Cuatro leyes y un regalo - La Mente es Maravillosa

Cuatro leyes y un regalo

Sonia Viéitez Carrazoni 17 julio, 2013 en Psicología 3398 compartidos

Algunos conceptos legendarios, indican que si fuésemos capaces de comprender cuatro leyes esenciales, aceptaríamos mejor los cambios cotidianos que suceden a lo largo de nuestra vida.

La primera de las leyes explica:

Que ninguna persona aparece en nuestra vida por mera casualidad, todas interactúan, se relacionan y comparten nuestro espacio y tiempo por algo. Todas son necesarias para hacernos comprender y evolucionar. “La persona que llega a nosotros es la persona correcta”

La segunda aclara:

Nada, absolutamente nada de lo que nos ocurre  en nuestra vida podría haber sido de otra manera.

“Lo que  nos sucede es la única cosa que podía haber sucedido”.

Aunque a nuestro cerebro y a nuestro corazón le cueste aceptarlo y prefieran gastar tiempo pensando: “Tal vez si hubiese hecho otra cosa… me hubiese sucedido otra… etc.”  La realidad es que hasta el detalle más insignificante ocurre para que aprendamos una lección y podamos continuar el camino. Todas nuestras situaciones, absolutamente todas nos enseñan a crecer.

Dice la tercera:

Cuando realmente estamos preparados para que las cosas nuevas empiecen a formar parte de  nuestra vida, es allí cuando comenzarán. En ese mismo instante. Será el momento adecuado. Ni antes ni después.

“Si estamos abiertos mentalmente a asumir  nuevas propuestas, entonces ese momento será el preciso y el correcto”.  

Y para finalizar la cuarta ley que invita a la reflexión unos instantes y dice:

“Cuando algo termina, termina”. Así de simple y de sencillo. Cuando algo concluye en nuestra vida, debemos asumir que finaliza para enriquecer nuestra evolución y aprendizaje. Por lo tanto, es mejor olvidarlo, avanzar contentos por habernos beneficiado con esas experiencias y evitar desgastar tiempo y sentimientos pensando si fue mejor o peor, correcto o incorrecto.

El regalo.

Si un día tenemos que escoger entre el mundo y el amor, debemos de recordar: si escogemos el mundo nos quedaremos sin amor, pero si escogemos el amor, con él podremos conquistar el mundo.

Sonia Viéitez Carrazoni

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