¿Conoces este truco para reducir la ansiedad antes de hacer algo importante?

Edith Sánchez · 7 mayo, 2017

Son muchas las situaciones importantes capaces de elevar nuestra ansiedad hasta niveles que pongan a prueba nuestra capacidad de control. Entre ellas están, por ejemplo, una entrevista de trabajo, una presentación pública, un examen o el primer día de un nuevo proyecto. En esas ocasiones, casi todos necesitamos una dosis extra de confianza en nosotros mismos, y a veces no la encontramos.

Para algunos simplemente se trata de una tensión adicional, que sortean con relativa facilidad. Para otros es un momento de inestabilidad que a duras penas sobrepasan. También hay los que ven estos episodios de gran tensión como una experiencia que raya en lo traumático. Lo cierto es que casi nadie logra pasar por esos instantes previos a un acontecimiento importante sin que se le mueva un nervio.

La mayoría de las personas gastan más tiempo y energía en hablar de los problemas que en afrontarlos”.

-Henry Ford-

Algún grado de temor es inevitable cuando tenemos que enfrentarnos a una situación importante. Sin embargo, hay un truco, o más bien un método, que eventualmente nos ayuda a evitar que la ansiedad nos traicione. Fue diseñado por expertos de la Universidad de Harvard y su eficacia está probada. Enseguida te contamos de qué se trata.

Un experimento para evaluar el control de la ansiedad

El método fue ideado por los psicólogos de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard. Lo establecieron a partir de una serie de estudios sobre esas crisis momentáneas. Según sus conclusiones, lo que debe hacerse en esos casos es un ritual, es decir, una secuencia de acciones con alto valor simbólico.

respirar

Los expertos comprobaron que cuando una persona crea y realiza un ritual para sortear la ansiedad, generalmente funciona muy bien. Para verificar su hipótesis con datos realizaron un curioso experimento. Querían que un grupo de personas se pusieran muy nerviosas. Para lograrlo, les dijeron que en pocos minutos tendrían que cantar una canción difícil frente a un público numeroso.

Notaron que muchos de los participantes tenían por sí mismos una especie de ritual. La mayoría de ellos se repetían en voz alta: “¡Cálmate! O “No es para tanto”. O el clásico “Tú puedes”. Lo hacían con la intención de reducir la ansiedad que sentían. Sin embargo, esas acciones no parecían ser muy eficaces.

Los investigadores seleccionaron a un grupo de personas en las que aplicaron una estrategia diferente. Les pidieron que hicieran un dibujo que mostrara cómo se sentían en ese momento. Luego, tenían que romperlo en mil pedazos y arrojarlo a la basura. Los que realizaron ese sencillo ejercicio lograron manejar mejor su ansiedad.

Controlando la ansiedad en momentos difíciles

Los psicólogos dijeron que recordarse a uno mismo la obligación de mantener la calma no es lo más adecuado. Indicaron que lo que conseguimos con esta estrategia es lo mismo que lo que muchas veces logramos cuando le pedimos que se calme a alguien que está fuera de casillas. A veces lo que se logra es todo lo contrario: irritar más a ese alguien. Lo mismo ocurre con la ansiedad propia. Te dices a ti mismo “Cálmate” y te pones más nervioso porque además tienes que lidiar con la frustración de no conseguir lo que pretendes.

Chica pensando con ansiedad

Lo que más ansiedad genera, en los momentos previos a ese momento importante, es la anticipación de falta de control. No saber qué va a ocurrir ni conocer una manera de controlar todas las variables que pueden producir un resultado negativo. Así un ritual automatizado, como el propuesto en el estudio, nos ayuda a eliminar esa sensación de falta de control sobre lo que viene. Además, si la secuencia de acciones tiene un significado especial para nosotros, resulta ser todavía más eficaz.

En conclusión, crear y realizar un ritual antes de enfrentar una situación estresante reduce la ansiedad. Para que sea ritual debe realizarse siempre de la misma manera. Los cantantes, a veces, simplemente calientan la garganta antes de una presentación. Los futbolistas tocan el césped de la cancha, se santiguan o entran al campo de juego haciendo algún movimiento particular. Algunas figuras del espectáculo toman té o duermen cinco minutos antes de enfrentar un programa en vivo.

Ejemplos de rituales eficaces pueden ser los que enumeramos a continuación. Hacer una serie de ejercicios respiratorios mientras rescatamos de nuestra memoria momentos simbólicos de nuestra capacidad o llevar con nosotros y mirar las fotografías de personas que nos puedan inspirar, incluso puede ser una fotografía de nosotros mismos en una etapa diferente de nuestras vidas.

Si es propia, lo mejor es que esa foto nos recuerde un momento parecido al que vamos a vivir. También teníamos un reto complicado, sobre el que no teníamos todo el control, y sin embargo fue suficiente para que lo consiguiéramos.

También vale escribir en un papel el mayor miedo, masticar ese papel y luego escupirlo. Nada de esto tiene que ver con magia o hechizos. Este tipo de rituales simplemente están dirigidos a las fuerzas conscientes e inconscientes. En cualquier caso, lo mejor es que crees tu propio ritual simbólico. Por absurdo que parezca, es un gran freno para la ansiedad y los pensamientos negativos que la alimentan.

Papeles de colores representando ideas