¿Sabes cuál es la inteligencia que te ayuda a cuidar tus relaciones sociales?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 1 noviembre, 2017
Marian García · 10 diciembre, 2013

Alcanzar una vida plena y feliz es el propósito en el que concentramos todos nuestros esfuerzos y ponemos nuestro empeño. Los únicos responsables de que podamos alcanzar ese objetivo somos nosotros mismos y la actitud con la que decidamos afrontar nuestro día a día. Alcanzar esa plenitud va a depender, entre otros factores, de nuestra inteligencia interpersonal.

Pero, ¿qué es la inteligencia interpersonal? Es la capacidad que tenemos para relacionarnos con otras personas y ponernos en su lugar. Es decir, que la empatía y la habilidad para establecer relaciones sociales son las capacidades que integran la inteligencia interpersonal.

Y es este tipo de inteligencia la que determina, por ejemplo, la elección que hacemos de nuestros amigos o pareja. Y es también, en gran medida, la responsable de nuestros éxitos laborales o académicos.

“Lo que realmente importa para el éxito, carácter, felicidad y logros vitales es un conjunto definido de habilidades sociales, no solo habilidades cognitivas que son medidas por tests convencionales de coeficiente intelectual.”

-Daniel Goleman-

Empatía y competencias sociales

 

 

Amigos abrazándose

La empatía es la destreza que nos permite acercarnos a los demás, comprender sus emociones, compartir sus preocupaciones o entender sus comportamientos. Es la clave del éxito de las relaciones interpersonales. Ser empáticos significa saber entender las emociones de quienes tenemos a nuestro alrededor.

Las competencias que desarrollamos a través de las habilidades sociales son aquellas que asociamos a la popularidad y el liderazgo. Responden a las destrezas que usamos para persuadir y dirigir, negociar y resolver conflictos, o cooperar y trabajar en equipo.

“El liderazgo es una forma de pensar, una forma de actuar y, lo más importante, una forma de comunicar.”

-Simon Sinek-

Si observamos a nuestro alrededor, podemos detectar este tipo de inteligencia en aquellas personas con especial sensibilidad, con habilidades sociales definidas y que suelen caer simpáticos a todo el mundo.

Potencia tu inteligencia interpersonal

Si has decidido mejorar tus destrezas sociales y fortalecer la relación con tu entorno, debes saber que existen ejercicios en los que puedes trabajar y que te ayudarán a desarrollar tu inteligencia interpersonal:

1. Entiende

La compresión es fundamental. Ante una situación concreta que te produzca malestar con otra persona procura siempre ponerte en su piel, mírate desde su perspectiva e imagínate sus sentimientos.

2. Escucha

Aprende a escuchar, y no es algo fácil de conseguir. Cuando estés en una conversación con otros, procura fijarte en las veces que nos interrumpimos sin dejar terminar las frases y expresar completamente nuestras ideas. Procura corregir ésto si observas que no dejas terminar de hablar a los demás.

Mujer escuchando manifestando inteligencia interpersonal

3. Mira en tu interior

Toma perspectiva de ti mismo, haz un ejercicio de introspección. Para ello, escribe una redacción describiéndote a ti mismo, después haz otra pensando en cómo lo haría tu mejor amigo y una tercera imaginando qué diría de ti un desconocido.

4. Acepta la opinión de los demás

Acepta las críticas con serenidad. Recurre a un familiar o amigo para que te diga los aspectos negativos que ven en tu carácter. Acepta lo que sea verdad y rechaza lo que no lo sea, pero siempre con una actitud abierta y tranquila.

5. Presta atención a las emociones

Identifica emociones. Cuando seas testigo de una situación tensa o de conflicto en tu familia o con tus amigos, observa el estado de ánimo de los implicados.

La persona inteligente emocionalmente tiene habilidades en cuatro áreas: identificar emociones, usar emociones, entender emociones y regular emociones.

-John Mayer-

6. Aprende

Acércate a otras culturas. Interésate y lee sobre otras costumbres, creencias y valores. Esto te ayudará a comprender mejor a quienes no piensan como tú.

Desarrolla tu inteligencia interpersonal y te ayudará a contactar con tus sentimientos y los de los demás. Potenciará tu habilidad para relacionarte, mantener tus amistades y entender a quienes no piensan como tú. Es una de las claves para alcanzar la plenitud vital.