El trastorno de relación social desinhibida

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 2 agosto, 2018
Francisco Pérez · 2 agosto, 2018

La característica esencial del trastorno de relación social desinhibida implica un comportamiento socialmente inadecuado o inapropiado en el que suele haber implícita más confianza de lo que sería esperable por el tipo de relación. Este comportamiento demasiado familiar traspasa los límites sociales de la cultura.

A la hora del diagnóstico, no se realiza antes de que los niños sean capaces de crear vínculos selectivos según su desarrollo. Así pues, el trastorno de relación social desinhibida se diagnostica cuando el niño tiene, al menos, una edad de desarrollo de 9 meses. El trastorno de relación social desinhibida no se ha descrito en los adultos.

Este trastorno puede coexistir con retrasos del desarrollo, sobre todo con retrasos cognitivos y del lenguaje, estereotipias, y con otras señales de negligencia grave, como desnutrición o cuidados deficientes. Sin embargo, los signos de este trastorno a menudo persisten incluso después de que ya no existan otros signos de abandono.

¿Cómo se diagnostica el trastorno de relación social desinhibida?

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su quinta edición (DSM-5), cita los criterios para diagnosticar este trastorno. Veámoslos.

A. Patrón de comportamiento en el que un niño se aproxima e interacciona activamente con adultos extraños y presenta dos o más de las características siguientes:

  • Reducción o ausencia de reticencia para aproximarse e interaccionar con adultos extraños.
  • Comportamiento verbal o físico demasiado familiar. Esto significa que no concuerda con lo aceptado culturalmente y con los límites sociales apropiados a la edad.
  • Recurre poco o nada al cuidador adulto después de una salida arriesgada, incluso en contextos extraños.
  • Disposición a irse con un adulto extraño con poca o ninguna vacilación.

Niño triste mirando por la ventana

B. Los comportamientos del criterio A no se limitan a la impulsividad (como en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad). Sin embargo, incluyen un comportamiento socialmente desinhibido.

C. El niño ha experimentado un patrón extremo de cuidado insuficiente. Esto se pone de manifiesto por una o más de las características siguientes:

  • Negligencia o carencia social que se manifiesta por la falta persistente de tener cubiertas las necesidades emocionales básicas para disponer de bienestar, estímulo y afecto por parte de los cuidadores adultos.
  • Cambios repetidos de los cuidadores primarios que reducen la oportunidad de elaborar un apego estable (p. ej., cambios frecuentes en la custodia).
  • Educación en contextos no habituales que reduce en gran manera la oportunidad de establecer un apego selectivo (p. ej., instituciones con un número elevado de niños por cuidador).

D. Se supone que el factor cuidado del criterio C es el responsable de la alteración del comportamiento del criterio A. Por ejemplo, las alteraciones del criterio A comienzan tras el cuidado patógeno del criterio C).

E. El niño tiene una edad de desarrollo de al menos 9 meses.

¿Cómo se desarrolla el trastorno de relación social desinhibida?

Los niños diagnosticados de trastorno de relación social desinhibida a menudo presentan problemas de negligencia social en los primeros meses de vida, incluso antes de diagnosticarse el trastorno. La negligencia social es una forma de maltrato infantil que comprende omisiones intencionales de atención por parte de un adulto.

No obstante, no hay pruebas de que el abandono después de los dos años se asocie con manifestaciones del trastorno. Los estudios nos dicen que si se produce un abandono temprano y aparecen los signos del trastorno, sus características clínicas serán moderadamente estables en el tiempo.

El comportamiento social desinhibido y la falta de reserva para acercarse a los adultos extraños se acompañan de conductas de búsqueda/demanda de atención en la etapa preescolar. Cuando el trastorno persiste en la infancia media, los síntomas se manifiestan como una excesiva familiaridad verbal y física y una expresión no genuina de las emociones.

Niño con expresión triste

Estos signos parecen ser especialmente evidentes cuando el niño interactúa con los adultos. Las relaciones entre compañeros se ven afectadas sobre todo en la adolescencia. Es lógico si pensamos que es en esta etapa cuando se hacen evidentes el comportamiento desinhibido y los conflictos.

Como hemos visto, el trastorno de relación social desinhibida se da exclusivamente en niños. Se desconocen las manifestaciones adultas de la enfermedad. Las consecuencias del trastorno para el niño suelen ser bastante negativas, ya que dificulta seriamente la capacidad de estos para relacionarse con adultos y compañeros de aventuras.