El test SDQ para evaluar capacidades y dificultades en menores

03 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
El test SDQ permite realizar una detección temprana de dificultades psicológicas en los menores. Nos facilita un perfil muy sencillo de obtener, pero muy valioso en cuanto a información.
 

Se estima que un 15 % de la población infantil sufre algún trastorno psicológico. Sin embargo, resulta difícil detectar y hacer diagnósticos precisos, ya que en muchos casos la línea que separa a la sintomatología clínica roza o se confunde con manifestaciones que no son indicadoras de un trastorno. El test SDQ, del que hoy hablaremos, es un excelente recurso para identificar posibles dificultades de salud mental en niños y jóvenes.

La infancia es una etapa crucial, en la que una detección temprana puede evitar el avance del trastorno y la comorbilidad con otros problemas psicológicos. Pero, además, es un gran momento vital para potenciar las cualidades y habilidades del infante. Por ello este completo cuestionario nos muestra tanto sus debilidades como sus fortalezas.

Niño triste mirando hacia abajo

El test SDQ para la detección temprana

El cuestionario de capacidades y dificultades (SDQ) es un test de cribado. Esto quiere decir que está diseñado para realizar un primer barrido y detectar posibles casos de riesgo. Más adelante será necesario corroborar y completar la evaluación en profundidad con otros instrumentos. Sin embargo, constituye un elemento inicial realmente valioso.

 

Se trata de un sencillo test de 25 ítems dividido en cinco escalas. Cuatro de ellas evalúan dificultades, mientras la última mide la conducta prosocial. Puede aplicarse en menores de entre 4 y 16 años y cuenta con versiones a cumplimentar por los padres, profesores o por los propios jóvenes si poseen la madurez cognitiva necesaria.

Cada enunciado cuenta con tres opciones de respuesta: no es cierto, un tanto cierto, absolutamente cierto. En base a las respuestas, se obtiene una puntuación para cada área evaluada, así como una índice global de dificultad. Las escalas que componen el test son las siguientes:

Síntomas emocionales

  • Se queja con frecuencia de dolores de cabeza, de estómago o de náuseas.
  • Tiene muchas preocupaciones. A menudo parece inquieto o preocupado.
  • Se siente a menudo infeliz, desanimado o lloroso.
  • Es nervioso o dependiente ante nuevas situaciones. Fácilmente pierde la confianza en sí mismo.
  • Tiene muchos miedos, se asusta fácilmente.

Problemas de conducta

  • Frecuentemente tiene rabietas o mal genio.
  • Por lo general es obediente, suele hacer lo que le piden los adultos.
  • Pelea con frecuencia con otros niños o se mete con ellos.
  • A menudo miente o engaña.
  • Roba cosas en casa, en la escuela o en otros sitios.

Hiperactividad

  • Es inquieto, hiperactivo, no puede permanecer quieto por mucho tiempo.
  • Está continuamente moviéndose y es revoltoso.
  • Se distrae con facilidad, su concentración tiende a disiparse.
  • Piensa las cosas antes de hacerlas.
 
  • Termina lo que empieza, tiene buena concentración.

Problemas con compañeros

  • Es más bien solitario y tiende a jugar solo.
  • Tiene, por lo menos, un buen amigo.
  • Por lo general cae bien a los otros niños.
  • Los otros niños se meten con él o se burlan de él.
  • Se lleva mejor con adultos que con otros niños.

Escala prosocial del test SDQ

  • Tiene en cuenta los sentimientos de otras personas.
  • Comparte frecuentemente con otros niños.
  • Ofrece ayuda cuando alguien resulta herido, disgustado o enfermo.
  • Trata bien a niños más pequeños.
  • A menudo se ofrece para ayudar a padres, maestros u otros niños.
Niños compartiendo una manzana

Corrección e interpretación del test SDQ

Para la corrección, se toman únicamente las cuatro primeras escalas (dejando a un lado la de conducta prosocial). A partir de ellas se obtiene una puntuación de dificultad que determinará si es necesario realizar una exploración más profunda por haber detectado algún punto anómalo en el perfil.

La puntuación se obtiene de la siguiente forma: para cada enunciado, la respuesta “no es cierto” suma cero puntos, “un tanto cierto” añade un punto y “absolutamente cierto” dos puntos. Exceptuando los ítems marcados en negrita, para los que “no es cierto” suma dos puntos y “absolutamente cierto” cero, quedando la otra opción igual.

 

Si se alcanza una puntuación igual o superior a 16, se considera que existen dificultades emocionales o conductuales y que es necesaria una evaluación en profundidad. Por ello, este cuestionario resulta especialmente útil para ser administrado en población infantil normal en contexto habituales, como la consulta de atención primaria o en la escuela.

De este modo, se podrán detectar de forma temprana condiciones que, de otro modo, quizá no hubieran sido identificadas. Esto permitirá realizar una evaluación, diagnóstico e intervención adecuadas que minimicen el impacto del trastorno, frenen su curso y prevengan futuros problemas.

 
  • Zubillaga, M., Rodríguez, Á. S., Hinojal, C. T., Serrano, A. C., & García, E. O. (2009). Uso del Cuestionario de Capacidades y Dificultades (SDQ) como instrumento de cribado de trastornos psiquiátricos en la consulta de pediatría de Atención Primaria. Bol Pediatr49, 259-262.
  • Castillo, M. (2018). Estudio estructural del Cuestionario de capacidades y dificultades (SDQ) en niños de 2 a 4 años de Montevideo y Canelones.