¿Conoces los 7 tipos de no monogamia?

Beatriz Caballero · 11 junio, 2018

¿Quién dijo que las relaciones sólo se construyen entre dos personas? En los últimos tiempos, gracias a la liberación de los roles sociales tradicionales, muchas personas han descubierto que la monogamia no es la única opción. Así, han surgido términos como la “orientación relacional”. Se refiere a que, al igual que todas las personas nos sentimos atraídas por un sexo (o sexos), también tenemos una preferencia sobre el tipo de relación que más nos gusta.

Si eres una persona que está descubriendo su orientación relacional, en este artículo encontrarás algunas ideas que te harán descubrir los 7 tipos de no monogamia que existen. Estúdialos, y descubre si alguno de ellos parece el correcto para ti.

Los 7 tipos de no monogamia

Seguro que alguna vez has tenido relaciones monógamas. Piensa en ellas un momento, reflexiona sobre cómo te has sentido (o te sientes) dentro de estas relaciones. Puede que, al pensar en tu experiencia monógama, sientas que algo falla o que no encaja del todo contigo. Quizás es el momento de plantearte y replantearte la manera en que vives tus amores.

Dos parejas tumbadas en el suelo

A continuación verás los principales 7 tipos de no monogamia que existen. Por supuesto, hay muchas más formas de tener una relación abierta. Sin embargo, la mayoría de las personas que practican la no monogamia lo hacen de alguna de estas maneras.

Swinger

Una relación swinger es aquella en la que existe una pareja principal, al estilo de la monogamia. Sin embargo, los dos miembros realizan intercambios de pareja con otras personas.

La principal diferencia de las relaciones swinger con los otros 7 tipos de no monogamia es que aquí, los miembros de la relación solo pueden tener sexo con alguien nuevo si su compañero está delante.

Pareja liberal

Suelen definirse como personas que sienten un deseo sexual muy elevado y que tienen muchas fantasías sexuales. En general, las personas que se definen como “liberales” no tienen unas reglas establecidas respecto a cómo y cuándo pueden tener sexo con otros. Por el contrario, van hablando de sus sentimientos con su pareja según surgen.

Este tipo de relaciones pueden implicar muchas formas distintas de vivir la pareja. Por ejemplo, algunas personas que practican las relaciones liberales participan en sexo grupal o intercambios de pareja. Otros, por el contrario, solo están abiertos a encuentros casuales si éstos se presentan de manera espontánea.

No exclusividad sexual o polisexo

Algunas personas quieren mantener relaciones sexuales con diferentes parejas. Sin embargo, en lugar de engañar a los demás, quieren hacerlo de forma consensuada y comunicando a todos sus intenciones y acciones. En este caso, hablaríamos de polisexo o no exclusividad sexual.

La principal característica es que las relaciones que forman aquellos a quienes les gusta esta categoría tienden a ser casuales. En general, los polisexuales consideran que no pueden querer a más de una persona cada vez.

Poliamor

El poliamor se distingue del polisexo en el sentido de que quienes lo practican buscan tener varias parejas reales. Así, los que eligen el poliamor como su manera de relacionarse se consideran capaces de enamorarse de más de una persona.

Para lograr tener buenas relaciones de este tipo, sus defensores hablan de la importancia de mantener una buena comunicación y expresar las emociones. Así, todos los miembros de la relación múltiple tendrían cubiertas sus necesidades afectivas.

Jóvenes en un sofá

Poliamor jerárquico

El poliamor jerárquico es un tipo de relación no monógama en la que se tienen varias parejas estables, pero algunas de ellas son más importantes que el resto. Así, se suele hablar de pareja primaria, parejas secundarias, e incluso de terciarias.

Poliamor no jerárquico

Para otras personas, sin embargo, hablar de una jerarquía va en contra de la propia idea del poliamor. Así, los defensores de la versión no jerárquica consideran que pueden amar a todas sus parejas por igual. Esto implicaría que nadie tendría ningún tipo de privilegio sobre los otros miembros de la relación múltiple.

Anarquía relacional

Por último, algunas personas prefieren disfrutar de sus relaciones sin ponerles ningún tipo de etiquetas. Los practicantes de la anarquía relacional creen que las reglas dentro de una relación solo sirven para enturbiar el vínculo afectivo.

¿Es alguno de estos modelos adecuado para ti?

Los seres humanos tenemos la capacidad de pensar, cuestionar, discutir, y comparar; además de otras muchas facultades mentales que nos permiten desarrollarnos como personas. Sin embargo, pocas veces las utilizamos para elegir el tipo de relación que más nos conviene.

Por ello, es importante emplear nuestra capacidad mental para preguntarnos cómo nos gustaría vivir nuestras relaciones. Así, si crees que la no monogamia podría ser para ti, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo te sientes con las relaciones monógamas que has tenido?
  • ¿Te agobia pensar que únicamente tendrás una relación afectivo-sexual con una sola persona?
  • ¿Crees que no es “natural” amar y relacionarse exclusivamente con una sola pareja?
  • ¿Sientes o has sentido atracción sexual y afectiva hacia otras personas estando en una relación?
  • ¿Piensas que te falta algo en una relación monógama?
  • ¿Has pedido “un tiempo” a tu pareja monógama porque te sentías agobiado/a?
  • ¿Has sido infiel en más de una ocasión? ¿Cómo te sentiste?
  • ¿Te sientes identificado con personas que hablan de alguno de los 7 tipos de no monogamia?
  • ¿Has dejado relaciones monógamas y has empezado otras al poco tiempo (llamado “monogamia en serie”)?
  • ¿Cómo te sentirías si pudieras tener diversas relaciones y compartir experiencias y conocimientos con varias personas?
  • ¿Te alivia pensar que puedes estar con más de una pareja a la vez?

Si has contestado afirmativamente a la mayoría de estas preguntas, lo más probable es que tu personalidad o necesidades en este momentos no estén siendo satisfechas de la mejor manera posible con relaciones monógamas. La buena noticia es que vivimos en una época en la que podemos escoger. No se trata de decidir cuál es el mejor tipo de relación, sino de ver cuál encaja mejor contigo en este momento de tu vida.

Algunas aclaraciones necesarias sobre la no monogamia

Como ocurre en muchos aspectos de la vida, la sociedad en la que vivimos nos genera algunas creencias sobre distintas realidades. Debido a que la cultura occidental está construida sobre la monogamia, en la cabeza de muchas personas pueden seguir existiendo algunas ideas erróneas sobre las relaciones no basadas en ella.

A continuación se presentan algunas aclaraciones necesarias para comprender algunas implicaciones de la no monogamia:

  • Según muchas investigaciones, el ser humano no es monógamo por naturaleza.
  • Las personas que no eligen la monogamia no son más insatisfechas, ni más neuróticas, ni más promiscuas, ni más disfuncionales que las personas monógamas.
  • La no monogamia no es una manera de evitar el compromiso.
  • Tener relaciones abiertas no implica que estés confuso o indeciso.
  • Las relaciones abiertas no se dan solo entre personas jóvenes o inexperimentadas.

Los distintos tipos de relaciones no monógamas, frente a las más tradicionales, implican una negociación más flexible. De esta manera, existen más posibilidades dentro de ellas, en función de la interpretación y a las sugerencias de quienes lo practican.

Abrir la mente a la existencia de estos 7 tipos de no monogamia puede ayudarte a encontrar el modelo de relación que mejor funcione para ti.