El Sol, guardián de nuestras emociones positivas

17 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
¿Cómo te sientes hoy? ¿Crees que tu día esta un poco gris? Si puedes, sal a tomar el sol. Te iluminará el día y el espíritu. Te contamos por qué es esto posible.
 

Se dice que los días soleados nos ponen de mejor humor. El sol no solo nos regala días hermosos, permitiéndonos realizar actividades al aire libre o ser espectadores de paisajes increíbles, lo afecta directamente a nuestro bienestar. Sino que afecta directamente al estado de ánimo.

Aunque desde hace tiempo la luz se ha utilizado para tratar los trastornos relacionados con el humor, hasta ahora no estaba claro cuál era el mecanismo. La respuesta es que la luz puede hacer que nos sintamos mejor debido a que ayuda a regular los ritmos circadianos, así como determinados neurotransmisores.

El sol alegra nuestros días y nuestro entorno

Además de brindarnos esa luz en nuestro andar, la cual nos sirve a nuestro favor, es gracias a él que crecen esas hermosas flores y brillan aquellos arboles con un verde extraordinario. En pocas palabras, el sol contribuye a que tengamos la oportunidad de disfrutar de hermosos paisajes que muy pocas veces son apreciados a nuestra vista.

Son esas oportunidades que la vida nos brinda para que disfrutemos de ellas. Disfrutar de los paisajes y del sol en la cara, hace que nos sintamos mejor.

Fuente de vitaminas

La vitamina D es conocida por su capacidad de ayudar al cuerpo a absorber el calcio. Pero además, se ha encontrado que regula una enzima que convierte el triptófano en serotonina. Como bien se sabe, este neurotransmisor regula el estado de ánimo e interviene en el desarrollo cerebral. Pues bien, existen dos maneras de obtener vitamina D: mediante alimentos como el atún, el salmón o la caballa y mediante la luz del sol. Así, los expertos recomienda tomar el sol aproximadamente unos 15 minutos, tres veces a la semana, para producir la vitamina D necesaria.

 

El estado de ánimo

Como se mencionaba anteriormente, la vitamina D tiene un papel fundamental en la producción de serotonina. Y ésta, es el motor que regula nuestro estado de ánimo. Así, la carencia de vitamina D puede aumentar el riesgo para padecer depresión un 75%. Por ello, en los países nórdicos la escasa luz del sol se considera un factor de riesgo y se recomienda que sus habitantes tomen suplementos vitamínicos para disminuir deterioro cognitivo, dolores musculares y óseo, e incluso, para disminuir el riesgo de suicidio.

En este sentido, un equipo de investigación australiano publicó un estudio en el que analizaron los niveles de serotonina, y otros neurotransmisores, en función de las estaciones del año y la cantidad de luz solar. En este estudio encontraron que el cerebro se adapta rápidamente a la luz solar que perciba ese mismo día. Es decir, no influye la luz del día anterior.

Así, los resultados apuntaron a que la producción de serotonina estaba relacionada con la cantidad y la duración de la luz brillante, respondiendo rápidamente si el brillo también lo hacía. Tanto que la producción se multiplicaba hasta ocho veces en comparación a días nublados y oscuros. Sin embargo, el efecto no es acumulativo, sino inmediatos y beneficiosos en el día en el que habían estado expuestos.

Entonces, ¿en verano somos más felices? Pues según estos mismo investigadores, los niveles de serotonina en invierno es menor. Siendo siete veces mayor en verano que en invierno. Por lo tanto, sí, se puede afirmar que en verano reunimos mejores condiciones para estar felices.

 

Más beneficios

Aunque ya es mucho, que el sol nos hace más felices no es todo. Además, tomar el sol a menudo nos aporta otros beneficios para la salud. Por ejemplo, mejora la calidad de la sangre, ya que aumenta la producción de glóbulos rojos y, por tanto, la capacidad para mover oxígeno por todo el cuerpo. Mejora nuestro sistema inmune, la tensión arterial, la piel (¡con protección!) y regula las hormonas. Además, interviene en los ritmos circadianos y en la producción de melatonina, haciendo que nuestro sueño mantenga el ritmo natural y que descansemos bien.

En definitiva, el sol nos cuida y hace que nos sintamos mejor. Así que, cada vez que tengas oportunidad (y especialmente si te sientes decaído/a), sal a tomar el sol. Notarás sus efectos inmediatamente y los mantendrás durante todo el día.

 
Lambert GW, Reid C, Kaye DM, Jennings GL, Esler MD. (2002). Effect of sunlight and season on serotonin turnover in the brain. Lancet. 2002;360(9348):1840–1842.