Dime qué dibujas y te dire quién eres

Dime qué dibujas y te dire quién eres

Paula Aroca 15 diciembre, 2013 en Psicología 0 compartidos

Si de personalidad se trata, no hay nada oculto bajo el sol. Por eso, cualquier conducta, ya sea el tono de voz, la manera de caminar o de dibujar expresan nuestra manera de ser, querámoslo o no.

Este principio, que los psicólogos conocen bien, es la base de los tests proyectivos, los cuales están diseñados para que revelemos nuestra personalidad a través de ellos, sin que nos demos cuenta. Así, los diferentes tests de dibujos, como el de la figura humana, el árbol o la casa, son tests proyectivos en los cuales nuestros (aparentemente inocentes) dibujitos, descubren nuestros más íntimos secretos…

¿Qué son los tests proyectivos?

Los tests proyectivos constituyen un área muy interesante de la psicología, por el proceso de descubrimiento que implican a partir de un estímulo tan ambiguo como un dibujo. Pero en esto precisamente consisten los tests proyectivos: son situaciones que permiten que el sujeto se exprese libremente, sin controles conscientes, de manera que sus tensiones, conflictos, emociones, actitudes, así como sus aspectos creativos y constructivos emerjan sin restricciones.¡Todo un banquete para los psicólogos!

Nuestros dramas en dibujos

El sustrato a partir del cual se extrae el significado psicológico de los tests lo constituyen las teorías psicodinámicas de la personalidad, o teorías de la “psique en movimiento”. Se llaman así porque se basan en la interrelación que existe entre los distintos aspectos de la personalidad como los instintos (el ello), la razón (el superyó) y el aspecto funcional o adulto de la personalidad (el yo). Éstos montan entre sí unos dramas verdaderamente de novela, que se desarrollan en nuestro inconsciente e influyen poderosamente en nuestra conducta. Estos dramas se manifiestan en los tests proyectivos, específicamente en los dibujos, no solo a través del contenido, sino también a través de cada detalle imaginable.

Cada detalle cuenta

La interpretación de los tests de los dibujos o tests proyectivos gráficos tiene dos fases: el análisis detallado de cada uno de los aspectos del dibujo y la síntesis e integración de todos los aspectos para llegar a una conclusión dinámica acerca de la situación psicológica de la persona.

En el análisis pormenorizado se consideran uno a uno los indicadores de las figuras dibujadas, entre ellos:

La secuencia: indica cuáles son las prioridades del sujeto y con qué se identifica o qué rechaza.

El tamaño: tiene que ver con introversión-extraversión, así como con la capacidad de controlar los impulsos.

La ubicación y orientación en la hoja: se asocia con impulsividad o control emocional, así como con el nivel de autoconfianza.

• La presión, el grosor y la firmeza del trazo: se relacionan con asertividad o timidez, seguridad o inseguridad.

La simetría: tiene que ver con el grado de control emocional.

La ausencia o exceso de detalles: está relacionado con ciertos rasgos, como depresión y narcicismo.

Es muy importante aclarar que la presencia de alguno de estos indicadores no implica automáticamente su correlato psicológico, sino que el profesional debidamente entrenado debe integrar, no solo el conjunto de los indicadores presentes en el test, sino también otras fuentes de datos como la observación, la entrevista y la historia de la persona, para poder llegar a una síntesis acerca de su acontecer psíquico.

Nos hemos sumergido brevemente en el fascinante mundo de los tests proyectivos gráficos, en los cuales, la hoja en blanco que nos presenta el psicólogo es como la pantalla de cine donde proyectamos la película de nuestra psique, con toda la intensidad de sus dramas.

Paula Aroca

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