Emociones negativas: dime qué te molesta y te diré qué tienes que cambiar

Cristina Pérez · 31 octubre, 2013

Cuando algo te molesta, es que algún aspecto interior hay que mejorar. Reflexiona cuando sientas un malestar que pienses que otro te lo ha producido. Indaga en tu opinión sobre lo que te han dicho, probablemente veas lo crítico que eres contigo mismo. Analiza las emociones negativas que sientes en tu interior y podrás conocerte mucho más de lo que crees.

Por ejemplo, piensa en esas zonas de tu cara o cuerpo que te gustan, si alguien te dice cualquier cosa negativa sobre partes que te gustan, no te causará ningún efecto negativo. Es obvio, porque a ti te gustan esas partes y le das más credibilidad a tu opinión interior que a lo que te digan.

En cambio, como te digan algo sobre una zona de ti que no te gusta, seguramente experimentes una emoción negativa. Entonces, no es el otro el que te hace daño, eres tú mismo que, como no tenías una opinión buena sobre esas zonas de tu cuerpo, te has molestado, y esto debido a que la opinión de otro coincide con tus creencias.

Así, si te molesta algo es que esa persona ha despertado esas opiniones negativas que tienes sobre ti mismo. Quizás las tenías escondidas para evitarlas, por ello si alguien las menciona te hace daño.

Acéptate tal cual eres, sé consciente tanto de lo bueno como de lo malo

Muchas personas, creen que centrándose en sus virtudes y olvidándose de los defectos, mejorarán su autoestima. Eso en realidad es evitación de lo negativo. Lo que se evita y no se reflexiona y acepta, quedará por dentro escondido, ahora bien cualquier día alguien nos puede atacar ahí, en ese punto débil no aceptado.

Está bien que potenciemos nuestra parte buena y dejemos de lado nuestras sombras, pero dejar de lado no significa olvidarlas y enterrarlas. La parte negativa que todos tenemos debe ser aceptada o seremos débiles a nivel emocional.

Solemos pensar que son los demás los que nos causan emociones negativas, como el enojo, el odio, la frustración, el dolor…. Pero la realidad es que muchas veces nadie nos hace daño, somos nosotros mismos los que nos hacemos daño.

Mujer abrazándose a sí misma

Es mejor dejarla a un lado, pero aceptada. De esta manera manera digan lo que nos digan, no nos hará daño porque tendremos una opinión tan bien formada de todo nuestro ser que prevalecerá sobre la de los demás.

La aceptación personal en todos sus ámbitos es de vital importancia para la paz interior. Casi todos los problemas emocionales y de autoestima son causados por esa falta de aceptación propia.

Todos tenemos nuestras virtudes y defectos

Una creencia errónea es la de pensar que todo debe ser virtud. Todos tenemos virtudes y defectos, nadie se escapa. Somos humanos imperfectos, pero cada cual enseña la faceta que más le gusta. Si aceptas esto, no te castigarás por tus defectos.

La próxima vez que alguien te produzca malestar, acuérdate que las emociones negativas nos las producimos nosotros mismos con nuestros pensamientos y reflexiona, cuando algo te molesta, es que hay algo que cambiar o aceptar. También cabe recordar que si alguien menciona defectos que no tenemos, tampoco importa alterarse, pues estamos seguros que lo que dicen no es cierto.

Tanto nuestras virtudes como defectos pueden afectarnos si los valoramos como positivo o negativo. Este punto requiere un pequeño análisis. Podemos considerar positivo saber cocinar, pero… ¿es negativo no saber? ¿Sería un defecto no saber hacerlo? Las virtudes son aspectos nuestros que se nos dan especialmente bien, pero los defectos, más que aspectos negativos, invito a la reflexión y a observarlos como aspectos a mejorar, pero sin connotación negativa. De esta forma cuando alguien nos resalte un “defecto” real podremos decir: “ya lo sé”. Y reiremos.

¿Te generan las críticas emociones negativas?

Cambiando de ejemplo, imagina que tienes 40 años y todavía vives con tus padres. Te gustaría independizarte pero las cosas no te van bien económicamente y no lo ves posible. Si tus padres te dicen “no te vas a independizar en la vida, y menos con esta crisis que está cayendo que nadie encuentra trabajo” y esto te molesta o sientes emociones negativas en tu interior, muy posiblemente será debido a que tu opinión interior sea igual a la de tus padres.

Imaginemos que la persona que ha recibido el comentario de sus padres opinara que seguro encontrará trabajo y en poco tiempo podrá irse de casa, ¿Ese comentario le hubiera producido enfado y malestar? Probablemente no, porque interiormente no opina igual que sus padres.

Chico preocupado mirando por la ventana

Si somos capaces de entender esto, nuestra vida dará un giro. Nadie nos hace daño, nadie nos enfada, somos nosotros mismos. Todo está en nuestra mente y en nuestras opiniones interiores.

La monja budista Venerable Thubten Chodron nos da una clave para no reaccionar con ira ante opiniones ajena. Ella nos pone el ejemplo del cuerno en la frente. Si alguien nos acusa de tener un cuerno en la frente y es así, ¿por qué enfadarse? Y si alguien nos acusa de tener el cuerno y no lo tenemos, ¿por qué enfadarse? Esto es, tanto si una crítica es real o no ¿por qué enfadarse? ¿qué ganamos? Si no es real no ocurre nada y si es real podemos aprender de ella. 

Así que confía en ti, en la vida, en la suerte, en tus capacidades. Quiérete, y sobre todo, acéptate con tus cosas buenas y malas.