¿Crees que eliges a tus amigos?

Alex Bayorti · 3 octubre, 2012

Decía Baltasar Gracián que “cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene” y aunque aún sigue vigente la imagen generalizada de que las amistades se diferencian de la familia en que se eligen, lo cierto es que estos grupos de pertenencia pueden llegar a tener una fuerte relación con la autoimagen, y la percepción que uno tiene de sí mismo.

Así lo ha atestiguado la Universidad de Pensilvania mediante su estudio sobre los procesos cognitivos que intervienen en la amistad, por el cual se ha llegado a la conclusión de que “lo que valoran en mi es lo que yo valoro en ellos”, o lo que es lo mismo, que en función de cómo se ve a través de la mirada de un amigo que concuerda con la imagen deseada propia, se tienen esos amigos o se desechan tales amistades.

Un interesante resumen de porqué en los grupos sociales, además, hay roles prefijados aunque dinámicos, que suelen generar crisis entre sus miembros en el momento en el que falla la organización.

Me gustan tus genes, ¿Quieres ser mi amigo?

Según una investigación de la Universidad de California (publicada en FNAS), podría existir un factor genético que determina la interacción entre personas con pares de genes similares a los nuestros.  Si este estudio llevado a cabo por James Fowler y su equipo fuera cierto, los marcadores genéticos específicos de las personas con las que nos relacionamos deberían tener una concordancia mínima de dos de cada seis de estos marcadores.

Otra de la determinación que parecieron sacar de estos estudios, es que aquellas personas que son extrovertidas tienden a juntarse con otras que se complementan, puesto que son más bien tímidas. Asimismo, en el caso de las actitudes adictivas, sucede lo mismo. Descubrieron que aquellas personas que portaban el marcador DRD2 (asociado habitualmente con la tendencia al alcoholismo) tendían a hacer buenas amistades con otros positivos en DRD2.

“Quiéreme por quién quiero ser”

A nivel psicológico, las tendencias actuales tienden a unir a pares similares. Así como en un pasado se hablaba de las relaciones formadas por complementarios, en la actualidad quienes buscan pareja o quieren estar en un grupo de amigos buscan la similitud de características.

Aunque, por supuesto, esta similitud está fuertemente determinada por el autoconcepto del individuo. Entonces, ¿Se puede aplicar el concepto de “dime con quién andas y te diré quién eres”?¿O es a medida que uno mismo se va conociendo cuando quedan aquellas personas que realmente son afines a la verdadera personalidad?