¿Qué es eso del poliamor?

Edith Sánchez · 2 junio, 2017

Quizás hayas oído hablar del poliamor, una tendencia creciente en el mundo, que cada día cobra mayor fuerza. Para muchos, se trata de una verdadera desvergüenza, una legitimación de la poligamia. Para otros es una expresión que termina con la hipocresía de la fidelidad de una vez por todas.

Hay personas que jamás han podido mantener la fidelidad en una relación. Saben que a veces hacen daño con ello, pero les parece imposible amar a una sola pareja. Por más que se esfuerzan, nunca pueden fijar los ojos solo en una persona. ¿Están mal? ¿Son perversos, inmorales o terriblemente egoístas?

  “La promiscuidad es una servidumbre genética. Y ni la monogamia ni la poligamia han resuelto la intensa compulsión sexual que avergüenza al ser humano desde que organizó la sociedad con castrantes normas morales y rígidos criterios éticos”.

-José Luis Rodríguez Jiménez-

Quienes practican el poliamor dicen que no. Que hay que distinguir a quienes gozan jugando con los sentimientos de varias personas, de quienes aman sinceramente a más de una pareja a la vez. Esta postura desata controversias, pero lo único cierto es que, aunque no hay estadísticas, se sabe que cada vez son más quienes se suman a esta corriente.

El poliamor y la fidelidad

Los adeptos al poliamor no se consideran personas infieles. Todo lo contrario. Hacen gala de su gran sinceridad y la lealtad a sus parejas. Generalmente tienen muchas, algunas en físico y otras en el mundo virtual. Se definen como una nueva y vanguardista manera de entender el amor y de ser más felices.

También argumentan que la fidelidad, en la mayoría de los casos, no es más que hipocresía. Se sabe que hay millones de parejas que terminan divorciadas por causa de la infidelidad. También se sabe que detrás de muchos matrimonios estables también hay historias que involucran a terceros. Por eso piensan que el estado natural del ser humano no es el de tener una sola pareja, sino muchas.

Para los poliamoristas la infidelidad sí hace daño. En cambio, tener varias parejas a la vez, con el consentimiento de todas ellas, es un acuerdo honesto y saludable. Aseguran que la monogamia se sostiene solamente sobre la base de prejuicios y culpas, pero no de verdadero amor.

La monogamia en la sociedad

Muchas de las personas que se definen como monógamas, solo lo son por un tiempo. Esa es una realidad que comprobamos día a día. Quizás algunos no participen de triángulos amorosos, pero tampoco permanecen con una sola pareja toda la vida. Hacerlo sería ser completamente consecuente con el concepto de monogamia.

La relación exclusiva entre dos personas fue un invento del romanticismo. Nuestros antepasados humanos eran completamente polígamos. Quizás existía más estabilidad en las relaciones donde había hijos, pero esto no se entendía como un compromiso de exclusividad.

La monogamia se instauró socialmente para organizar adecuadamente el tema del patrimonio y las herencias. El matrimonio era básicamente un contrato legal, que aseguraba los bienes para la descendencia común. Sin embargo, en principio, no implicaba un juramento de amor eterno. Esto no se popularizó hasta hace poco más de dos siglos, cuando el amor comenzó a verse de una forma idealizada.

¿Funciona el poliamor?

Hay pocos estudios al respecto, pero quienes han dado su testimonio a distintos medios de comunicación aseguran que el poliamor funciona mucho mejor que la monogamia. El secreto está en la confianza, la sinceridad y la aceptación de las múltiples relaciones que puede tener cada uno. Ya no se habla de “parejas” como tales, sino de “multiparejas”.

poliamor

Quienes creen en el poliamor aseguran que el afecto que sienten por cada una de sus parejas es completamente sincero. Cada uno de esos amores tiene su propia dinámica y su propia forma de expresarse. Se equivocan los que piensan que simplemente se trata de tener relaciones sexuales con varias personas. Muy al contrario, en este tipo de relaciones se tiene un compromiso afectivo fuerte con cada pareja que se tiene.

En el libro “Más de dos”, de Eve Rikcet, uno de los poliamorosos que da su testimonio dice: “He estado comprometido en relaciones largas durante décadas. Hay formas más sencillas de tener sexo, si es eso lo que a uno le interesa”. Así mismo, otro de los consultados agrega: “Nuestras relaciones son mucho más exigentes”. Por lo tanto, el poliamor no es un ejercicio de placer ilimitado, sino una postura diferente frente al amor que nace del corazón.

Los estudiosos del tema aseguran que estamos en mora de que el poliamor se reconozca como opción, así como se ha reconocido el amor homosexual. Quizás haya que inventar nuevas opciones de uniones legales para involucrar a más de dos personas. Tal vez también sea necesario que se fomente un gran debate en todas las sociedades para identificar si es hora de que comencemos a mirar el mundo de la pareja de una manera diferente o por lo menos a no juzgar las opciones que otros eligen conociendo sus consecuencias.