Encuentra la felicidad a través de las emociones positivas

01 Noviembre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
La felicidad no es un destino sino una forma de viajar. Por ello, llena tu camino de emociones positivas y disfruta del viaje.
 

Si tú eres una de esas personas que siente que no encuentra la felicidad, déjame decirte que ser feliz es una decisión diaria. La felicidad no se encuentra, se construye a base de decisiones y modificaciones en nuestros hábitos. Más allá de las circunstancias externas, mantener un estado de ánimo positivo depende de nosotros.

Cuando sentimos que la armonía, la paz y la alegría nos rehuyen, el problema suele radicar en los patrones de pensamientos arraigados desde la infancia. Estos trabajan en la sombra boicoteando, sin que apenas lo percibamos, nuestros intentos de sentirnos bien. La buena noticia es que estos esquemas cognitivos pueden ser desaprendidos y sustituidos por otros más funcionales.

Toda emoción tiene detrás un pensamiento

A pesar de que nuestro objetivo sea alcanzar una determinada emoción (la felicidad), el proceso pasa inevitablemente por atender a los pensamientos. Estos son los principales mediadores entre lo que ocurre en la realidad y lo que nosotros sentimos. En función de tus pensamientos experimentarás unas u otras emociones, por tanto en ellos se encuentra la clave.

 

Si generalmente te encuentras invadido por emociones negativas como el miedo, la tristeza, la ira o la frustración, presta atención a lo que piensas. Nuestro diálogo interno, lo que nos contamos a nosotros mismos de forma repetitiva, está compuesto por pensamientos. Estos pensamientos, muy a menudo son automáticos y se disparan sin que seamos totalmente conscientes.

A pesar de ello, su presencia constante en nuestra mente moldea nuestras emociones. Por tanto, si deseamos experimentar la felicidad hemos de modificar nuestros patrones de pensamiento. Esta no es una tarea fácil puesto que nuestra forma de pensar nos lleva acompañando durante toda la vida. Sin embargo, con constancia y decisión podremos lograr el cambio que nos acerque a unas emociones más positivas. 

Mujer triste con paraguas
 

¿Cómo experimentar emociones positivas?

Se podría definir la felicidad como un estado en el que predominan las emociones positivas. Para ser feliz no se necesitan grandes picos de éxtasis sino más bien una constante de paz interior y armonía. Algunas de las emociones positivas que más pueden acercarnos a la felicidad son las siguientes:

  • Gratitud: esta es una emoción poderosa. Adoptar el hábito de agradecer nos hace más conscientes de todo lo que tenemos y que, muy a menudo, pasamos por alto. Además nos coloca en la posición de estar abiertos a recibir más cosas buenas.
  • Compasión: con frecuencia nos tomamos los actos de los demás como algo personal y esto puede generarnos rabia, frustración o tristeza. Si logramos comprender que lo que dice y hace una persona habla más de si mismo que de nosotros, podremos desvincularnos de su comportamiento y soltar esas emociones negativas.
  • Perdón: se dice que guardar resentimiento es como sujetar brasas para lanzárselas a otro. El primer y más grande damnificado eres tú mismo. Perdonar no significa excusar el comportamiento de alguien ni volver a aceptarlo en nuestra vida. Significa decidir que sus actos ya no dominarán más nuestro estado de ánimo. Perdona por ti mismo.
 
  • Amor: el amor es el elemento principal de la felicidad. Es un concepto muy amplio que siempre debe comenzar con el amor a uno mismo. Sentirnos en paz con lo que somos y colocarnos en primer lugar es imprescindible. Tras ello, experimentar amor por las personas significativas de nuestra vida y disfrutar su compañía y presencia se convertirá en algo natural.
Mujer trabajadora sonriendo

Encuentra la felicidad

Como hemos explicado, tras cada emoción se encuentra un pensamiento. Por tanto si deseamos incorporar estas emociones positivas a nuestra vida hemos de modificar nuestras cogniciones. Para ello el primer paso es detectarlos, identificar en qué situaciones saltan de forma automática y hacernos conscientes de ellos.

A partir de ahí podemos sustituirlos por otros pensamientos más benevolentes, calmados y beneficiosos. Es un trabajo que requiere constancia, pues el inconsciente tratará de llevarnos a repetir los mismos pensamientos y emociones a los que estamos acostumbrados. Por ello es imprescindible ser perseverantes en modificar cualquier pensamiento negativo tan pronto lo detectemos.

 

A pesar de que al principio pueda resultar forzado y antinatural, con la práctica comprobarás como tus emociones van cambiando y vas adquiriendo un mayor control sobre tu propio estado interno. Una vez que conoces el origen de tus emociones, tienes medio camino hecho para alcanzar la felicidad.

 
Moyano, M., Furlan, L., & Piemontesi, S. E. (2011). Análisis factorial exploratorio del inventario de pensamientos automáticos (IPA). In III Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XVIII Jornadas de Investigación Séptimo Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología-Universidad de Buenos Aires. Poseck, B. V. (2006). Psicología positiva: una nueva forma de entender la psicología. Papeles del psicólogo27(1), 3-8.