El arte es una forma de ser inmortal - La Mente es Maravillosa

El arte es una forma de ser inmortal

Cristina Roda Rivera 8 julio, 2015 en Arte y psicología 26 compartidos
El arte

Cuantos de nuestros pensamientos, anhelos y dudas pasan por nuestra mente sin pena ni gloria. Cuando a lo largo del día solo empleas tu tiempo en hacer algo productivo, para ganar tu propio sustento y el de los tuyos, el arte emerge como una forma válida de manifestar lo que de verdad eres.

¿Qué hubiera pasado si Mozart se hubiera mostrado perezoso en escribir sus partituras, Muhamad Alí se hubiera asustado del nerviosismo de sus piernas o Frida Kahlo no hubiese querido compartir su dolor crónico?.

“A veces prefiero hablar con obreros y albañiles que con esa gente estúpida que se hace llamar gente culta”.

-Frida Kahlo-

Mujer rostro serio

O más simple aún, que hubiese sido de tu familia si tu bisabuela no se hubiese ocupado de encuadernar concienzudamente las fotos de la familia en un formato entrañable, con anotaciones en tinta que a veces se corría en algunos puntos de ese papel que empezaba a extenderse por la sociedad.

Historias y vidas plasmadas en el arte

La historia y la vida de las personas está hecha de pequeños momentos. Dar el paso de plasmarlos en letras, pinturas o en esculpir una pequeña figura marcan la diferencia de los que viven la vida como espectadores a los que la viven de manera activa.

“El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también esta tiene alma”.

-Auguste Rodin-

Vidrio colores

Normalmente el hombre medio se ve asombrado por el arte que se hace a su alrededor. Desconocen que muchos de los artistas y creadores que admiran con pasión fueron obreros de la sociedad o artistas sofisticados; con una educación estricta que a su vez se inspiraron de los pequeños sueños de humildes trabajadores.

“La cebolla es escarcha
cerrada y pobre
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre”.

-Nanas de la cebolla, Miguel Hernández-

La mente puede ser extraordinariamente compleja, pero al visualizar películas de los años 20 donde aún no existían pomposos diálogos, uno se da cuenta de que los gestos de amor, sorpresa, desesperación o alegría son universales.

¿Quién gana?

¿Quién gana? Pues el que sabe sabe llevar  estos sentimientos al público con mayor simpleza y clase. Evidentemente, existen manifestaciones de arte que te hacen elevarte a otra dimensión y otras que te hunden en la realidad que ya vives de una forma aún más cruel.

Pincel en la mano

Es por eso que el buen arte debe propagarse, como un deber social y ético. Proporcionar a la mente modelos estéticos llenos de calidad y de experiencia humana harán que ese hombre medio se atreva a soñar y a expresar lo que piense.

Solo la cultura es infinita y sus lecciones no ocupan lugar ni en la mente ni en los bolsillos. Por eso, cuando estés triste toma un pincel, baila o canta, e intenta hacerte feliz a ti mismo en unos momentos de creatividad. No se trata de que alguien algún día reconozca tu arte, si no que tú seas capaz de plasmar en el arte una parte escondida de ti.

Cuando tus descendientes se acuerden de ti, esos pequeños tesoros que son pedacitos de ti te harán ser inmortal. Sal de la vergüenza y atrévete, no tienes nada que perder y ganarás en felicidad.

Cristina Roda Rivera

Psicóloga,Especialista Máster en Psicología clínica y social.

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