Efectos del estrés sobre la salud

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
Mantener estados de estrés de forma prolongada afecta a nuestra salud tanto física como psicológica. Tomar conciencia nos motivará a reducir su impacto en nuestra vida.
 

Cada vez estamos más acostumbrados a convivir diariamente con estados de estrés. Hemos normalizado el ritmo de vida frenético, la sensación de que no podemos parar y aún así no llegamos a todo. Las exigencias personales, sociales y laborales cada vez son mayores y todo ello, finalmente, termina pasando factura al organismo.

Generalmente no le concedemos al estrés la importancia que verdaderamente tiene. No atendemos las señales, ignoramos las banderas rojas y continuamos forzándonos por encima de nuestras posibilidades. Las consecuencias del estrés sobre la salud tanto física como psicológica son extensas y cada vez más frecuentes. 

¿Qué es el estrés?

El estrés es una reacción psicofisiológica que se produce en el organismo ante una demanda ambiental excesiva. Cuando percibimos que la exigencia externa supera nuestras capacidades de hacerle frente, aparece el estrés. En ese momento se pone en marcha una cascada hormonal encaminada a ayudarnos a tomar acción.

Nuestro cuerpo está preparado para soportar picos puntuales de estrés, por ejemplo el que puede aparecer ante una amenaza de robo o los días antes de un examen. En estos casos nos ayuda a tomar las medidas necesarias para proteger nuestra integridad y nuestro bienestar.

 

El problema surge cuando el estrés se mantiene en el tiempo de forma prolongada y se cronifica. Si esto ocurre, un mecanismo diseñado para activarnos en la resolución de un problema específico, se instala de forma constante en nuestra vida. La activación permanente, el continuo flujo hormonal termina desgastando nuestra energía, desequilibrando nuestro estado interno y afectando seriamente nuestra salud.

Mujer con estrés

Efectos del estrés sobre la salud

Depresión y ansiedad

Mujer que sufre depresión

El estrés crónico de larga duración puede ocasionar estados de depresión y ansiedad. Además del desajuste hormonal y el desgaste energético que supone, el estrés afecta a todas las principales áreas implicadas en un buen estado de salud. Aparecen alteraciones de sueño, la alimentación pierde calidad y las relaciones sociales se resienten. Todo ello puede contribuir a que el individuo comience a experimentar síntomas ansiosos y depresivos.

Afecciones de la piel y caída de cabello

Erupciones cutáneas como el acné o los eccemas pueden ser originados por estados continuos de presión; otras afecciones como dermatitis atópicas o psoriasis se agudizan y empeoran. Además, se puede producir la caída excesiva del cabello, que en algunos casos puede desembocar en calvicie total.

 

Problemas menstruales

Es muy común que, en estados mantenidos de estrés, se produzcan irregularidades en el ciclo menstrual. Pueden aparecer reglas intensamente dolorosas y hasta es posible que la menstruación se retire completamente en casos severos. La explicación a este fenómeno la encontramos en los desequilibrios hormonales que produce un estado de estrés prolongado.

Alteraciones digestivas

El estrés altera el funcionamiento del sistema digestivo; hace las digestiones pesadas, el típico «todo me sienta mal». Además, desregula el tránsito intestinal y está muy relacionado con la aparición de úlceras estomacales, ya que incrementa la producción de los ácidos digestivos que potencian este tipo de problemas.

Problemas arteriales y cardíacos

La presión y el cansancio mental prolongado está relacionado con enfermedades tan graves como la hipertensión y las enfermedades coronarias; aunque estos efectos son a largo plazo, son realmente graves y deben alertarnos sobre lo necesario que es disminuir el estrés.

Persona meditando

Problemas de peso

A menudo el estrés sostenido nos incita a comer de forma compulsiva, la llamada alimentación emocional. A falta de otros recursos más adecuados para gestionar la situación, recurrimos a la comida para equilibrarnos emocionalmente. De forma adicional en esta situación el cerebro deja de percibir correctamente las señales de saciedad. Por todo ello el estrés se asocia frecuentemente con el sobrepeso e, incluso la diabetes. 

 

La importancia de disminuir el estrés

En suma, mantener estados de estrés por periodos prolongados puede afectar de forma severa la salud y el bienestar. Por ello hemos de tratar de adoptar hábitos que nos ayuden a reducir su impacto. Meditar de forma regular y contar con una red social de apoyo son dos de los factores más importantes. Nos ayudarán a reducir el nivel basal de ansiedad y a afrontar los estresores ambientales de una forma mucho más positiva. Se necesita, en general, realizar un cambio de mentalidad, disminuir la velocidad y comenzar a centrar la atención en el presente.

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