El placer de la musica

Daniel Crestelo Vieitez · 6 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 25 noviembre, 2015

Cada vez que escuchamos música, bailamos, nos motivamos, nos emocionamos…y es que, escuchar música es algo fantástico.

Enchufamos los aurículares a un dispositivo con música, escogemos lo que queremos oír y acto seguido, nos dejamos llevar…O tal vez, la oímos sin cascos y disfrutamos de esa misma sensación.

No todo el mundo piensa igual sobre la música. A muchos, les gusta escucharla con cascos y a otros, sin ellos. Los gustos musicales varían mucho. A alguien le puede gustar el pop mientras que a otro le apasione el rap. Aún así, todos compartimos, que la música es una parte de cada uno, algo esencial.

A veces, depende de nuestro estado de ánimo, escuchamos una música distinta que otra. A veces, preferimos aislarnos y otras, escucharla a tope.

Actuamos de forma distinta dependiendo de la música que escuchemos. Y es que, cuando escuchamos una canción que nos motiva, nos ponemos a bailar y cuando no lo hace, simplemente nos limitamos a escucharla.

De cualquier manera, la música es capaz de emocionarnos y a la vez,  activa nuestra mente.

Aunque lo que sentimos al oír música, puede variar de un momento a otro. Si escuchamos música que no nos gusta, nuestras emociones pueden cambiar por completo.

Aunque cada uno tengamos nuestras preferencias respecto a la música, compartimos un mismo concepto…y es que la necesitamos ya que nos invita a sentir nuestras propias emociones.

Quizá la escuchemos para sonreír, o quizá para llorar. La música nos puede ayudar en algunos momentos y en otros, incluso nos puede llegar a molestar. De cualquier manera,  sabemos con certeza y seguridad, que la música forma parte de cada uno de nosotros. Y eso, es algo vital.