El enorme potencial de una mente abierta

El enorme potencial de una mente abierta

Paula Aroca 1, Junio 2013 en Psicología 237 compartidos

¿Qué es la apertura mental?

A todos nos gusta pensar que somos de mente abierta, pero ¿qué significa exactamente? Significa ser receptivo a nuevas ideas y diferentes opiniones o puntos de vista. Desde luego que esto suena razonable, aunque el problema aparece cuando hay demasiadas opiniones y damos crédito a todas.
Tener una mentalidad abierta implica estar en disposición de escuchar las propuestas de los demás, incluso si van en contra de nuestro criterio. Lo siguiente es valorar estas opiniones y decidir si las consideramos acertadas y si podemos incorporar alguna a nuestra vida.

Las personas que no poseen apertura mental son poco o nada flexibles y les asusta demasiado el cambio, pues tienen miedo a lo desconocido. No tienen la habilidad para cambiar de opinión y aceptar las ideas de otros. En otras palabras, como popularmente se dice, son muy “cerrados”, o “estructurados”.

Cómo potenciar y conseguir la apertura mental

Si queremos aprovechar al máximo nuestro potencial de éxito en las relaciones personales, en los negocios y en la vida en general, es importante tener una mente abierta, flexible, desestructurada. Lo mejor es no limitarse a sí mismo; hay infinidad de cosas que se pueden hacer y lograr si abrimos nuestros ojos al mundo y a las cosas que están a nuestro alcance.

Es muy común que estemos amoldados a unos hábitos, a una rutina, y solo veamos las cosas en blanco o negro porque estamos “cómodos” con nuestra forma de pensar. Sin embargo, el mundo está lleno de colores, de matices, y las posibilidades son infinitas. Pero claro, abrirnos a un mundo desconocido resulta todo un desafío y a veces genera temor.

Si tenemos apertura mental ante todas las posibilidades, veremos que la vida es mucho más de lo que creemos y que las oportunidades realmente son abundantes en todos los sentidos. Tenemos que aprender a pensar diferente, siguiendo estos consejos:

– Ponerse a sí mismo a prueba. Es bueno salir cada tanto de la “zona segura”.

– Cuestionar las cosas un poco más. ¿Quién dijo que hay que aceptar las cosas tal como te las presentan el sistema y los demás? Si algo te confunde o no encaja, no dudes en cuestionarlo.

– Aprender a pensar más allá de lo que está delante de uno. Es necesario comprender que todo está conectado y tu poder para anticipar y pensar en el futuro puede ayudarte enormemente.

– No tener miedo a equivocarse. Es muy bueno arriesgar de vez en cuando. Si tienes una excesiva auto-exigencia o demasiado miedo a cometer errores, nunca harás nada.

– Permitir que otras personas nos sirvan de inspiración. La apertura mental está muy relacionada con la humildad, pues quien cree saberlo todo nunca podrá aprender de los demás y no será capaz de replantearse o cuestionar sus ideas o creencias.

En resumen, es necesario pensar diferente para liberarse de las propias limitaciones. Las personas de mente abierta tienen más posibilidades de alcanzar todo su potencial en la vida porque arriesgan, se atreven, exploran, no se quedan con la opción más fácil. Las personas con apertura mental son buscadores incansables, inconformistas en el buen sentido de la palabra y siempre están dispuestos a aprender de todos y de todo.

Recordemos que la mayoría de los avances y logros alcanzados por la humanidad han sido llevados a cabo por personas que tenían la fortaleza de una mente abierta, cuestionadora y sin límites.


Fotografía cortesía de samuiblue – freedigitalphotos.net

Paula Aroca

Ver perfil »