Oxitocina, la hormona de la felicidad… y la fidelidad

Sonia Viéitez Carrazoni · 5 diciembre, 2012
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 19 junio, 2017
Una simple hormona, la oxitocina, hace que los hombres se vuelvan más fieles, según científicos alemanes. Resulta cuanto menos curioso que una hormona que induce el parto en las mujeres tenga este poderoso efecto en los hombres

El efecto de la oxitocina en la felicidad del ser humano es de sobra conocido. Esta hormona se libera mientras hacemos deporte, bailamos, cantamos o damos un abrazo. Aunque se ha descubierto que también es la responsable de la fidelidad entre las parejas.

Un equipo científico liderado por Hurlemann (2010), de la Universidad de Bonn, ha señalado que esta hormona administrada en varones aumenta la fidelidad. Según estos resultados, la oxitocina fortalecería las relaciones monógamas. De esta manera, podríamos llamarla la «hormona de la fidelidad».

¿Qué es la oxitocina?

La oxitocina se produce en el hipotálamo y es necesaria para el parto y la lactancia. Además, esta hormona está implicada directamente en la creación de los lazos sociales. También, en el aumento de la confianza entre los individuos. Quizás, si está en sus niveles adecuados, nuestras relaciones con los demás sean mejores, al ser más receptivos y empáticos con los demás.

Cabeza de una persona con oxitocina

Cuando un abrazo dura 20 segundos, se libera oxitocina. Esta tiene efectos terapéuticos sobre el cuerpo y la mente muy beneficiosos para nosotros.

Un grupo de científicos quisieron estudiar el papel de la oxitocina en el mantenimiento de las relaciones monógamas. En la investigación tutelada por René Hurlemann (2010) administraron oxitocina o un placebo a un grupo de hombres heterosexuales.

Al cabo de media hora, a los varones se les mostraba  una mujer que después describirían como «seductora». La mujer debía desplazarse alrededor de los voluntarios, mientras que a los hombres se les pedía que indicaran lo que ellos consideraban una «distancia correcta» o una «distancia peligrosa».

El sorprendente resultado del estudio

Los expertos descubrieron que los hombres casados o con pareja a los que se les administraba oxitocina mantenían una distancia mucho mayor cuando se les aproximaba o eran seducidos por la atractiva desconocida, en comparación con los que recibieron un placebo.

Pareja abrazada

Sin embargo, la oxitocina provocó otro resultado igualmente asombroso. No tuvo efecto de ningún tipo en los solteros. Investigaciones previas con ratones, ya identificaban a esta hormona como la clave para la fidelidad en la especie animal.

El nuevo estudio deja en evidencia que la oxitocina puede tener un papel similar en los humanos. La oxitocina es conocida por aumentar la confianza en las personas. Por ese motivo, se suponía que los hombres bajo la influencia de la hormona se acercarían aún más a la mujer atractiva, pero ocurrió todo lo contrario, explica Hurlemann.

Los hombres en una relación estable a los que se les administró oxitocina se mantuvieron a una distancia mayor de la mujer que los solteros. En estos últimos, esta hormona no producía efecto alguno y se comportaban sintiéndose atraídos por la seductora mujer.

Se ha descubierto que la oxitocina tiene un gran importancia en la fidelidad en la pareja.

Más efectos de la oxitocina

El efecto de la oxitocina en los varones monógamos provocó que no sintiesen nada e incluso rechazasen a la mujer bella. En ocasiones, incluso mucho de los hombre consideraron a la mujer poco atractiva, quizás como un recurso para mantener la fidelidad con su pareja.

Pareja tomada de la mano

Los científicos también se dieron cuenta de que la oxitocina carecía de efectos para los hombres si se les presentaba otro varón. Este estudio sugiere que la función general de la oxitocina es la promoción de un comportamiento monógamo que se presenta en los roedores y también en el hombre.

¿Qué piensas sobre este estudio? Hemos descubierto que esa hormona que antes solo se asociaba a la felicidad ahora puede tener también una potencial relevancia en la fidelidad en las relaciones de pareja. ¿Qué más descubriremos sobre ella?

  • Hurlemann, René et ál. (2010). Oxytocin Enhances Amygdala-Dependent, Socially Reinforced Learning and Emotional Empathy in Humans. En: The Journal of Neuroscience, N° 30, N° 14, pp. 4999- 5007. Baltimore: The Society for Neuroscience
  • Molina, Á. L. G., Velásquez, A. A. R., & Molina, J. F. G. (2013). La hormona oxitocina: neurofilosofía de la vida social y emocional del ser humano. Unipluriversidad12(3), 101-106.
  • Weisman, Omri, Zagoory-Sharon, Orna y Feldman, Ruth (2012). «Oxytocin Administration to Parent Enhances Infant Physiological and Behavioral Readiness for Social Engagement». En: Biological Psychiatry, Vol. 72, N° 12, pp. 982-989. New York: Plenum Pub. Corp.