El placer de la musica

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 noviembre, 2015
Daniel Crestelo Vieitez · 2 septiembre, 2013

Cada vez que escuchamos música, bailamos, nos motivamos, nos emocionamos…y es que, escuchar música es algo fantástico.

Enchufamos los aurículares a un dispositivo con música, escogemos lo que queremos oír y acto seguido, nos dejamos llevar…O tal vez, la oímos sin cascos y disfrutamos de esa misma sensación.

No todo el mundo piensa igual sobre la música. A muchos, les gusta escucharla con cascos y a otros, sin ellos. Los gustos musicales varían mucho. A alguien le puede gustar el pop mientras que a otro le apasione el rap. Aún así, todos compartimos, que la música es una parte de cada uno, algo esencial.

A veces, depende de nuestro estado de ánimo, escuchamos una música distinta que otra. A veces, preferimos aislarnos y otras, escucharla a tope. 

Actuamos de forma distinta dependiendo de la música que escuchemos. Y es que, cuando escuchamos una canción que nos motiva, nos ponemos a bailar y cuando no lo hace, simplemente nos limitamos a escucharla.

De cualquier manera, la música es capaz de emocionarnos y a la vez,  activa nuestra mente.

Aunque lo que sentimos al oír música, puede variar de un momento a otro. Si escuchamos música que no nos gusta, nuestras emociones pueden cambiar por completo.

Aunque cada uno tengamos nuestras preferencias respecto a la música, compartimos un mismo concepto…y es que la necesitamos ya que nos invita a sentir nuestras propias emociones.

Quizá la escuchemos para sonreír, o quizá para llorar. La música nos puede ayudar en algunos momentos y en otros, incluso nos puede llegar a molestar. De cualquier manera,  sabemos con certeza y seguridad, que la música forma parte de cada uno de nosotros. Y eso, es algo vital.