Cuando ya la habían rechazado, hizo algo mágico…

Raquel Lemos Rodríguez · 19 julio, 2016

En más de una ocasión habrás escuchado lo importante que es causar una buena impresión. Ese impacto inicial que causamos en los demás determinará la imagen que se formarán sobre cómo somos. Sin embargo, la primera impresión puede llevarnos a equívocos.

Psicólogos de las universidades de Glasgow (Escocia) y Princeton (EE UU) han demostrado que un simple “hola” es suficiente para sacar conclusiones sobre el tipo de personalidad de la persona que habla

¿Cuántas veces has tenido una primera impresión que después no se ha correspondido con la realidad? Nunca podemos darle plena veracidad a una primera impresión, ya que nos basamos en pequeños elementos para crear una imagen de la persona que tenemos delante. Pero, no lo olvidemos, no la conocemos y aún nos puede sorprender.

La primera impresión y los prejuicios

La primera impresión es muy importante para formarnos una imagen positiva o negativa de la persona que tenemos delante. Su forma de caminar, de hablar, cómo gesticula nos da pistas sobre cómo puede ser su personalidad. Esto nos permite adoptar diferentes posturas, desde la aceptación al rechazo, pasando por la indiferencia.

Este pensamiento anticipado sobre alguien también tiene mucho que ver con los prejuicios. Estos son los que más problemas nos pueden causar, ya que después tendemos a confirmar precisamente esa primera imagen que nos hemos formado.

hombre con psicosis

Esta situación suele darse cuando interactuamos con alguien que no conocemos, pero del que nos han hablado. Aunque nos neguemos a aceptarlo, ya nos hemos formado una imagen de esa persona en base a opiniones ajenas. En este caso, es muy importante no dejarse llevar por ellas e intentar tener una opinión propia.

Según Alexander Todorov tardamos 40 milisegundos en formarnos una opinión de un desconocido

Como hemos podido observar, el gran problema de la primera impresión y los prejuicios es el pensamiento anticipado y rápido que nos formamos sobre alguien que no conocemos. Si este es el problema, ¿por qué no lo solucionamos?, ¿por qué no tenemos más paciencia antes de considerar a un individuo de manera errónea? Porque estamos condicionados.

Nuestra primera impresión va a ir siempre muy ligada a nuestros prejuicios, ya sea porque por boca de otros hemos escuchado hablar acerca de la persona que tenemos en frente, o porque tenemos prejuicios en nuestra mente que nos ciegan en ese primer momento. Algunos ejemplos pueden ser “todas las rubias son tontas” o “todo hombre con gestos afeminados es homosexual”.

Tal es la rapidez de la primera impresión que nos formamos sobre una persona que en menos de lo que dura un suspiro “obtenemos” mucha información sobre el otro individuo. ¿Y si nos diésemos algo más de tiempo para formarnos una opinión? La paciencia es una virtud.

El error de la primera impresión

Parece que ninguna persona puede librarse de esa primera impresión que se forma de los demás. Este mecanismo, que se pone en marcha de forma automática, es el causante de muchos de los errores que cometemos al prejuzgar a alguien.

Es posible que si aún no hemos aprendido a no ser tan rápidos en nuestros juicios, es porque nunca nos hemos encontrado con una situación realmente injusta por culpa de una primera impresión. Por eso, te ofrecemos la posibilidad de ver un vídeo que muestra con claridad el gran error que cometemos al juzgar a una persona con demasiada antelación.

En el vídeo vemos a Corinne Sutter, una artista que se presentó a un programa de talentos. Podemos observar como está pintando sobre un lienzo, mientras descubrimos las caras de contrariedad del tribunal. Al parecer, lo que está plasmando no es de su agrado, por eso uno a uno le van dando al botón rojo para que al final detenga su obra.

Es cierto que el dibujo es extraño en un principio, pero si eres paciente te picará la curiosidad por saber cómo realmente termina su obra. Los miembros del tribunal no le dieron ese tiempo, no esperaron… Pero, lo que no sabían era que Corinne los dejaría boquiabiertos.

La primera impresión se graba a fuego en nuestra mente

Este vídeo es un claro reflejo de cómo una primera impresión no siempre es la correcta y de cómo la verdadera realidad te puede dar una bofetada. El público se levantó alabando la obra de Corinne, pero lo que no sabemos es de si sus lágrimas eran de complacencia o de impotencia.

gif ojos

¿Alguna vez has sido víctima de una primera impresión?, ¿cuántas veces has prejuzgado a alguien y después te has dado cuenta de que no estabas en lo cierto? Espera a que los demás te demuestren quiénes son de verdad, no te adelantes al formarte una imagen equívoca de su personalidad.