Coronavirus: ¿por qué la gente compra papel higiénico?

19 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Uno de las conductas más llamativas que estamos viendo durante la presente crisis del coronavirus, es la compra compulsiva de papel higiénico. ¿A qué se debe? Estas son las explicaciones psicológicas al respecto de este tipo de comportamiento.

Si hay algo que debemos admitir sobre la actual crisis del COVID-19 es que estamos siendo testigos de comportamientos de gran interés psicológico. Uno de ellos es sin duda la necesidad de almacenamiento compulsivo, de adquirir productos y dejar vacíos los estantes de los supermercados. La gente compra papel higiénico en cantidades industriales y muchos nos preguntamos por qué.

Al inicio de esta pandemia, la gran mayoría de la población se vio con la necesidad de adquirir mascarillas y gel hidroalcohólico. La justificación de esta conducta era lógica y comprensible: debía protegerse. Ansiábamos tener esa barrera defensiva frente a la presencia del virus, una prioridad que como bien sabemos, sigue muy presente.

Ahora bien ¿qué explicación podemos darle a quien entra a la desesperada a una superficie comercial en busca de papel higiénico? Es más, se abre a su vez otra cuestión: ¿por qué adquirir tantas cantidades en una sola compra cuando no hay problemas de abastecimiento? El hecho de acumular este producto parece ofrecer tranquilidad mental y emocional a quien lo compra y almacena.

Más allá de lo irónico que nos pueda parecer, más allá de las bromas y memes que hemos visto al respecto, hay una serie de explicaciones que debemos conocer. Es una realidad de gran impacto psicológico que actúa como barómetro del estado general de la población. Profundicemos.

Imagen representando ¿Por qué la gente compra papel higiénico?

¿Por qué la gente compra papel higiénico? Estas son las explicaciones

Hay un hecho innegable, el papel higiénico no es un bien de primera necesidad. Es decir, no es agua ni un alimento que nos sirva para garantizar nuestra supervivencia, sin embargo, nuestra mente moderna lo considera imprescindible. Lo priorizamos a los productos de limpieza o de aseo como puede ser, por ejemplo, el jabón.

Este ya es de por sí un hecho interesante y que se arraiga de algún modo, en un factor cultural y concretamente, de la cultura occidental. Como curiosidad, la población china no presentó este comportamiento. No se obsesionó con adquirir de forma compulsiva papel higiénico. Ellos sabían que de no haber papel higiénico podían usar pañuelos de papel o incluso papel de cocina.

Pero el cerebro occidental se comporta de manera diferente en periodos de alarma. Veamos por tanto qué explicaciones podemos darle al por qué la gente compra papel higiénico de manera compulsiva.

Un nivel mínimo de comodidad al que no queremos renunciar

Si vamos a estar varias semanas en casa queremos hacerlo con un nivel mínimo  de bienestar. Es más, si nos viéramos en la circunstancia de no poder ir a comprar, hay una serie de productos a los que no podríamos renunciar. El papel higiénico es uno de ellos. Es más está en la base de la pirámide de las necesidades básicas.

No es algo que nos vaya a nutrir, es cierto, pero tenerlo nos asegura un sentido mínimo de dignidad. Es algo a lo que no podemos renunciar.

Los comportamientos irracionales son contagiosos

Algo que sabemos bien desde el campo de la psicología del consumidor es que la conducta de la compra, es en buena parte impulsiva e irracional.

Basta que veamos como otros efectúan un comportamiento de adquisición de un producto para que nosotros nos interesemos. Puede que en ese mismo mismo momento no lo imitemos, pero en algún momento, lo haremos.

  • La gente compra papel higiénico no solo porque es un bien mínimo irrenunciable, sino porque ve cómo otros lo adquieren en masa.
  • Las redes sociales y la televisión nos enseñan de forma continuada a personas con carritos llenos de papel higiénico. El efecto contagio es imparable.
  • A su vez, hay otro fenómeno: los estantes de este producto son grandes, con lo cual, cuando se quedan vacíos ese hueco genera impacto. Genera sobre todo, sensación de carencia y necesidad de compra de ese bien preciado.
Papel higiénico

Si la gente compra papel higiénico en masa puedo quedarme sin este producto

El hecho de que el volumen de compra de este producto sea tan elevado, despierta otro miedo: la posibilidad de quedarnos sin él. Es el pez que se come la cola y que además retroalimenta otro miedo: el de la carencia.

Es muy posible que uno no tuviera especial necesidad de acumular este producto en casa, pero el simple hecho de ver su alta adquisición nos empuja a pensar a que si no nos damos prisa en comprarlo, nos quedaremos sin él.

En contextos inciertos, la compra ofrece sensación de control

Hay otro factor no menos interesante desde un punto de vista psicológico. Cuando atravesamos por momentos complicados, cuando nos rodea la incertidumbre, la angustia o la inquietud, hay un comportamiento que nos da sensación de control: comprar. 

El simple hecho de tener en casa un buen abastecimiento de comida y productos básicos alivia. Porque con ello, vemos cubiertas nuestras necesidades esenciales y el cerebro experimenta tranquilidad ante este hecho.

La gente compra papel higiénico porque no quiere renunciar a ese producto, porque le ofrece un sentido mínimo de dignidad que desea conservar.

Para concluir, más allá de lo irónico que nos pueda parecer esta conducta, tiene explicación, es comprensible y no es más que un efecto más asociado al pánico. No importa que no sea esencial para nuestra supervivencia, en instantes de crisis, tenerlo cerca genera sensación de normalidad, de control.