Cuando has tocado fondo solo puedes subir - La Mente es Maravillosa

Cuando has tocado fondo solo puedes subir

Cristina Roda Rivera 4 marzo, 2016 en Psicología 5450 compartidos
Mujer que ha tocado fondo caminado entre aguas

A veces nuestras vidas descienden a toda mecha por un precipicio que parece insalvable. Hemos tocado fondo emocional, física, social y laboralmente y nos quedamos agazapados ahí, con un miedo y tristeza que se hace resistente y se convierte en premórbido de la aparición de diferentes trastornos del estado de ánimo.

Todo el mundo tiene problemas graves, ha tenido dramas o incluso tragedias en su vida, pero estos calificativos tienen más que ver en cómo la persona los digiere que por el suceso en sí. Todo el mundo es fuerte y tiene un plan hasta que experimenta el dolor. No se ha quedado sin plan, pero necesita rehacerlo. Cuando has tocado fondo puedes sentirte perdido.

Siguiendo a Beck, en su explicación de la depresión, para cuestionar algunos pensamientos irracionales se alude al concepto de flecha descendente y otros recursos, como la técnica de la magnificación paradójica. Tomando como ejemplo estas dos técnicas y tu propia experiencia te darás cuenta de que al haber tocado fondo, solo puedes subir.

Darte cuenta de que tu error es el miedo

Mujer que ha tocado fondo

Todo mundo tiene miedo de los eventos adversos que puede vivir, pero cuando ya has experimentado un gran dolor y sientes que has tocado fondo, toca ser consciente de que existen dos opciones: seguir en ese estado casi vegetativo y doloroso o remontar. Esta sí es tu decisión.

La flecha descendente es una técnica de la terapia cognitiva. Enseña a seleccionar un pensamiento negativo y a responder a la pregunta: “si este pensamiento fuera cierto, ¿qué significaría para ti?” La respuesta sería un nuevo pensamiento negativo. Habría que hacer sucesivas preguntas (trazando flechas descendentes) con las que saldrían a la luz creencias contraproducentes (perfeccionismo, necesidad de aprobación o miedos).

Cómo funciona la técnica de la flecha descendente

Si estás inmerso en un pensamiento de dolor y crees que has tocado fondo y nada tiene solución, debes explicar qué significa para ti, y normalmente aparecerá otro pensamiento negativo. Un ejemplo: alguien que ha perdido a uno de sus hijos y que tiene el pensamiento de no volver a ser capaz de cuidar los demás, Habría que preguntarle: ¿qué significaría para ti la enfermedad de otro hijo?

Seguramente aparecería otro sentimiento de dolor y y así sucesivamente, hasta llegar a la visión más catastrofista de su vida. Aún así, pese a la dureza del ejercicio y de lo que ha vivido, esta persona se daría cuenta de que podría soportarlo y seguir vivo. Es su pensamiento el que amplifica el dolor, mucho más que lo que realmente sucede.

Una vez en ese punto, uno puede darse cuenta de que aún habiendo sufrido un evento devastador, todavía puede sufrir otros, pues nada es seguro en esta vida. Incluso su dinámica de pensamientos derrotistas podría propiciarlos: puede provocar una pérdida de empleo, que el resto de sus hijos acaben por alejarse. En definitiva, perder todo lo que le importa.

En ese momento la persona es consciente de que está en el suelo del desánimo, pero no quiere descender al sótano. Solo cabe remontar y además lo hará de forma más fácil de lo que se pensaba.Ya tiene pocas cosas que perder, solo el miedo.
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Cuando hayamos tocado fondo, agrandemos las penas y veamos lo absurdo de nuestra actitud

La magnificación paradójica es una técnica cognitiva en la que se instruye al cliente a exagerar los pensamientos negativos, en lugar de que intente frenarlos o controlarlos. De manera paradójica, dichos pensamientos pueden llegar a parecer absurdos y sin sentido.

Evidentemente, esta técnica debe utilizarse para pensamientos negativos asociados a sucesos de relativa gravedad, es decir, abordar pensamientos de miedo al futuro tras la pérdida de un hijo no sería plausible con esta técnica.

Con la magnificación paradójica se  plantea la posibilidad al paciente de que no se encuentra en el peor estado en el aspecto en el que se siente afectado. Puede sentirse solo porque acaba de romper con su pareja, pero está muy lejos de estar en el peor estado de soledad posible, en el que tampoco podría contar con sus familiares o amigos.

Llevemos nuestro dolor al terror de la tragicomedia y riámonos de lo absurdo de nuestro catastrofismo
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El sufrimiento nos hace sabios y la resiliencia nos hace fuertes

Mujer rodeada de flores recuperando la confianza

No existe nada en la vida de una persona que pueda hundirla si ella realmente no lo permite. Nosotros establecemos los límites, los tiempos y el oído atento a los comentarios dañinos de esa clase de personas que opina sin haberse encontrado con nada parecido en su camino. Cada uno, tiene lo “suyo”.

Hay personas que viven momentos amargos y terminan amargadas y amargando a los demás. Hay otras que se transforman su amargura en la antítesis que desean para su vida: saben lo que es y no lo desean para ellos ni para los demás. Son personas de luz, nacidas de lo gris de su existencia.
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Cuando traspasamos los límites del ridículo, del dolor, de la humillación, de sentirnos juzgados.. cuando los traspasamos y vemos que ya hemos sufrido demasiado, alcanzamos el verdadero sentido de nuestra existencia. Pues solo cuando has tocado fondo y has comprendido el proceso, te das cuenta de que la única opción posible es subir.

Nos damos de bruces con la certeza de que ya no actuaremos por ego, sino por bienestar personal auténtico, nos retiraremos de la competencia con los demás para simplemente luchar por nuestros propios sueños.

De tanto malo pasado y sufrido, lo mejor, por mera inercia, está por llegar. Adelanta el paso, sal del lamento, lánzate a vivir y simplemente deja que llegue. Tan bajo que has caído, solo puedes subir.

Cristina Roda Rivera

Psicóloga,Especialista Máster en Psicología clínica y social.

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