El caso Aimée o la paranoia de autocastigo - La Mente es Maravillosa

El caso Aimée o la paranoia de autocastigo

Edith Sánchez 27 agosto, 2018 en Terapias 0 compartidos

El caso Aimée es uno de los más famosos en la historia de la psiquiatría y del psicoanálisis. Y lo es por dos razones principalmente. La primera, que este caso fue el fundamento de la tesis de grado de Jacques Lacan. La segunda, que representó un enorme giro en lo que se sabía hasta entonces sobre la “psicosis paranoica”.

Jacques Lacan es quizás el representante más destacado del psicoanálisis, después de Sigmund Freud. Sus postulados han representado un avance definitivo para el psicoanálisis clásico. El caso Aimée fue el que comenzó a catapultarlo como un nuevo y lúcido pensador en este campo.

El caso Aimée también ha desatado la polémica por las condiciones particulares en las que se dio el tratamiento y se presentó a la comunidad científica. También por las consecuencias que llegó a tener con el tiempo en los descendientes de esta famosa paciente. Hablamos, sin duda alguna, un capítulo fascinante en la historia de las ciencias de la salud mental.

Mujer sentada en una silla para representar el caso Aimée

Marguerite Pantaine, la Aimée de Lacan

Marguerite Pantaine pasó a la historia con el nombre de Aimée. Este era el nombre de uno de los personajes de una novela que escribió. También fue el nombre con el que Lacan la bautizó dentro de su tesis de grado. Ella era una mujer nacida en una familia campesina católica de Francia, que, al parecer, comenzó a presentar ideas persecutorias a los 28 años.

Sucedió durante su primer embarazo. Pensaba que querían hacerle daño y por eso desarrolló comportamientos violentos. Su primera hija nació muerta y ella se convenció que una amiga suya había sido la culpable. Luego mejoró, pero durante su segundo embarazo volvieron las ideas persecutorias. Por eso no permitió que nadie más se ocupara de su hijo, Didier durante sus primeros cinco meses de vida.

Sus ideas persecutorias crecen y es entonces cuando es ingresada por primera vez en un hospital psiquiátrico. Una vez que le dan el alta, se va a vivir sola a París. Se hizo a la idea de que una actriz llamada Huguette Duflos era quien quería hacerle daño a su hijo. Le escribía cartas al Príncipe de Gales comentándole sus sospechas. Por fin, en abril de 1931, Margueritte ataca con una navaja a la actriz. Esto la lleva a la cárcel.

El interesante desarrollo del caso Aimée

Al comprobar su estado mental, Margueritte es enviada al hospital mental de Santa Ana, donde es tratada por Jacques Lacan durante 1 año y medio. Desde que fue puesta presa sus síntomas desaparecieron. Esto fue lo que llevó a Lacan  a concluir que la suya era una “paranoia de autocastigo”. En otras palabras, el hecho de ser castigada fue lo que le devolvió la cordura. Sostenía una culpa inconsciente y al ser expiada mediante la sanción carcelaria, el delirio ya no era necesario.

Sin entrar en los detalles psicoanalíticos del caso Aimée, lo cierto es que tuvo un desarrollo y un desenlace muy particulares. Jacques Lacan quedó fascinado con ella y con su situación. De hecho, el nombre Aimée significa “amada” y resulta curioso que Lacan la llamara así. No es que haya sostenido una relación amorosa con ella, pero sí encontró en su condición muchas claves para desarrollar su teoría frente a la psicosis.

Margueritte escribía novelas que nadie le publicaba. En el marco de su tratamiento se las entregó a Lacan, quien jamás se las devolvió. Paradójicamente, se volvió célebre para la historia, gracias a los escritos de Lacan. Desde antes de iniciar su tratamiento, Margueritte sostenía que había gente interesada en robarle sus palabras.

Acusó al escritor Pierre Binot de haberle robado sus ideas para hacer sus textos. Finalmente algo así fue lo que sucedió durante su experiencia con Lacan.

chica encerrada en jaula simbolizando el caso Aimée

Un desenlace inesperado

Según Jacques Lacan, Margueritte se curó simplemente al ser castigada severamente por su tentativa de homicidio. Se sabe que algunos de sus delirios reaparecieron tiempo después, pero también  que no le complicaron la vida. Tampoco la llevaron a una nueva hospitalización, con lo cual la tesis básica lacaniana se ha considerado como correcta.

Lo sorprendente de toda esta historia es que el hijo de Margueritte, Didier, decidió hacerse psicoanalista. En su autobiografía señala que una profunda soledad y la problemática de su madre le habían dirigido por este camino. Sin saberlo, Didier llegó al consultorio de Lacan para psicoanalizarse. Ignoraba por completo que el caso Aimée se refería a su madre.

Jacques Lacan

Jacques Lacan

En un momento dado sospechó que así era. Lo investigó al detalle y luego le reclamó a Lacan por no habérselo dicho. Este señaló que tampoco se había dado cuenta hasta bien avanzado el proceso. Por eso había callado.

Didier intentó recuperar las novelas de su madre, pero le fue imposible. Él mismo se convirtió en escritor. Un bello desenlace. El hijo de una madre delirante se convirtió en psicoanalista. Nunca pudo conocer lo que su madre había escrito, pero terminó haciendo de la pluma su profesión.

Bibliografía

Edith Sánchez

Escritora y periodista colombiana. Ganadora de varios premios de crónica y de gestión cultural. Algunas de sus publicaciones son "Inventario de asombros", "Humor Cautivo" y "Un duro, aproximaciones a la vida".

Ver perfil »
Te puede gustar