una decisión continua. Pero, ¿por qué a veces tomar una decisión se convierte en un proceso tan complicado?

El miedo a tomar una mala decisión es uno de los agentes paralizantes más potentes. El miedo al fracaso o la ansiedad de la incertidumbre puede dilatar, y mucho, nuestra decisión en el tiempo. También lo puede hacer el perfeccionismo o la dependencia del criterio de los demás. ¿Qué podemos hacer para no quedarnos congelados por lo abrumador de las circunstancias?

8 estrategias para tomar decisiones

Existen muchas estrategias para tomar una decisión difícil. Entre ellos se halla el método PROACT, propuesto por Hammond, Keeney y Raiffa (2003). PROACT es una herramienta diseñada para ayudarnos a valorar los componentes tangibles como los intangibles de la situación. Además, incluye a los hechos, los sentimientos, opiniones y creencias en la toma de decisiones.

En sí, este método no nos devuelve de manera directa la mejor opción, sino que nos permite obtener una versión enriquecida de lo que está sucediendo, aumentando de esta manera nuestra probabilidad de acertar: lo que hace es manejar esa complejidad de manera más razonable. Hammond, Keeney y Raiffa (2003) han encontrado que las decisiones más difíciles pueden ser analizadas y resueltas considerando ocho pasos.

Los cinco primero son: Problemas, Objetivos, Alternativas, Consecuencias y Transacciones. Estos son el eje central de método y se pueden aplicar a cualquier situación. Los tres restantes (incertidumbre, tolerancia del riesgo y decisiones vinculadas) contribuyen a aclarar las decisiones en ambientes volátiles, por lo que no son aplicables en todas las decisiones, aunque sí en muchas de las más importantes.

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1. El problema

El modo en que definas el problema limita la decisión, determina las alternativas a considerar y la forma en que estas se evaluaran. Por lo tanto, plantear bien el problema es necesario para impulsar todo el proceso.

El mayor peligro en la formulación de un problema es la pereza. Buscar lo sencillo o dejarse llevar por lo primero que surge en la mente no es lo más acertado. La manera fácil no es necesariamente la mejor.

Para definir el problema tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Pregúntate qué detono esta decisión, es decir, por qué la estás considerando.
  • Cuestiona las limitaciones que hay en tu planteamiento del problema.
  • Identifica los elementos esenciales del problema.
  • Reconoce que otras decisiones depende de esta o la afecta.
  • Busca que otras decisiones pueden hacer parte de esta o cuáles se pueden derivar de ella.

 2. Objetivos

Cada decisión que tomes debe acercarte más a tus metas. La decisión es el medio que usas para llegar a un fin. Cuando tengas que tomar decisiones difíciles, pregúntate: ¿qué es lo que deseo alcanzar al tomar esta decisión?, ¿cuáles son mis intereses?, ¿cuáles de mis valores, temores, preocupaciones, temores y aspiraciones son más relevantes para alcanzar esa meta?

Piensa muy bien en tus objetivos, pues son ellos lo que te darán dirección en el camino. Para identificarlos sigue los siguientes pasos:

  • Anota lo que esperas solucionar con tu decisión.
  • Convierte tus inquietudes en objetivos concretos.
  • Separa los medios de los fines al formular tus objetivos.
  • Aclara que significa cada objetivo.
  • Pon a prueba los objetivos para ver si captan tus intereses.

3. Las alternativas

Cada alternativa es un camino para llegar al objetivo. Ellas determinan distintas líneas de comportamiento, entre las cuales debes elegir la que más se ajuste a lo que quieres alcanzar. Hammond, Keeney y Raiffa (2003) sostienen que es importante tener en cuanto todo el tiempo lo siguiente: que nunca se puede elegir una alternativa que no se haya tenido en cuenta y que por más alternativas que se tengan, la que se elige puede no ser mejor que la mejor de ellas.

Algunas claves para generar alternativas son las siguientes:

  • Usa los objetivos para guiar la búsqueda de buenas alternativas.
  • Desafía las limitaciones.
  • Fíjate altas aspiraciones, ya que estas te obligan a pensar en formas nuevas.
  • Dale rienda suelta a la imaginación antes de consultar con otra persona.
  • Usa los aprendizajes de experiencias pasadas.
  • Solicita la sugerencia de otros.

4. Las consecuencias

Después de haber definido el problema, los objetivos y las alternativas, debes comparar las ventajas y las desventajas de cada opción que has generado. Juzga hasta qué punto cada una de ellas satisface tus objetivos. Describe las consecuencias que tendrán de manera exacta y completa. Algunas claves para definir consecuencias son las siguientes:

  • Sitúate mentalmente en el futuro y observa qué consecuencias tendrán tus opciones.
  • Describe las consecuencias de cada alternativa.
  • Elimina las alternativas que no te ayuden a alcanzar los objetivos.
  • Organizar en un cuadro las descripciones de las consecuencias de las alternativas que te quedan.

5. Las transacciones

En muchas ocasiones los objetivos que te has propuesto contradictorios entre sí, por lo que debes encontrar el punto medio entre ambos. A veces es preciso que sacrifiques un poco de algo a cambio de otra cosa.

La toma de decisiones difíciles implica establecer prioridades y realizar sacrificios para conseguir un equilibrio.

6. La incertidumbre

Hay situaciones en las que es imposible conocer las consecuencias que tendrá una elección. Cuando eliges quizá sabes lo que puede ocurrir, pero no puedes estar seguro de eso. ¿Qué hacer en estos casos?

La vida está llena de incertidumbre y muchas de las decisiones que debes tomar tienen muchos riesgos. No es posible hacer desaparecer la incertidumbre por arte de magia, pero sí es posible aumentar las probabilidades de tomar una buena decisión a pesar de la duda. Para ello haz lo siguiente:

  • Reconoce la existencia de la incertidumbre.
  • Piensa sistemáticamente en ella y determina los diversos resultados que podría producir.
  • Asígnale una probabilidad de ocurrencia a cada uno y establece su posible impacto.

Construye un perfil de riesgo para simplificar para tomar decisiones difíciles en medio de la incertidumbre:

  • Identifica la incertidumbre clave.
  • Define los resultados.
  • Asigna probabilidades.
  • Aclara las consecuencias.
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 7. La tolerancia del riesgo

Es necesario que reflexiones sobre lo que pasaría si tomas una decisión equivocada y si estarías dispuesto a asumir ese riesgo. Para tener en cuenta tu tolerancia del riesgo al comparar perfiles de riesgo, sigue las siguientes recomendaciones:

  • Piensa en el atractivo de las consecuencias de las alternativas que estás considerando.
  • Compara ese atractivo con la probabilidad de que ocurran.
  • Selecciona la alternativa.

 8. Las decisiones vinculadas

Las decisiones vinculadas exigen pensar tanto en el presente como en el futuro. Para hacer una elección adecuada sobre qué hacer ahora, es necesario pensar en lo que se hará en el futuro. Los siguientes pasos te servirán de guía:

  • Entender el problema básico de decisión.
  • Identificar formas de reducir la incertidumbre.
  • Identificar decisiones futuras asociadas.
  • Entender las relaciones en las decisiones vinculadas.
  • Decidir qué hacer en la decisión básica que se tomará.
  • Tratar las decisiones posteriores como nuevos problemas.

Para terminar, tomar decisiones difíciles exige de ti no solo un análisis racional de la situación, sino también una revisión consciente de lo que sientes y de lo que valoras.

Por ende, es fundamental que al analizar tu decisión con el método PROACT también puedas evaluar si esa decisión te emociona, si realmente es buena para ti, si te permite hacer un aporte a tu vida o a las de los demás y si te atrae, es decir, si te sientes llamado y seducido por ella. Contemplar estos aspectos te ayudará a tomar decisiones difíciles centradas en el sentido de tu vida.


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  • Hammond, J. S., Keeney, R. L. y Raiffa, H. (2003). Decisiones inteligentes: guía práctica para tomar mejores decisiones. Grupo editorial norma.
  • Healthline. (2017, 28 de septiembre)5 Steps for Overcoming Indecision. https://www.healthline.com/health/5-steps-overcoming-indecision.
  • Martinez, E. (2014). Coaching Existencial: Basado en los principios de Viktor E. Frankl. SAPS.
  • Sánchez, A. (2005). El sentido de la vida. Humanidades médicas5(1). http://scielo.sld.cu/pdf/hmc/v5n1/hmc060105.pdf
  • Sierra, J. C., Ortega, V., & Zubeidat, I. (2003). Ansiedad, angustia y estrés: tres conceptos a diferenciar. Revista malestar e subjetividade3(1), 10-59.

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