Enfado y búsqueda de empleo, ¿cómo se relacionan?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 13 octubre, 2018
Pedro González Núñez · 15 octubre, 2018

La dificultad para conseguir un puesto de trabajo digno continúa siendo enorme en la actualidad, pese a que haya mejorado la economía. Este hecho provoca una gran desesperación en aquellas personas que desean trabajar y no encuentran nada, en especial si llevan mucho tiempo buscando. Esto da lugar a una serie de reacciones perjudiciales. Te explicamos cuáles aprendiendo cómo se relacionan enfado y búsqueda de empleo.

La situación laboral actual es la siguiente: la oferta de empleo es inferior a la demanda, por tanto, hay un mayor número de candidatos, se exigen más requisitos a cambio de peores condiciones y salarios más bajos.

Esta situación provoca un circulo negativo en la persona que está en proceso de búsqueda de empleo, ya que no encuentra trabajo o no la seleccionan para las ofertas a las que presenta su candidatura porque no cumple los requisitos que pide. Además, si la seleccionan, es muy probable que el trabajo tenga unas condiciones muy precarias.

Al final, cunde el desánimo, lo que lleva al enfado, la negatividad y a dejar de buscar trabajo. Pero no hay que ceder a estas emociones negativas, hay que pensar que los tiempos de crisis se pueden convertir en tiempos de nuevas oportunidades si se gestionan bien. Para ello, hay diferentes estrategias que nos pueden ayudar a evitar el enfado y la negatividad en la búsqueda de empleo.

“Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse”.

-Charles Baudelaire-

¿Cómo evitar la relación entre enfado y búsqueda de empleo?

Mujer enfadada delante del escritorio

Identificar si es un enfado puntual o es continuo

Somos humanos, y es normal que de vez en cuando nos enfademos con la situación que se está viviendo. Que veas que tienes una edad, que cuentas con años de experiencia y que te piden requisitos que no son necesarios para el puesto. También puede ocurrir que por ser demasiado joven y no tener experiencia te descarten.

En estos casos, es lógico que sientas enfado. El problema es cuando la emoción se convierte en una actitud que se generaliza a todas las áreas de la vida. Ahí es cuando hay que actuar y ponerle remedio, porque si no, además de afectar negativamente a tu salud, no vas a obtener empleo. Sinceramente, nadie quiere trabajar y convivir con alguien que, por su actitud, genera malos ambientes.

No tirar la toalla

Cuantas veces en un estado de ira expresamos nuestro descontento con las actuales vías de búsqueda de empleo, ¡muchas! Por ejemplo, ¡este recurso es mentira, no funciona, no contratan a nadie! O, la persona de orientación laboral no me tiene en cuenta y no me ayuda a encontrar nada.

Al pasar por estos momentos es cuando la tentación de tirar la toalla se hace más grande. No es fácil, de acuerdo, pero no es imposible y las estadísticas así lo demuestran. Así que continúa con esa web y con la orientación. Eso sí, es mejor comprobar si hay algún parámetro en el que podamos mejorar nuestra presentación.

Pensar que por culpa de la edad no te van a contratar

Vale que puede ser más complicado, pero como hemos dicho anteriormente, no es imposible. Por lo que deberás analizar tus puntos fuertes y débiles para destacar los fuertes y reforzar los débiles. Piensa que tienes muchas virtudes y méritos que destacarán más que la edad, ¡apóyate en ellos!

No ir a una entrevista de trabajo

Es un proceso en el que hay muchos candidatos y es normal estar un poco inseguro y nervioso, lo cual puede trasformarse en enfado y en creer de antemano que no vas a ser seleccionado. ¡Craso error! Este tipo de premoniciones no ayudan y son producto de la inseguridad y la falta de confianza, pero no son reales. No hay que cerrar puertas, ¿quién sabe si eres la persona idónea para ese puesto? Y si no, al menos, es una forma de que te conozcan y te tengan en cuenta para futuras selecciones.

Además, puedes aprovechar el enfado en tu favor. Según estudios recientes, el mal humor es capaz de reforzar la función ejecutiva cerebral. Así pues, tu mente está más ordenada y ejecuta ideas de manera más correcta, algo que los reclutadores valoran mucho.

Personas sentadas esperando para hacer una entrevista de trabajo

Puedes comprobar que en la búsqueda de empleo las opciones son múltiples. Incluso el enfado se acaba por convertir en un arma a nuestro favor. ¡Aprovechémosla!