De la mente subconsciente a la mente consciente

Joana Pérez · 24 febrero, 2017

Mucha de la información que captamos con los sentidos cuando somos pequeños queda registrada y almacenada en nuestro subconsciente. Junto esta información sensorial, también quedan registradas las creencias y expectativas que elaboramos a partir de ella. Así, dejada atrás la infancia, gran parte de este contenido mental permanecerá y tendrá una influencia considerable en nuestro comportamiento.

Las investigaciones han descubierto una gran variedad de ondas cerebrales que podemos identificar en función de su frecuencia: desde los bajísimos niveles de actividad registrados en el sueño profundo (ondas delta), hasta las frecuencias superiores registradas durante los pensamientos conscientes (ondas beta).

A medida que los niños crecen, las frecuencias predominantes en su cerebro progresan de ondas más lentas a ondas más rápidas, es decir, de la mente subconsciente a la consciente.

Las ondas Delta y la mente subconsciente

Desde el nacimiento hasta los 2 años de edad, el cerebro humano trabaja sobre todo con ondas cerebrales de menor frecuencia. Los adultos durante el sueño profundo se encuentran en delta, lo cual explica por qué los recién nacidos normalmente no pueden estar despiertos más de varios minutos seguidos.

Así pues, funcionan sobre todo desde el subconsciente. Apenas censuran, corrigen o juzgan la información recibida del mundo exterior. A esta edad la actividad del “cerebro pensante” (la neocorteza) es muy baja.

Padre mirando a un bebé en fase subconsciente

Las ondas Zeta

De los 2 a los 5 o 6 años, los niños empiezan a manifestar unas pautas EEG un poco más altas. Los niños que “viven en zeta” viven en un estado cerebral similar al del trance y están conectados sobre todo a su mundo interior.

Viven en el mundo de lo abstracto y de la imaginación. Tienen poco desarrollado el pensamiento crítico y racional. Por esta misma razón, los niños pequeños tienden a creerse lo que se les dice (como por ejemplo, que los reyes magos existen).

A esta edad les impacta mucho frases como las siguientes: Las niñas buenas se están calladitas. Los niños no lloran. Tu hermano es más listo que tú. No puedes hacer esto. Serás un fracaso. Eres malo… Esta clase de afirmaciones van directamente al subconsciente, porque los estados de ondas cerebrales lentas son el reino del subconsciente.

Todo lo que un niño ve y escucha se consolida en forma de creencias, y esas creencias son las que determinarán su comportamiento y su forma de interpretar la realidad en la edad adulta.

Por eso es muy importante educar teniendo esto en cuenta. Ahora que conoces esta valiosa información, sé responsable.

MAdre con hija que está pasando de la fase subconsciente

 

Las ondas Alfa

De los 5 a los 8 años las ondas cerebrales vuelven a cambiar a una frecuencia un poco más alta. Empieza a formarse la mente analítica, que permite interpretar y extraer conclusiones sobre las leyes de la vida exterior. Al mismo tiempo, el mundo interior de la imaginación tiende a ser tan real como el mundo exterior.

Los niños de este grupo de edad suelen tener un pie en cada mundo. Por eso les gustan tanto los juegos de roles. Por ejemplo, si le pides a un niño que haga de delfín nadando en el mar, que se convierta en un copo de nieve arrastrado por el viento o en un superhéroe yendo a rescatar a alguien, al cabo de horas seguirá metido en este papel.

Las ondas Beta 

De los 8 a los 12 años y en adelante la actividad cerebral aumenta, incluso en frecuencias más altas. Estas ondas perduran en la etapa adulta y van aumentando en diversos grados.

Después de los 12 años la puerta entre la mente consciente y la subconsciente suele cerrarse. Las ondas beta se dividen en bajas, medias y altas. Conforme los niños se acercan a la adolescencia pasan de las ondas beta de rango bajo a las de rango medio y alto, similares a las que se aprecian en la mayoría de adultos.

Mujer que ha roto cadenas y puesto fin a la fase subconsciente

Ahora que conoces a grosso modo el funcionamiento de las ondas cerebrales, has de comprender que toda la información que absorbió tu mente subconsciente durante tus primeros 7 años sigue teniendo una influencia sobre tu vida. Pero si tomas conciencia de quién eres y te preocupas por conocerte, podrás controlar y manejar la forma de esta influencia.

Así que, si tienes niños que están a tu cargo… ¡cuidado con lo que les dices! Porque se lo creerán. Ten mucha paciencia con ellos y diles constantemente lo valiosos que son. Ámalos y enséñales a que se amen porque será algo que, de una manera o de otra, estará presente a lo largo de sus vidas.