El poder de la inspiración, el músculo que puede mejorar nuestras vidas

25 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Las personas que se sienten inspiradas generan cambios. Porque la inspiración es la chispa de la motivación, es el aliento de las musas despertando sueños e ilusiones y, también, ese motor que nunca debería faltarnos para alcanzar metas.
 

En un mundo obsesionado en medirnos por nuestra formación, competencias y habilidades, se pasa por alto una dimensión excepcional: el poder de la inspiración. Sería interesante que todos valoráramos un poco más esta capacidad, este canal lleno de posibilidades que nos permite apasionarnos, desarrollarnos, ampliar perspectivas y encender el motor de la motivación.

Y a ti… ¿qué te inspira? Cuando le dejamos caer a una persona esta cuestión, no todos tienen una respuesta. No faltan los que indican, casi al segundo, que quien le inspira es su pareja, sus hijos, su familia. Esa es una buena respuesta, es cierto, pero podemos y debemos ir un poco más allá. Porque, en realidad, lo ideal sería que cada día halláramos cosas nuevas capaces de inspirarnos.

La lectura de un libro y una canción nueva. Un paisaje suspendido en un mágico atardecer. Conocer a alguien y que nos encandile con su discurso, con sus ideas desafiantes. Una charla TED. Un edificio vanguardista. Practicar un deporte.

Podríamos dar cien o mil ejemplos de dimensiones, hechos y circunstancias capaces de despertar las musas de la inspiración, esas que nos susurran ideas, metas y revolucionarios sueños que cumplir.

Más allá de lo que podamos pensar, la inspiración y, sobre todo, sentirnos inspirados cada día es una forma de invertir en bienestar psicológico. Veamos por qué.

 “Cuando tu Daemon surja, no intentes pensar conscientemente. Deriva, espera y obedece”.

-Rudyard Kipling-

 
Hombre con bombilla simbolizando el poder de la inspiración

El poder de la inspiración: ¿por qué es importante en nuestras vidas?

Cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior el poder de la inspiración. Sin embargo, y aquí llega el problema, no todos hacemos uso de ella.

¿La razón? Sentirnos inspirados es básicamente un estado emocional y mental que requiere de cierto equilibrio, de cierta calma interna. Así, una mente estresada o teñida por la ansiedad rara vez es capaz de poner la mirada en algo para sentir auténtica curiosidad, placer, inspiración e ilusión.

Un cerebro en calma es mucho más receptivo y es así como surge la semilla de la inspiración, y como permitimos que nos visite el Daimon de la mitología griega. Este último concepto, el daimon, fue un término muy utilizado en filosofía, e incluso el propio Carl Jung nos habló de él definiéndolo como nuestro genio creativo, como una fuerza capaz de guiarnos hacia nuestro destino.

Jung, además, nos indicó que, para que nuestro Daimon surgiese, era necesario escuchar nuestro corazón, dar prioridad a la emoción y a la intuición. Es por ello que, factores tan comunes en nuestra actualidad, como son el estrés, las prisas, las presiones y las preocupaciones, no dejan espacio ni entrada para ese genio ancestral presente en tantas culturas.

 
Bombilla con forma de cabeza humana representando el poder de la inspiración

El poder de la inspiración puede mejorar tu vida

El poder de la inspiración es un concepto que han estudiado en profundidad los psicólogos Todd M. Thrash y Andrew J. Elliot. Trabajos de investigación como el que llevaron a cabo en el 2003, sitúan esta capacidad como un constructo psicológico muy relevante para nuestro bienestar. Los motivos que lo justifican son los siguientes:

  • La inspiración nos da trascendencia. Es decir, de pronto tenemos un momento de claridad donde algo atrae nuestro interés y motivación. Al mismo tiempo, la conciencia se expande en nuevas posibilidades. No solo estamos preparados para hacer algo, sino que nos sentimos ilusionados por cumplirlo.
  • Asimismo, la inspiración genera lo que se conoce como motivación de enfoque. Es ese estado en que la persona sabe bien lo que desea, lo que quiere lograr o lo que ha despertado su interés; está centrado en algo muy concreto, en una visión.

Las personas que hacen uso de la inspiración en su día a día son diferentes

Los psicólogos Thrash y Elliot explican en sus trabajos que las personas que hacen uso de manera constante del poder de la inspiración, comparten unas características comunes. Es más, para valorarlo, diseñaron incluso una escala para medir la inspiración.

 

Conozcamos por tanto qué factores, comportamientos y rasgos de personalidad define a quien está habituado a aplicar este constructo psicológico.

  • Presentan apertura a la experiencia. Es decir, son hombres y mujeres que interactúan con el medio, que se relacionan, que les gusta experimentar cosas nuevas, aprender, sentir…
  • Asimismo, la inspiración no siempre llega mientras estamos relajados y casi inmóviles en el diván, aguardando la llegada de las musas. La inspiración llega con el movimiento, con el trabajo, con esa actividad cotidiana donde todo fluye y somos partícipes de cada estímulo, de cada voz, sensación e imagen.
  • Asimismo, las personas que hacen uso de la inspiración, presentan una motivación intrínseca. Es decir, no se guían por recompensas, no esperan nada a cambio de sus esfuerzos. El mero hecho de sentir, de ilusionarse y generar cambios mediante su inspiración es su mayor beneficio.
Mujer caminando con una luz entre sus manos

Por otro lado, hay un hecho excepcional que debemos tener presente. Un detalle que señalaron los doctores Thrash y Elliot es que, si cultivamos el poder de la inspiración, la mente se fortalece. ¿Qué significa esto? Significa, que desarrollamos aún más la creatividad, la atención, la reflexión, la capacidad de logro y la autocompetencia.

 

Todo ello revierte en nuestro bienestar emocional. Se fortalece el músculo de la autoestima, y con ella, todo funciona mejor, nos sentimos más positivos, listos y capaces para transformar nuestra realidad. Y esa, es una sensación formidable.

  • Milyavskaya, M., Ianakieva, I., Foxen-Craft, E., Colantuoni, A., & Koestner, R. (2012). Inspired to get there: The effects of trait and goal inspiration on goal progress. Personality And Individual Differences, 52(1), 56-60. doi:10.1016/j.paid.2011.08.031
  • Thrash, T. M., & Elliot, A. J. (2003). Inspiration as a psychological construct. Journal Of Personality And Social Psychology, 84(4), 871-889. doi:10.1037/0022-3514.84.4.871