Distimia, cuando la melancolía se apodera de la vida

06 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
La distimia es como una depresión de baja intensidad, persistente, que dura más de dos años. Aunque no incapacita del todo al paciente, es una condición que limita su vida.
 

La distimia es una forma leve de depresión. El término proviene del griego, “humor perturbado”. Las personas que sufren de distimia pueden seguir con sus vidas durante años sin someterse a ningún tratamiento. A la vista de cualquiera, son simplemente personas un tanto abatidas, tristes y melancólicas. Sin embargo, la verdad es que se trata de un verdadero trastorno afectivo que debería tratarse.

¿Cuántas personas hay afectadas con distimia?

El trastorno distímico afecta aproximadamente al 1,5 por ciento de la población. Al igual que con otras afecciones de tipo emocional, las mujeres se ven ligeramente más afectadas que los hombres. Es muy importante no confundir la tristeza con la distimia, ya que cualquier persona puede sentirse triste durante alguna etapa de su vida, debido a diferentes razones.

Sin embargo, la distimia, a parte de durar ininterrumpidamente más de dos años, conlleva una serie de síntomas físicos (cansancio, problemas del sueño, de alimentación, fatiga…), además de una serie de déficits cognitivos, emocionales, conductuales, etc.

Mujer triste tras una ventana pensando en los vacíos emocionales

Signos y síntomas de la distimia

 

Los signos más notorios experimentados por los pacientes distímicos son la tristeza y la melancolía. En general, encuentran muy difícil hallar la felicidad y la satisfacción con las actividades de la vida cotidiana. A menudo tienen una baja autoestima y mucha dificultad en la toma de decisiones.

La fatiga y la baja energía también acompañan a este trastorno. Muy a menudo, los patrones de sueño y alimentación también se verán afectados. En relación al descanso, las personas con distimia pueden padecer insomnio o bien dormir más de lo común. Y en cuanto a la comida, pueden presentarse episodios de ingesta compulsiva o, por el contrario, inapetencia.

Otra signo muy frecuente es la merma en la memoria y concentración, las cuales pueden verse seriamente afectadas. También es común que las personas con distimia comiencen a aislarse progresivamente. Esto no hará más que empeorar el problema a la larga.

¿Cuál es su origen?

Los investigadores aún no están seguros sobre la causa exacta de la distimia. Si bien puede haber un importante componente genético, los científicos creen que también podría originarse por reveses personales, y las situaciones de estrés en curso durante mucho tiempo.

Gallardo-Moreno (2013) destaca que la hipótesis aminérgica puede ser una de las causas biológicas de la distimia. Esta hipótesis sostiene que los trastornos depresivos son causados por una deficiencia en los niveles de serotonina, noradrenalina y/o dopamina en el sistema nervioso central o en la neurotrasnmisicón de alguno de estos.

 

Otra teoría sostiene que las alteraciones del sistema hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA), junto con factores psicosociales inestables, pueden provocar un estado pseudodepresivo sostenido en el tiempo.

Una característica de la distimia es que más de tres cuartas partes de los pacientes tienen algún otro problema crónico, como una enfermedad física, un problema de abuso de sustancias u otro tipo de trastorno psiquiátrico. Los médicos y terapeutas a menudo tienen dificultades para determinar exactamente qué fue primero, la distimia o la otra enfermedad.

¿En qué consiste el tratamiento de la distimia?

Las opciones para tratar la distimia conllevan un profundo trabajo con el paciente para determinar las causas subyacentes. Algunas de las modalidades que han demostrado ser eficaces incluyen la psicoterapia y la terapia cognitiva-conductual.

Además, existen tratamientos psicofarmacológicos para el trastorno distímico, que tienen un alto porcentaje de éxito cuando se combinan con la psicoterapia. Incluso, por si solos, pueden aliviar el sufrimiento del paciente.

En todo caso, la terapia individual es muy beneficiosa para el paciente. El tratamiento también se enfoca en que la persona aprenda a gestionar sus emociones en forma adecuada. Además de la terapia individual, la terapia de grupo también ayuda a reconstruir la confianza perdida del paciente y a alimentar sus habilidades de interacción social.

Psicóloga con una paciente
 

¿Cuáles son las diferencias con la depresión?

Una persona con distimia puede llevar una vida bastante normal, a pesar de la tristeza que experimenta. Por el contrario, una persona con depresión no puede hacerlo. Así vemos que la principal diferencia se refiere al nivel de incapacitación que la persona experimenta.

Por otra parte, en la distimia no existe la falta de interés o la capacidad para experimentar placer. Tampoco se manifiesta agitación, ni lentitud psicomotriz. No se suelen dar pensamientos de suicidio, típicos de los cuadros depresivos, ni hay presencia de ideas recurrentes en torno a la muerte.

Finalmente, decir que solo un un psicólogo o psiquiatra cualificado puede dar un diagnóstico certero. Por lo tanto, si crees que puedes sufrir distimia, o conoces a alguien en esa situación, lo más recomendable es buscar ayuda profesional lo antes posible. Cuanto antes se ataje el problema, mejor será el pronóstico de recuperación.