Depresión y TOC: la rumiación que intensifica el sufrimiento

21 Diciembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
A menudo, las personas con un trastorno obsesivo-compulsivo suelen tardar años en solicitar ayuda. Ello supone un riesgo, porque ese sufrimiento y esa ansiedad constante deriva en muchos casos en una depresión mayor.
 

Depresión y TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) suelen estar relacionados. Se ha podido comprobar que muchos pacientes con este último trastorno psicológico suelen tardar bastante en solicitar ayuda y recibir un tratamiento adecuado. Esta situación genera un gran sufrimiento y hasta evitación social, de forma que es muy común que casi el 60% de estas personas desarrollen una depresión mayor.

Cuando alguien sufre más de una condición mental hablamos de comorbilidad. Así, una de las realidades clínicas donde más suelen confluir otras dimensiones psicológicas es, sin duda, en el trastorno obsesivo-compulsivo. De hecho, las más frecuentes son todas aquellas que entran dentro del espectro ansioso-depresivo, como también, los trastornos de alimentación.

Estamos sin duda ante un hecho tan común como preocupante. Son muchas las personas que lidian a diario con sus pensamientos obsesivos, con sus comportamientos compulsivos, esos que no pueden controlar y que al mismo tiempo les condiciona, les limita la vida y alimenta el malestar.

 

Un diagnóstico temprano y una intervención basada en la terapia-cognitivo conductual, por ejemplo, puede mejorar de manera notable el día a día de estos pacientes.

Sin embargo, son muchos los que aún no han dado el paso. Son miles los hombres y mujeres que ahora mismo, viven condicionados por sus tendencias perfeccionistas, por sus miedos, sus inseguridades y por unos rituales comportamentales que poco a poco, conformarán el velo opaco de una depresión.

Intolerancia a la incertidumbre, obsesión por el perfeccionismo, sensación de estar dejando ciertas cosas inacabadas… La mente de una persona con TOC es una cárcel de sufrimiento y también de vergüenza, de ahí que suelan ser reacios a solicitar ayuda.

Perfiles de rostros para representar la relación entre Depresión y TOC

Depresión y TOC ¿cómo se relacionan?

 

Cuando hablamos de TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) es común que a más de uno le venga a la cabeza el personaje de Jack Nicholson en Mejor imposible. En esta película conocíamos la complicada vida del escritor Melvin Udall, orquestada básicamente por un amplio repertorio de conductas compulsivas:

  • Las relacionadas con la higiene (como lavarse las manos con agua muy caliente).
  • Las vinculadas a la seguridad (como cerrar con llave 5 veces, no pisar la línea de las baldosas…).
  • Las de orden y planificación.
  • Los referentes a los rituales, como apagar y abrir las luces un número concreto de veces, etc.

Así, algo que nos ocurre a la mayoría es que solemos ver este tipo de trastornos como algo distante. Es eso que vemos en la tele, eso que les sucede a los demás pero eso sí, nunca a uno mismo.

Tenemos una cultura muy pobre sobre las condiciones psicológicas y de ahí, que muchas veces no seamos conscientes de cómo se inician, de cómo se instauran en nuestra vida sin que nos demos cuenta.

 

Para comprender el vínculo entre depresión y TOC es importante empezar conociendo cómo se manifiesta este último trastorno.

Hombre lavándose las manos para representar la relación entre Depresión y TOC

¿Cómo se manifiesta el trastorno obsesivo-compulsivo?

Hasta no hace mucho esta condición se encuadraba dentro de los trastornos de ansiedad. En la última edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, DSM-5, el TOC aparece ya con entidad propia.

Los marcadores psicológicos y comportamentales que definen el trastorno obsesivo compulsivo son los siguientes:

  • Creencias disfuncionales que no siempre tienen una base de realidad (si toco ese asiento de color rojo me contagiaré de una enfermedad mortal).
  • Sensación de que todo lo que hacen está inacabado o erróneamente realizado.
  • La persona se siente dominada por pensamientos que no puede controlar: como miedo a ser agredido, a contaminarse, a fallar, a hacerse daño a uno mismo, a la necesidad obsesiva de tenerlo todo controlado
 
  • Todos estos nudos mentales intensifican la ansiedad de manera intensa y devastadora.
  • Para paliarla se deriva en comportamientos repetitivos (compulsivos).
  • Asimismo, cabe señalar que existen diferentes tipologías de obsesión y compulsión, como por ejemplo, los limpiadores, los verificadores, repetidores, acumuladores, ritualizadores, obsesivos puros y quienes presentan pensamientos compulsivos relacionados con el sexo.

Depresión y TOC ¿por qué están relacionados?

En la actualidad, disponemos de un buen número de estudios que nos hablan de la relación existente entre depresión y TOC. Uno de ellos, el más reciente, es el realizado en la Universidad de Baskent, en Turquía, por parte del doctor Ebru Yurda.

En este trabajo, nos señalan aspectos tan destacables como los siguientes:

  • El trastorno depresivo mayor es la afección psiquiátrica comórbida más frecuente asociada con el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
  • Los síntomas del TOC son los causantes de la depresión, y no al revés.
 
  • Es más, se estima que cerca del 60% de las personas con trastorno obsesivo-compulsivo sufren o sufrirán una depresión.
  • La angustia asociada a las manifestaciones del TOC suele sumir a la persona en un estado de sufrimiento progresivo. La pérdida de control sobre el propio pensamiento, la necesidad obsesiva por cumplir una serie de rituales o conductas compulsivas, los condiciona por completo.
  • Ello provoca que experimenten sentimientos de rabia, vergüenza, frustración etc.
  • Tampoco podemos dejar de lado algo común: los pensamientos obsesivos a menudo se dirigen hacia uno mismo, actuando como fuerza destructora de la autoestima y como cimiento de la propia depresión.
  • En muchos casos, se opta incluso por el aislamiento social.
Mujer en el psicólogo

¿Qué tipo de intervención puede mejorar la vida de las personas con TOC y depresión?

Hay técnicas efectivas para el tratamiento de los trastornos obsesivos-compulsivos. Ahora bien, cuando hablamos de depresión y TOC estamos generalmente, ante una persona que ha tardado bastante tiempo en solicitar ayuda. De hecho, es común que sean derivados tras un primer intento de suicidio.

 

En estos casos, es frecuente que se recurra al tratamiento con antidepresivos sumado a la terapia psicológica. Sin embargo, no debemos equivocarnos, los fármacos aliviarán los síntomas pero no resolverán el problema. Porque el problema central es el pensamiento obsesivo y las conductas o rituales compulsivos.

Por tanto, en estos casos lo más adecuado es abordar el trastorno desde la terapia cognitivo-conductual. La tasa de éxito en este tipo de condición psicológica es elevado, no obstante, el proceso lleva su tiempo y se necesita claro está, del compromiso del propio paciente.

Sea como sea, hay solución y la calidad de vida mejora de una manera significativa.

 
  • Altintaş, E., & Taşkintuna, N. (2015). Factors associated with depression in obsessive-compulsive disorder: A cross-sectional study. Noropsikiyatri Arsivi52(4), 346–353.
  • Yap, K., Mogan, C., & Kyrios, M. (2012). Obsessive-compulsive disorder and comorbid depression: The role of OCD-related and non-specific factors. Journal of Anxiety Disorders26(5), 565–573. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2012.03.002