El síndrome de Sanfilippo, el alzhéimer infantil

23 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Girod de la Malla
Seguro que has oído hablar de las enfermedades raras. Existen cerca de 7000. En este artículo hablaremos sobre el síndrome de Sanfilippo, conocido a veces como el alzhéimer infantil.

Las enfermedades raras son aquellas que tienen una baja prevalencia en la población general. Es decir, son enfermedades que afectan a no más de 5 personas por cada 10 000. Según la OMS, existen cerca de 7000 enfermedades raras que afectan a aproximadamente un 7 % de la población mundial. Entre ellas, encontramos el síndrome de Sanfilippo.

¿En qué consiste este síndrome y a quién afecta? ¿Cómo se diagnostica? ¿Cuáles son las causas y qué opciones de tratamiento existen en la actualidad? En este artículo vamos a conocer más sobre esta enfermedad.

¿Qué es el síndrome de Sanfilippo?

El síndrome o enfermedad de Sanfilippo se conoce también como mucopolisacaridosis Tipo III (MPS Tipo III). Comprende un grupo de enfermedades de almacenamiento lisosomal. Es una de las enfermedades raras menos conocidas y su frecuencia es muy baja, afectando a uno de cada 50 000 nacimientos. En España, hay 70 niños con esta enfermedad.

Los síntomas suelen aparecer entre los 2 y los 6 años de edad. Los niños empiezan a manifestar deterioro cognitivo y alteraciones del comportamiento. Además, se dan cambios sutiles de la morfología facial.

Cromosoma en 3d

Principales síntomas

  • Hiperactividad y trastornos de conducta. Son muy frecuentes y de difícil tratamiento. Frecuentemente, acaban derivando en otros problemas como fatiga, ansiedad y trastornos del sueño. Es frecuente también que estos niños manifiesten comportamientos agresivos.
  • Alteraciones en la psicomotricidad. Los niños pueden tener problemas para aprender determinadas habilidades motoras y, en casos graves, pueden llegar a perder las ya adquiridas. Las caídas son muy frecuentes. La alteración psicomotora se debe a la acumulación de mucopolisacáridos en las articulaciones, lo que hace que pierdan su elasticidad.
  • Dificultad en el aprendizaje del lenguaje o pérdida del mismo en los casos más graves.
  • Infecciones respiratorias, tos frecuente y otras infecciones de garganta, nasales y de oídos.
  • Diarrea frecuente. Como consecuencia, con frecuencia, algunos padres eliminan de la dieta de sus hijos el gluten, la lactosa y el azúcar de la dieta de sus hijos.
  • Problemas de control de los esfínteres. A menudo esta capacidad no se logra por completo, y en algunos casos, puede llegar a perderse, al igual que otras habilidades ya nombradas.
  • Inflamación de hígado y el bazo.
  • Pérdida de visión y audición.
  • Presencia de crisis epilépticas, sobre todo en los casos más graves.
  • Deterioro grave en las habilidades cognitivas. Por este motivo, esta enfermedad se conoce a veces como alzhéimer infantil.
  • Morfología facial característica, exceso de vello y cejas muy gruesas.

Evolución de los síntomas

Durante la primera etapa de la enfermedad, suelen aparecer síntomas iniciales como retraso del desarrollo, sobre todo retraso en el desarrollo del lenguaje.

A continuación, en la segunda etapa suelen aparecer los síntomas conductuales, entre los que encontramos la agresividad, la hiperactividad y el déficit de atención (que a conducen a error considerando que el niño o la niña tiene TDAH). A su vez, pueden aparecer los trastornos del sueño, del estado de ánimo y los problemas de control de los esfínteres.

En la última etapa de la enfermedad es cuando aparecen los síntomas motores, como rigidez de las articulaciones (sobre todo en torno a los 10 años de edad), pérdida auditiva y degeneración neurológica con deterioro de las habilidades sociales y adaptativas.

¿Cuál es la causa del síndrome de Sanfilippo y cómo se diagnostica?

El síndrome de Sanfilippo es un trastorno hereditario del metabolismo que se transmite por herencia autosómica recesiva. Esto significa que para que el niño la manifieste, ambos padres deben ser portadores de la enfermedad (sin manifestarla) y transmitirla al hijo. Esta enfermedad está causada por la acumulación de mucopolisacaridos en las células.

En primer lugar, para entender por qué se produce esta acumulación, debemos entender qué son los lisosomas y cuál es su función. Los lisosomas son orgánulos celulares que contienen enzimas que se encargan de descomponer y reciclar materiales de desecho.

Si nuestro cuerpo carece de alguna de estas encimas, este material de desecho se acumula en las células causando síntomas como los que hemos nombrado anteriormente.

En el caso de la enfermedad de Sanfilippo, la sustancia que se acumula es heparán sulfato y la enzima de la que carecen determina, o depende, del subtipo de enfermedad.

Puede haber déficit de cuatro encimas diferentes necesarias para la degradación del heparán sulfato, lo que causa cuatro tipos diferentes de síndrome de Sanfilippo o mucopolisacaridosis tipo III (MPS tipo III):

  • Heparán sulfamidasa en la MPS tipo III -A, cuyo gen (denominado SGSH) se localiza en la región q25 del cromosoma 17.
  • Alfa-N-acetilglucosaminidasa en la MPS tipo III – B, cuyo gen (denominado NAGLU) se localiza en la región q21 del cromosoma 17.
  • Alfa-glucosaminida N-acetiltransferasa en la MPS tipo III – C, cuyo gen (HGSNAT) se localiza en la región pericentromérica del cromosoma 8.
  • N-acetilglucosamina-6-sulfato sulfatasa en la MPS tipo III – D, cuyo gen (GNS) se localiza en la región q14 del cromosoma 12.

Diagnóstico

El primer paso tras la sospecha de que exista MPS tipo III es realizar un análisis de orina (test de Berry). Este puede indicar altas concentraciones de heparán sulfato.

Si se confirma esto, es necesario realizar un análisis de fibroblastos para identificar cuál de las cuatro enzimas es la deficiente, es decir, para determinar el subtipo, A, B, C o D.

Niña con síndrome de Sanfilippo

Tratamiento y pronóstico de la enfermedad

En la actualidad, no existe una cura definitiva para el síndrome de Sanfilippo. El tratamiento es meramente sintomático y tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de estos niños y aliviar los síntomas lo máximo posible. Entre los tratamientos más usados encontramos la terapia de conducta, la fisioterapia y la farmacoterapia.

La esperanza para la cura de esta enfermedad se encuentra en la terapia génica, que permite el reemplazo del gen defectuoso con una copia de un gen normal. Además, se espera que en un futuro se puedan adoptar tratamientos que permitan el reemplazo de la enzima afectada.

El curso y pronóstico de la enfermedad depende en gran medida del subtipo y de la gravedad de la misma. Al tratarse de una enfermedad neurodegenerativa, el pronóstico no resulta nada halagüeño.

Esta enfermedad provoca la pérdida de habilidades y capacidades hasta provocar la muerte, normalmente en la adolescencia, aunque en casos más graves puede producirse en la infancia. Sin embargo, en casos más leves, estos niños pueden llegar a la edad adulta con un deterioro mínimo.

Asociación MPS España. (2012). MPS III o Síndrome de Sanfilippo. Guía práctica para entender la enfermedad. Barcelona: Asociación de las Mucopolisacaridosis y Síndromes Relacionados. Sanfilippo, F. S. (2006). Guía clínica Síndrome de Sanfilippo. Zhao, H. G., Li, H. H., Bach, G., Schmidtchen, A., & Neufeld, E. F. (1996). The molecular basis of Sanfilippo syndrome type B. Proceedings of the National Academy of Sciences, 93(12), 6101-6105.