¿El castigo o la ayuda de la indiferencia?

Dolores Rizo · 14 abril, 2015

La indiferencia es un sentimiento manifestado con una actitud o comportamiento hacia algo o alguien, referido a “no sentir”.

Es un sentimiento que anula lo positivo y lo negativo que puedes sentir hacia algo o alguien.

Por tanto, podríamos decir que sentirnos indiferentes es anular lo que sentíamos como negativo, aunque no por ello, vayamos a sentir nada positivo ni atractivo en ésa situación o persona.

 

¿Es peligrosa la indiferencia?

 

En algunos casos, la indiferencia puede ser una actitud dañina hacia otras personas, por las que dejamos de sentir algo hacia ellas, ya que es como anularlas en nuestra vida.

También, la indiferencia para la persona que la siente puede ser negativo cuando anula sentimientos propios de la sensibilidad humana, por eso, decimos también ante la persona que siente indiferencia en determinadas situaciones que está “deshumanizada”.

Por otro lado, la indiferencia se asemeja a la “apatía”, cuando la persona muestra una actitud de no sentir nada, algo así, como que le da igual algo o alguien en concreto.

 

 ¿Cuándo es positiva la Indiferencia?

 

La indiferencia es un sentimiento apropiado cuando lo enfocamos hacia algo o alguien que nos hacia sufrir, y que nos resultaba muy dañino para nuestra salud. No tiene nada de peligroso sentir indiferencia por alguien que nos daña o nos hace la vida imposible, porque no se trata de ser indiferente para causar daño, sino para evitar el daño que nos supone seguir sintiendo “algo” hacia esa persona dañina.

Por otro lado, “dejar de sentir” por algo que nos causa daño, por ejemplo, ante una adicción, es una solución muy adecuada y gratificante.

La indiferencia no es peligrosa, si es hacia algo o alguien, de forma puntual, mientras no sea un sentimiento generalizado hacia la insensibilidad o la apatía. Podemos referirnos a la indiferencia como un sentimiento adecuado para anular otros sentimientos dolorosos.

 

¿Ante qué sentimientos es eficaz la indiferencia?

 

Cuando existe dependencia o adicción” por algo o por alguien, sentimos una atracción fatal que nos llevará a sufrir posteriormente o a dañar nuestra salud, en ésta ocasión trabajar el sentimiento de indiferencia, permitirá romper las actitudes y comportamiento de búsqueda de esa atracción, ya que dejará de ser significativo para la persona.

Cuando sentimos odio hacia alguna persona, con frecuencia, posterior a una relación de Amor, éste sentimiento nos daña interiormente, a la vez que nos hace vivir enfocados hacia la persona que odiamos, sin desligarnos totalmente de ésta. Para ello, potenciar la indiferencia es importante para liberarse de un sentimiento que nos atrapa en una relación rota, y para comenzar una vida centrada en uno mismo.

También la indiferencia es un sentimiento apropiado para sustituir el miedo que, a veces, sentimos hacia personas, animales, lugares o situaciones, afrontando las mismas cuando es inevitable tener que hacerlo.

Cuando sentimos rabia ante situaciones o comportamientos de personas, la indiferencia nos ayuda en la aceptación de las mismas, viviendo sin emoción con aquello que antes no soportábamos.