Conquistarse a uno mismo

Sonia Viéitez Carrazoni · 7 mayo, 2013

El alumno preguntó  al maestro:
¿Cuáles son las palabras más sabias que puede transmitirnos?

El maestro respondió:
Podréis  superar casi cualquier dificultad recordando  SÓLO DOS FRASES.

– ¿Cuáles?
– La primera: Lo que es, es. La segunda: Lo que no es, no es. 

El maestro  prosiguió:

– Son muchos los que malgastan su tiempo concentrándose en lo que no es, preocupados por cosas que no son reales. Si algo es real, si ES, ya se trate de un sentimiento como la ira o un hecho como un descenso en las ventas, es una pérdida de tiempo desear que no lo sea. Lo que podemos hacer si algo es REAL, es ACEPTARLO tal como ES, y después decidir si queremos emplear la energía necesaria en intentar modificarlo. Una vez decidido, hay que poner toda la energía en las acciones que emprender. Esto es básicamente todo lo que hace falta para tener éxito en los negocios y en la vida.

Controlarse, dominarse, y conquistarse a uno mismo, son las claves del éxito o de una gran ventaja al menos, para afrontar una vida más  gratificante y asumible. El autocontrol nos convierte en triunfadores, pero un triunfador no es  solo aquel que compite, sobrepasa,  y gana a los demás. Es también el que consigue controlarse y empieza y finaliza consiguiendo logros personales sobre sí mismo, siendo capaz de modificar sus hábitos tóxicos o perjudiciales, y a la vez siendo lo suficientemente dueño de sus actos, para enfrentarse a sus limitaciones y corregir sus repetidos errores.

En muchas ocasiones,  situaciones y  personas son diferentes a lo que nos gustaría  que fueran. Nuestras emociones responden por nosotros ante ciertas  circunstancias, y evidentemente no podemos elegir la emoción a expresar, pero  si podemos dirigir nuestras reacciones emocionales, regularlas , controlarlas o momentáneamente modificarlas y buscar un equilibrio anímico y sentimental adecuado para manifestar una respuesta correcta.

Para controlar nuestro comportamiento y  acciones, debemos primeramente ser capaces de reconocer el momento de asumir el control. El autocontrol guarda mucha relación  con escoger las palabras, el momento y la actitud adecuada para obtener los resultados que buscamos.

Trabajar el control emocional precisa paciencia, talento y práctica. Nos será de gran utilidad analizar nuestras  intenciones y luego plantear estrategias para emplear las acciones y las palabras adecuadas.

Trabaja mentalmente como mantenerte la calma durante una crisis,  plantéate  situaciones en las que podrías haberte beneficiado expresando emociones positivas, pregúntate ¿esta situación es verdaderamente tan terrible? No podemos considerar ninguna situación en sí misma como un problema. Lo que las convierte en problema es la ineficacia de nuestra respuesta.

Foto cortesía de TU studio