Cuando la fatiga afecta a mi mente

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 4 octubre, 2018
Raquel Lemos Rodríguez · 14 septiembre, 2015

¿Conoces la sensación de padecer estrés durante un largo periodo de tiempo? Cuando este se queda y parece no dejarte, es cuando aparece la fatiga emocional. La ansiedad, la depresión o el estrés pueden provocar que sintamos este cansancio extremo que nos afecta en varios sentidos de nuestra vida, dotándonos de una falta de energía que no logramos recuperar.

Cuando el cansancio se apodera de tu mente, la energía abandona tu cuerpo provocándote una debilidad difícil de eliminar

Las personas más empáticas o más sensibles suelen ser más propensas a padecer esta fatiga, que cursa con el agotamiento de todos los recursos emocionales, dejándonos sin nada más que poder ofrecer a los demás.

Pero, ¿cómo realmente se manifiesta esta fatiga? ¿Por qué aparece? Hoy vamos a dar respuestas a estas preguntas y te ofreceremos soluciones para afrontar la fatiga emocional con éxito.

¿Sufro fatiga emocional?

Hombre mirando por una ventana con fatiga emocional
Si te estás haciendo esta pregunta, probablemente hayas pasado por algunas de las situaciones que previamente te mencionábamos: estrés, depresión o ansiedad. Pero, normalmente, las personas que sufren este tipo de fatiga emocional no son conscientes de sus síntomas. ¿Por qué sucede esto?

El cansancio emocional provoca una desmotivación tal que provoca que nos comportemos evitando y rechazando nuestras propias emociones. A pesar de esto, no podemos evitar ver reflejados esta fatiga tanto física como psicológicamente:

  • Falta de motivación y desinterés por la vida.
  • Pérdida de energía.
  • Baja tolerancia al estrés o a situaciones estresantes.
  • Sensación de despersonalización que provoca que te sientas extraño a ti mismo y a tu entorno.
  • Problemas para concentrarse o mantener la atención.

La fatiga emocional puede causar problemas mucho más serios tanto en el propio bienestar personal como en las relaciones interpersonales que se tengan. Aunque la depresión es una de las posibles causas, esta fatiga puede provocar estados depresivos si no se padecen y la sensación de perder el control.

“Existen momentos en la vida en que la única alternativa es perder el control”

-Paulo Coelho-

Con esto, debemos cuidarnos y saber identificarla si aparece. ¿Por qué? Porque puede alertarnos sobre problemas más serios como son la depresión profunda, el síndrome de burnout u otras patologías más graves.

Supera hoy la fatiga emocional

A pesar de todos estos síntomas y advertencias que nos pueden alertar de una enfermedad mayor, la fatiga emocional tiene varias soluciones.

Mujer  cansada
Cuando ya nos hemos dado cuenta que padecemos fatiga emocional, dejando a un lado la negación y el rechazo, es el momento de ponernos manos a la obra. En primer lugar, hay que empezar a eliminar el estrés que nos ha causado este cansancio extremo.

 

Pero, ¿cómo librarnos del estrés y la ansiedad? Dos de los estados que más nos afectan, que más problemas nos causan y que nos provocan mil y un problemas. Algunos de los consejos que puedes seguir para terminar hoy con esta fatiga son los siguientes:

  • El ejercicio físico puede ser una vía de escape para tu mente y el estrés que puedas estar padeciendo.
  • Un estilo de vida saludable, una alimentación sana puede afectarte positivamente, mejorar tu bienestar emocional.
  • Lograr un buen descanso será un gran paso en nuestra liberación del estrés.
  • Las prácticas de mindfulness pueden ser muy útiles para aprender a gestionar nuestras emociones.

Estos son solo algunos de los consejos que puedes poner en práctica y que te harán estar mucho más cerca de solucionar la fatiga emocional. El mindfulness es una práctica muy recomendada hoy en día que proporciona múltiples herramientas que nos permiten desconectar de todo aquello que nos provoca estrés y tensión.

El mindfulness nos permite reflexionar sobre nosotros mismos, lo que se denomina “autorreflexión” permitiéndonos descubrir qué es aquello que está desencadenando nuestra fatiga emocional.

Identifica qué provoca la fatiga y ponte manos a la obra

Para superar la fatiga emocional debemos ser conscientes primero de qué la está provocando. Si eres una persona muy sensible o empática y tienes la duda de si puedes estar sufriendo de fatiga en tu mente, ¡préstale atención! Una dolencia mucho más grave puede estar clamando tu atención.

Por suerte, la fatiga emocional, si es fruto del estrés, puede solucionarse con los consejos que anteriormente te mencionábamos. Esperamos que te sean de gran ayuda y con ellos logres ponerle fin a este cansancio extremo que te afecta en todos los sentidos de tu vida.