¿El ser humano es un animal racional?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 noviembre, 2017
Alejandro Sanfeliciano · 5 noviembre, 2017

Muchas veces hemos escuchado eso de que el ser humano es un animal racional ¿pero eso es realmente así? Los estudios alrededor del pensamiento y el comportamiento cotidiano de una persona nos muestran que esta afirmación puede ser errónea, especialmente si la tomamos como absoluta. En muchas ocasiones se acude al intelecto humano como factor diferenciador respecto a los animales. Incluso el término de animal racional se utiliza con una connotación de superioridad.

Vamos a dividir la reflexión que nos ocupa en dos partes para comprenderla mejor. En la primera de ellas vamos a tratar de dar luz sobre qué significa ser un animal. Y en la segunda, hablaremos de la racionalidad de las personas y de cómo hacen uso de ella.

El ser humano como un animal más

Tras los estudios biológicos, al ser humano se le categoriza, como ser vivo, dentro del reino animal. Esto se debe a que cumple las características y funciones de un animal (para más información puedes consultar este enlace). Por otro lado, muchos pueden decir que las personas estamos dotadas de inteligencia y razón. Y se puede acudir a esa particularidad para distinguirnos de los demás animales.

Hombre en una cueva

Ahora bien, la inteligencia no deja de ser una adaptación al medio, necesaria para la supervivencia de la especie. Igual que un gato o un perro sobreviven debido a que disponen de garras y dientes, el ser humano dispone de la inteligencia como un recurso más para sobrevivir. De hecho, si los humanos no hubiéramos tenido esa flexibilidad y capacidad cognitiva posiblemente se hubieran extinguido (no somos los más ágiles ni los más rápidos ni lo más altos ni los más bajos).

También hay expertos que defienden que somos la especie más adaptada. En realidad, cuando hablamos de adaptación y selección natural, los términos más o menos no tienen mucho sentido: una especie adaptada es una especie que existe sin que exista un peligro serie de extinción. Por lo tanto, todas o la mayoría de las especies que no están extinguidas, de momento, están adaptadas.

Lo cierto es que nuestra plasticidad nos permite habitar zonas muy diferentes de la tierra, con condiciones muy diversas. Pero tampoco somos únicos en eso, muchas bacterias son mejores que nosotros en la expansión. En este sentido somos un animal más, con nuestras características particulares, pero ni mejor ni peor que las del resto de seres vivos.

El animal racional

Un segundo aspecto que tratar, respecto a la pregunta que da título al artículo, es otro interrogante: qué significa racional dentro del concepto “animal racional”. De forma casual, entendemos racional como esa capacidad de valorar los problemas o sucesos de manera objetiva y responder a ellos de forma lógica. También lo podemos entender como el antónimo de emocional o instintivo.

Disociar emocional y racional carece de sentido. Esto es así debido a que nuestra conducta siempre recibe influencia de las dos partes, siendo imposible en muchas ocasiones separar una influencia de otra. Sí que es cierto que en ocasiones hay más participación de los aspectos emocionales y en otras ocasiones somos más racionales. Sin embargo, aun así no podemos verlas como dos maneras de actuar independientes: ambas se influyen continuamente entre ellas.

Pero dejemos de lado a la emoción, y hablemos de hasta qué punto nuestro neocortex es “racional”. Desde la psicología del pensamiento se ha hecho una comparación de la lógica humana con la lógica aristotélica. Esta última representa el razonamiento más puro y matemático posible. Los científicos se dieron cuenta rápidamente de que ambas formas de pensar no coincidían.

Ahora bien, si el ser humano no utiliza la lógica a la hora de pensar, ¿cómo es su forma de razonar? Si queremos dar con una respuesta, pensemos que el ser humano cuenta con recursos cognitivos limitados y en muchas ocasiones necesita actuar con rapidez. Si fuésemos capaces de ser “puramente lógicos”, gastaríamos una enorme cantidad de recursos para tomar cada decisión y seríamos capaces de emitir respuestas complejas. Sin embargo, no es así, ¿verdad?

Por esto, las personas razonamos a través de atajos mentales, conocidos en psicología como heurísticos. Estos son razonamientos basados en la probabilidad y en la experiencia, directa o indirecta. A nivel de adaptación es más rentable hacer un razonamiento probable, asumiendo un riesgo controlado de que no sea correcto, que terminar con este riesgo y demorarnos una eternidad en tomar decisiones.

Mujer pensando para representar al ser humano como animal racional

¿El ser humano es un animal racional?

Tras observar los datos acerca del pensamiento y conducta humana podemos hacer varias reflexiones. La afirmación “el ser humano es un animal racional” hay que tomarla con mucho cuidado y cierta distancia. Racionales o no, en principio no podemos decir que esto nos posicione mejor o peor frente a otros seres vivos cuando hablamos de adaptación. Por otro lado, los estudios nos dicen que nunca somos estrictamente racionales, de hecho en muchas de las decisiones importantes no lo somos y actuamos en función de lo que nos dicta la intuición o el corazón (nuestra parte más instintiva y primitiva).

Una forma de denominarnos, acuñada por la psicología social, es la de “indigentes cognitivos”.  Este calificativo tienen una razón: nuestros cerebros están programados para economizar lo máximo posible los recursos de los que disponemos. En función de la importancia del suceso o problema va a realizar un razonamiento más o menos elaborado, pero siempre intentando ahorrar esfuerzo.