De nada sirve que te endulcen los oídos si te amargan la vida

María Alejandra Castro · 4 agosto, 2018

Cada uno de nosotros tiene una forma de relación, un patrón característico, aunque este sea sensible a las circunstancias. Así, podemos hablar de personas con un estilo de trato cercano y personas con un estilo de trato lejano. Personas que entregan más rápido su confianza y personas a las que les cuesta más. Pues bien, en otro plano, también podemos hablar de personas que amargan la vida y de otras, especialistas en endulzarla.

Con las últimas, al relacionarnos con ellas, es fácil sentir que nos encontráramos escuchando la mejor de las melodías. Nos tratan tan bien y saben utilizar las palabras menos hirientes para realizar una crítica sin caer en la tentación de la falsedad. Son sinceras, pero de manera sensible. Muy lejos de esas que amargan la vida.

“No te confíes de las palabras bonitas, muchos tienen azúcar en la boca y veneno en el corazón”.

Personas que sutilmente te amargan la vida, ¿cómo son?

Hay personas que nos llevan a creer que son lo que mejor nos ha pasado en la vida, porque nos dicen aquello que queremos escuchar. A menudo, con sus elogios, buscan nuestra aprobación o que nos sintamos bien, incluso pueden perseguir ambos fines al mismo tiempo. En cualquier caso, cuando su discurso no es sincero, sus actos les suelen traicionar.

Hombre manipulando a su novia

Es decir, alguien puede decirnos que somos los mejores cuidando niños, pero si después nunca nos deja jugar con los suyos… Por muy buenas que sean sus palabras, lo cierto es que con sus actos nos hacen sentir. Aun así, en ocasiones nos cuesta dejarlas a un lado: a pesar de saber que sus palabras no son ciertas, podemos caer en la tentación de recrearnos en ellas.

Es como si por un momento olvidáramos ese daño que nos han hecho, porque sus palabras producen en nosotros una sensación de seguridad y confianza tan grande que nos cuesta volver a la realidad y comprender que realmente están mintiendo.

Cuando amargan la vida los mismos que endulzan el oído

Si las palabras de alguien señalan a un lugar diferente a lo que lo hacen sus actos, es probable que te termine amargando la vida. Además, también suele presentar los siguientes rasgos:

  • Poco sincera. Un vez que la cazas en la primera mentira, empiezas a sospechar que otros muchos hechos que ha compartido quizás pueden no haber ocurrido o que sus motivaciones son diferentes a las que ha expuesto.
  • No es espontánea. Mentir es complicado, requiere de mucha memoria y de mucho auto-control,
  • Lo que te hace sentir mal, para ella, queda en un segundo plano. Aunque le digas las situaciones en las que te sientes incomodo porque te genera malestar su comportamiento, no hace nada por ayudarte.
  • Manipula. Con sus palabras te hace sentir culpable, por no actuar como deberías según sus criterio. Se aprovecha de tu discurso, no dudando en manipularlo para ponerlo a su favor.

Las personas que te envuelven en sus palabras para aprovecharse de ti no merecen la pena. Consiste en que sólo intentan hacerte daño o buscar el beneficio propio. Entonces, lo que hay de por medio es un interés. Si te sientes atrapado en las palabras de alguien que no se comporta bien contigo, y te hace sentir un malestar repetitivo, estás ante una persona que te hace daño.

Ahora bien, no todas las personas ponen azuzar en sus palabras de manera artificial; por contra, hay muchas que creen con firmeza en lo que manifiestan cuando nos halagan. También, y son muchas y en muchas circunstancias, existen personas que son sinceras cuando hacen un halago. Señalan aquello que les encanta de nosotros cuando realmente les gusta.

¿Cómo protegerte de quienes te amargan la vida?

A veces es difícil saber cómo protegernos de personas que nos amargan la vida, sobre todo si a la vez nos están endulzando el oído. Sin embargo, hay varias estrategias que nos pueden ayudar:

  • Marcando límites.
  • Confiando en ti.
  • Valorándote.

Protegernos de personas que nos amargan la vida es nuestra responsabilidad. Si podemos ponerles límites ¿por qué no hacerlo? Si nos ponemos como prioridad, será más fácil protegernos y disponer de nuestro tiempo con inteligencia.

Mujer abrazándose a sí misma

Ventajas de protegerte de quienes te amargan la vida endulzando tus oídos

Protegernos de las personas que se muestran encantadoras y es sólo un disfraz, nos ayuda a liberarnos de su veneno. Pues poco a poco se van volviendo tóxicas, y lo hacen de manera tan gradual que cuando nos queremos dar cuenta hemos aceptado los compromisos que nos proponen. Algunas de las ventajas de ponerles límites son:

  • Mayor tranquilidad.
  • Liberar el estrés.
  • Menor sensación de culpabilidad.
  • Mayor seguridad.
  • Incrementa nuestra autoestima.
  • Potencias el autoconocimiento.
  • Mayor armonía.
  • Te concentras más en lo verdaderamente importante.

El autoconocimiento será tu aliado a la hora de poner límites a una persona que te endulza los oídos y te amarga la vida, pues al estar en conexión contigo será más fácil que seas asertivo.

No dejes que tu vida se convierta en un infierno. Recuerda que endulcorantes artificiales hay por todas partes, detenerlos en gran parte depende de ti. ¿Para qué hacer caso a quien nos habla bonito, pero nos trata fatal? De nada sirve que te endulcen el oído si te amargan la vida.