El experimento de Marina Abramovic

Guillermo Bisbal · 1 agosto, 2018

Marina Abramovic es una artista serbia conocida como la madrina del arte de las perfomances. Sus experimentos buscan explorar la relación entre el artista y la audiencia, además de las limitaciones corporales y mentales del ser humano

Al principio de su carrera, Marina Abramovic consideró que la pintura no le era suficiente para expresar sus sentimientos y optó por transformar su cuerpo en un medio para expresar todo aquello que sentía y experimentaba en su interior. 

Los montajes artísticos más importantes de Abramovic fueron los Rhythm (ritmo), llevados a cabo entre 1973 y 1974. Según la artista, las palabras que caracterizaban las performances eran sonido y tiempo, consciencia e inconsciencia.

Rhythm 0 fue la última performance realizada en esta serie. Esta fue la más importante y experimental de todas. Buscaba poner a prueba los límites sociales y el libre albedrío. Tanto la artista como los espectadores nunca se imaginaron los resultados de este experimento. Profundicemos.

¿En qué consistió el experimento de Marina Abramovic?

La performance experimental de Abramovic consistió en quedarse completamente quieta durante 6 horas. Desde la 8 de la noche hasta las 2 de la madrugada. No se podía interrumpir el espectáculo bajo ningún aspecto.

Marina Abramovic
Marina Abramovic

Al lado de ella estaba dispuesta una mesa repleta de objetos, 72 en total. Entre ellos se encontraba una gran variedad de utensilios para proporcionar placer o administrar dolor. Por ejemplo, entre los objetos de placer destacaban unas flores, una rosa, un jabón, una pluma, un broche para el pelo y un pañuelo, entre otros. Mientras que entre los objetos de dolor se encontraban un martillo, unas tijeras, un cuchillo, un látigo y una pistola.

 “En la mesa hay setenta y dos utensilios que pueden usarse sobre mí como se quiera. Yo soy el objeto”.

-Marina Abramovic-

La única orden a los espectadores era que usaran los objetos como quisieran con ella. Marina Abramovic asumió la plena responsabilidad de todo lo que le pudiera suceder en la realización del performance.

El principal propósito que quería cumplir con este tipo de performance era responder la pregunta: ¿Qué haría el público en una situación en la que se le da total libertad para hacer lo que quiera?

¿Cuáles fueron los resultados del experimento de Marina Abramovic?

La experiencia que vivió Marina Abramovic fue tranquila al principio, pero muy intensa al final. Durante las tres primeras horas no ocurrió ningún sobresalto. Más bien todos los espectadores fueron muy respetuosos y amistosos. Incluso, uno de ellos le dio un beso y otro le entregó una de las rosas de la mesa.

En las última tres horas todo fue cambiando progresivamente. Los espectadores se volvieron impredecibles e incluso violentos. Un hombre le hizo un corte en el cuello. Otro le escribió end (fin) en la frente con el lápiz labial. También le cortaron con tijeras la ropa que llevaba puesta, entre otros tipos de vejaciones.

Sin embargo, el límite llego cuando uno de los espectadores cargó la pistola y apunto contra Marina. En ese momento, el público se dividió en dos grupos: aquellos que la defendieron y aquellos que querían continuar con los abusos. Esto ocasionó que los guardias del museo tiraran por la ventana el arma, interviniendo en el desarrollo de la performance.

Al terminar las seis horas del espectáculo, Marina Abramovic empezó a moverse e intentó aproximarse a sus espectadores, pero todos salieron huyendo de la sala por miedo a las represalias de la artista. Marina pasó de ser un sujeto pasivo a un sujeto activo capaz de responder a las vejaciones sufridas.

Imagen del experimento de Marina Abramovic en la que sale con la palabra end en la frente

Reflexiones finales del experimento de Marina Abramovic

De algún modo, este experimento reveló esa cara oculta de la psique humana cuando los límites son inexistentes a nivel social. Lo que sucedió nos lleva a reflexionar sobre la libertad, la responsabilidad, la autoridad y el respeto. ¿Hasta qué punto nos dejamos llevar por nuestros deseos e intereses personales? ¿Qué podemos llegar a hacer cuando nos sentimos con autoridad y sin ningún tipo de limitación?

El experimento de Marina Abramovic demostró lo fácil que puede ser para algunas personas mostrar una actitud violenta frente a alguien que no puede defenderse y está desprovisto de protección. La artista fue humillada y deshumanizada por sus espectadores.

Desde el principio del performance ella sabía que corría grandes riesgos. Incluso confesó que estaba dispuesta a morir durante la actuación. Al terminar el performance declaró que los resultados fueron inesperados y que dejar el control al público puede provocar vivir experiencias tan peligrosas como la posibilidad de morirte.