Deporte y mujer, el techo de cristal más visible que nunca

14 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Fátima Servián Franco
El deporte femenino es una práctica silenciosa en muchos países del mundo. Las diferencias con el deporte masculino son evidentes. Sin embargo, ¿cuáles son las causas? ¿Qué medidas se están tomando?
 

El binomio deporte y mujer está ligado al término techo de cristal, que fue acuñado por el Wall Street Journal en 1986, y que alude a las barreras invisibles que encuentran las mujeres para avanzar en su carrera profesional y alcanzar puestos de responsabilidad. Aunque se le haya dado nombre a mediados de los 80, por desgracia es una realidad que está presente en la historia de la mujer trabajadora desde siempre.

En el ámbito deportivo, este techo tiene un grosor aún mayor, puesto que ni siquiera hay referencias concretas. En España, a pesar de que este mismo año las futbolistas de la máxima categoría española firmaron su primer convenio colectivo después de muchos meses de negociaciones y protestas, ni siquiera ellas han alcanzado el profesionalismo a nivel normativo, y a duras penas en sus condiciones laborales.

Hay muchas voces a nivel nacional e internacional que demandan medidas específicas que ayuden a derribar estos obstáculos. En países como Noruega, se han tomado algunas bastante polémicas, como la ley de cuotas, pero que están dando buenos resultados, pasando de un 7 % de mujeres en los Consejos de Administración de las empresas nacionales en 2002 a un 44 % en 2010.

 

En definitiva, si las mujeres consumen deporte y practican deporte, ¿por qué no van a poder dirigirlo? ¿Por qué deporte y mujer no pueden ir de la mano?

“No soy la próxima Bolt o Phelps, soy la primera”.

-Simone Biles-

Mujer haciendo deporte

Deporte y mujer: el gran olvido profesional

La incorporación de la mujer a las prácticas físicas y al mundo del deporte está directamente influenciado por la propia evolución social. La aceptación de la mujer en nuevos campos hasta hace poco vetados supone también la inclusión en el ámbito deportivo.

El avance y desarrollo de la sociedad española en las últimas décadas han sido vertiginosos. Se han producido cambios en las concepciones sociales más arraigadas, pero algunos aspectos reflejan el antiguo régimen vivido en España y sus ideales sobre la mujer.

 

Eliminar esas actitudes sexistas y ese conservadurismo que frenan la evolución pasa a formar parte del ámbito escolar, siendo necesaria la participación activa del profesorado para que la educación formal no reproduzca las desigualdades sociales, asegurando de este modo la tan defendida calidad de la educación (García, 2006).

Las referencias a deporte y mujer en los diarios de información deportiva son escasas y, en muchas ocasiones, poco acertadas. Prensa, radio y televisión siguen reservando un espacio destacado y acaparador para los logros deportivos masculinos.

La prensa deportiva y las secciones de deporte de los diarios de información general ignoran sistemáticamente a la mujer deportista con las consecuencias que a todos los niveles tiene para ella, empezando por la cantidad y calidad de los contratos publicitarios.

Determinados medios proyectan un modelo de mujer muy alejado de la práctica deportiva, ligera de ropa o simplemente desnuda. Una política destinada, al parecer, a atraer a un tipo de lectores más interesados por las publicaciones de contenido abiertamente machista que por la información estrictamente deportiva (Ibáñez, 2001).

 

“Por desgracia es cierto que hay mucho espacio en el mundo para los hombres mediocres, pero no hay lugar para las mujeres mediocres”.

-Madeleine Albright-

Equipo de mujeres futbolistas

Entorno psicosocial en la práctica deportiva de la mujer

El colectivo de las mujeres es el más afectado por la inactividad física y, paralelamente, es el que pudiera disfrutar de más beneficios específicos derivados de la práctica deportiva. Todo ello hace que sea especialmente interesante conocer los factores que se asocian o favorecen la actividad deportiva en las mujeres.

El olvido al que los medios informativos someten al deporte femenino y el inadecuado tratamiento que hacen de él tienen una grave consecuencia en la etapa de formación de las niñas. La versión que de la práctica deportiva llega a colegios y hogares tiene, fundamentalmente, protagonistas masculinos.

 

Para las niñas, para las mujeres en general, queda una interpretación distorsionada de su cuota de participación en ese mundo. Carecen de mitos a los que seguir, de referentes, les falta información y no hay deportistas con carisma que puedan ser un espejo a imitar en su etapa de formación.

Deporte y mujer no ha resultado ser un binomio atractivo para la sociedad, salvo en contadas ocasiones.

Por los motivos expuestos, es lógico que cada día sea más difícil que las niñas vean su futuro, el destino rentable de su esfuerzos a todos los niveles, en una carrera deportiva, por prometedora que esta sea. Así, en muchos casos, el esfuerzo en entrenamientos y competición son privativos de sus compañeros.

“Siempre habrá críticas –tienes que tener mucha confianza en ti misma y amor por ti misma. Una vez que construyes esa pared de confianza, la crítica puede golpear contra la pared y rebotar de inmediato”.

-Serena Williams-

 
Codina, N., & Pestana, J. V. (2012). Estudio de la relación del entorno psicosocial en la práctica deportiva de la mujer. Revista de psicología del deporte21(2), 243-251. García, A. (2006). Evolución histórica y social de la presencia de la mujer en la prática física y el deporte. Lecturas: Educación física y deportes, (99), 10. Ibáñez, E. (2001). Información sobre deporte femenino: El gran olvido. Apunts. Educación física y deportes3(65), 111-113. http://www.juntadeandalucia.es/cultura/blog/el-techo-de-cristal-en-el-deporte/