El eneagrama, nueve tipos de personalidad, ¿tú quién crees ser?

09 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
El eneagrama es una valiosa herramienta de autoconocimiento y desarrollo personal. Descubre a qué eneatipo perteneces.
 

Probablemente en algún momento ya hayas escuchado hablar del eneagrama ya que se trata de una de las clasificaciones de la personalidad más conocidas. El mismo se basa en ideas orientales y constituye una valiosa herramienta de autoconocimiento y desarrollo personal.

Cada uno de los nueve tipos de personalidad que describe cuenta con una forma particular de percibir y comprender el mundo. Así los patrones de pensamiento, sentimiento y acción son diferentes en cada uno de ellos.

El eneatipo al que pertenecemos nos muestra las máscaras que construimos durante la infancia. Estrategias que nos sirvieron para proteger nuestra integridad psíquica durante nuestros primeros años de vida pero que aún hoy utilizamos.

Dado que las condiciones han cambiado desde que fuimos niños estas máscaras ya no cumplen una función. Y, además, en la mayoría de los casos entorpecen nuestro desarrollo, pues nos atan a patrones rígidos y automáticos de los que no somos del todo conscientes.  Por ello te invitamos a conocer los nueve eneatipos que existen y a reflexionar sobre a cuál crees pertenecer.

 

Eneagrama: los nueve tipos de personalidad

Dentro de la clasificación se puede diferenciar a los tipos de personalidad en función de su acercamiento al mundo y a los demás. Así distinguimos entre antipáticos (van contracorriente), apáticos (toman una postura neutral de observador externo) y simpáticos (nadan a favor del mundo).

Antipáticos

1. El reformador. Se trata de personas perfeccionistas, meticulosas y organizadas. Individuos éticos, nobles y de principios, con un fuerte sentido del bien y del mal. Pueden ser excesivamente críticos consigo mismos y con los demás, así como bastante rígidos. Además temen enormemente cometer errores.

3. El Triunfador. Son sujetos muy orientados al éxito, preocupados por su imagen y por las apariencias. Tanto que asumen como real la imagen ficticia que quieren dar. Ambiciosos y competitivos, centran su interés en el trabajo y tienden a alejarse de lo emocional. Además son personas seguras y atractivas.

8. El desafiador. Son personas controladoras y retadoras, que se resguardan evitando la debilidad y ejerciendo el poder. Se muestran orgullosos, dominantes e intimidatorios por lo que suelen tener problemas en sus relaciones sociales.

 

Apáticos

4. El individualista. Personas melancólicas, sensibles y profundas emocionalmente. Reservados y callados, tienden a ocultarse de los demás debido a su baja autoestima, aunque a su vez pueden sentir desdén por la forma de vida ordinaria. Además suelen sentirse vulnerables y tienden a caer en la autocompasión.

5. El investigador. Cerebrales, perspicaces y curiosos, desean conocer la clave del funcionamiento del mundo. Pueden ser solitarios y excéntricos pero también vanguardistas, visionarios y capaces de desarrollar complejas ideas.

9. El pacificador. Las personas con el último tipo de personalidad son bondadosas, humildes y afables. Son conformistas y desean evitar los conflictos a toda costa, por lo que les cuesta poner límites. Además pueden ser excesivamente pasivos y tozudos.

Empáticos

2. El ayudador. Este tipo de personalidad se entrega a los demás de forma altruista, generosa e incluso abnegada. Es decir, buscan el amor y la aprobación de los demás a través de mostrarse serviciales y por ello suelen tener dificultades para cuidar de sí mismos y sus necesidades. Son altruistas y bondadosos pero pueden caer en conductas de manipulación.

 

6. El leal. Son personas comprometidas, responsables y trabajadoras. Se muestran ansiosos y escépticos y temen ser traicionados. Ante la autoridad pueden someterse o sublevarse y tienden a apoyar las causas de los más desfavorecidos.

7. El entusiasta. Las personas con eneatipo siete buscan llevar una vida placentera, estimulante y maravillosa. Así,  son optimistas y animosos; evitan el conflicto y el sufrimiento y se muestran encantadores. No obstante también suelen ser desorganizados e indisciplinados.

Trabaja con el eneagrama

Identificar nuestro eneatipo nos ayudará a tener presentes esos patrones automáticos que dirigen nuestra conducta. Tendencias de las que generalmente no somos conscientes pero que nos llevan a interpretar las situaciones de un modo determinado. Así como a defendernos con diversas estrategias poco funcionales.

Tomar conciencia del lugar que ocupamos en el eneagrama nos permite hacernos libres para dejar de repetir patrones. Es decir, nos abre una puerta a tomar el control deliberado de nuestros pensamientos y acciones. Así, al despojarnos de las máscaras que portamos podremos dejar salir nuestro verdadero ser.

 

Entonces no utilices el eneagrama para definirte, etiquetarte o limitarte. Por el contrario utilízalo para conocerte y desarrollar tu mejor versión.

 
  • Palmer, H., & Shtereva, N. (1996). El eneagrama. Los Libros de la Liebre de Marzo.
  • Durán, C., & Gómez, A. C. (2011). Eneagrama: los engaños del carácter y sus antídotos. Editorial Kairós.