El octavo hábito: escuchar la voz interna

Edith Sánchez·
11 Agosto, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
11 Agosto, 2020
Aunque resulte extraño, el octavo hábito es el más importante dentro de la obra Los siete hábitos de las personas altamente productivas, de Stephen Covey. En este artículo, hacemos un recorrido por todos ellos, para profundizar finamente en él.
 

El octavo hábito es un concepto creado por Stephen Covey, administrador de empresas e investigador, autor del famoso libro Los siete hábitos de las personas altamente productivas. Este es una mezcla de psicología aplicada al mundo empresarial y laboral.

El octavo hábito es una habilidad que va más allá de las otras siete pautas propuestas por Covey y tiene que ver con escuchar la voz interior. Para ese autor, se trata de una habilidad superlativa, que lleva a que cada quien le imprima un sello único a todo lo que hace. Por eso la ubica por fuera de los hábitos normales.

Escuchar la voz interna significa atender a lo más auténtico de cada uno, con independencia de lo que señalen los paradigmas dominantes. Corresponde a la parte más auténtica de cada persona y es la mayor fuente de creatividad. Por eso Covey considera que el octavo hábito es una habilidad fuera de lo común.

Muchas personas padecen tratando de lograr una vida balanceada porque no han pagado el precio de decidir lo que es realmente importante para ellos”.

-Stephen Covey-

Mujer con los ojos cerrados meditando

Los siete hábitos

Antes de hablar sobre el octavo hábito, mencionemos los siete hábitos que a juicio de Stephen Covey le preceden. Estos son: ser proactivo, empezar con un fin en mente, establecer prioridades, pensar en ganar-ganar, comprender antes que ser comprendido, sinergia y “afilar la sierra”.

 

Veamos de manera breve en qué consiste cada uno de ellos.

1. Ser proactivo

Covey señala que la proactividad es una forma de actuar en la que se responde a un estímulo de forma autónoma y sin condicionamientos. En otras palabras, tiene lugar cuando alguien elige responder de manera constructiva, con independencia del estímulo que recibe. Tiene que ver con no responsabilizar a otros de lo que cada uno de nosotros hace.

2. Empezar con un fin en mente

Este hábito hace referencia al hecho de realizar acciones con propósito. Esto supone no darle lugar a acciones que surgen por impulso o azar, sin un objetivo definido. De este modo, cada vez que se tome una decisión importante, la pregunta clave será si esta nos acerca al objetivo o no.

3. Establecer prioridades

Se refiere al hecho decisivo de saber discernir la verdadera importancia de las cosas. Es una habilidad y un hábito esencial a la hora de administrar el tiempo y las energías. Se hace necesario saber qué amerita importancia y qué no. De este modo, se gestiona mejor el esfuerzo.

4. Pensar en ganar-ganar

Stephen Covey habla de “ganar-ganar”: piensa que solo se gana realmente también cuando el otro gana. Esto significa que las decisiones y acciones a elegir son aquellas que mejor garanticen un beneficio mutuo. De lo contrario, se establece un desequilibrio inconveniente a futuro.

5. Comprender antes que ser comprendido

Las personas, al esperar ser comprendidas por los demás para actuar de forma constructiva con ellos, se puede llegar a una situación de total estancamiento. La idea es comenzar por uno mismo y comprender al otro, ya que de este modo se avanza.

 

6. Sinergia

La mayoría de los grandes proyectos solo se logran con el concurso de los aportes que hacen muchas personas. Así que es fundamental pensar en términos colectivos, si el objetivo es alcanzar algo grande, duradero y positivo para muchos.

7. “Afilar la sierra”

La metáfora de “afilar la sierra” tiene que ver con la importancia de ir a lo básico, al origen. Antes que cualquier otra cosa, cada quien tiene que cuidar de sí mismo y estar en buenas condiciones físicas y mentales. Ningún logro vale la pena, si el precio es el bienestar o la salud.

Mariposa azul sobre una mano

El octavo hábito

Stephen Covey define el octavo hábito de esta manera: “Encuentre su propia voz y haga que su voz inspire a otros para que encuentren la suya”. La voz propia es la voz libre de cada persona; la que está desprovista de condicionamientos o presiones y que expresa lo más auténtico que cada quien lleva dentro de sí.

Covey dice que la voz propia conduce a la grandeza e inspira también a otros a alcanzarla. Tal grandeza se expresa de manera concreta en tres ámbitos:

  • Grandeza personal. Se refiere a la aplicación de los 7 hábitos, los cuales, a su vez, toman forma en cuatro grandes actitudes y virtudes: visión, disciplina, pasión y conciencia.
 
  • Grandeza de liderazgo. También derivado de los 7 hábitos, esta grandeza se expresa de siete maneras: encontrar la trayectoria, crear el modelo, alinear, crear un sistema de trabajo técnicamente impecable, liberar talento, energía y contribuciones; y dar ejemplo.
  • Grandeza organizacional. Una organización concreta su grandeza en la misión, la visión y los valores que elige como directrices. Cuando dicho planteamiento está inspirado en la voz propia, trae compromiso, difusión, sinergia, y propicia la confiabilidad.

La obra de Stephen Covey es una de las más famosas en su área. Sus planteamientos han calado muy hondo en el terreno organizacional. Sin embargo, también son aplicables a la vida personal y familiar.

 
Covey, S., & Felipe, A. (2007). El octavo hábito. FonoLibro Incorporated.