Ergofobia o miedo al trabajo: características y causas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 8 abril, 2018
Francisco Pérez · 8 abril, 2018

Existen cientos de fobias, unas más conocidas y otras menos. Entre ellas encontramos la ergofobia. La ergofobia es una fobia específica, caracterizada por un temor irracional y excesivo hacia el trabajo. 

Las personas que padecen ergofobia experimentan a menudo síntomas de ansiedad muy elevados cuando se disponen a ir a trabajar. Es tal el sufrimiento que ello les causa que ese temor les impide acudir a sus centros de trabajo o les empuja a marcharse a casa a media jornada.

¿Qué características tienen las fobias específicas?

Las fobias se definen como un temor intenso e irracional hacia una persona, objeto o situación que entraña poco o ningún peligro. La palabra viene del término griego fobos, que significa ‘pánico’.

En la mitología griega, Fobos era también el hijo de Ares, dios de la guerra y Afrodita, diosa del amor. Personificaba al miedo. Alejandro Magno le rezaba a Fobos antes de cada batalla para alejar el temor.

Cuando hablamos de ergofobia, nos estamos refiriendo a una fobia específica que se caracteriza por miedo o ansiedad a objetos o situaciones claramente delimitados, que pueden denominarse estímulos fóbicos. En este caso serían todos aquellos estímulos relacionados con la situación de ir a trabajar o encontrarse en el lugar de trabajo.

Hombre con ansiedad en el trabajo

La ergofobia, al igual que el resto de fobias específicas, posee unas características. Las características de las fobias específicas, a grandes rasgos, son las siguientes:

  • Miedo o ansiedad intensa por un objeto o situación específica (p. ej., volar, alturas, animales, administración de una inyección, ver sangre…).
  • El objeto o situación fóbica casi siempre provoca miedo o ansiedad inmediata.
  • La situación fóbica se evita o resiste activamente con miedo o ansiedad intensa.
  • El miedo o la ansiedad es desproporcionado si analizamos el peligro real que plantea el objeto o situación específica y el contexto sociocultural.
  • El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente seis o más meses.
  • La ansiedad, el miedo o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en la dimensión social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

Es común que las personas tengan múltiples fobias específicas. Aproximadamente el 75% de las personas con fobia específica temen a más de una situación u objeto.

Características específicas de la ergofobia

Se pueden experimentar sensaciones de ansiedad en el trabajo de diferente grado. Esto no es patológico y llega a ser incluso normal dependiendo del tipo de trabajo que tengamos. Es decir, estas sensaciones guardan cierta relación con las características de nuestro empleo.

Sin embargo, la persona que padece ergofobia presenta un temor excesivo e irracional a su puesto de trabajo. Este temor es mucho mayor que el pueda tener cualquier otro trabajador. Además, la persona con ergofobia reconoce que su temor no es racional, es totalmente desproporcionado.

Quien experimenta ergofobia es consciente de que su ansiedad ante el trabajo es irracional, no hace falta que nadie se lo haga ver. No obstante, no puede evitar sentir un miedo paralizante en la mayoría de las ocasiones. Estas personas son incapaces de controlar su ansiedad. Aparecen de forma automática cuando se presenta el estímulo amenazante y la persona queda presa del pánico, sin poder hacer prácticamente nada para remediarlo.

Mujer escondida en una caja con teléfonos alrededor

Para poder diagnosticar ergofobia, la persona tiene que sentir miedo hacia el trabajo de forma persistente. Esto significa que siempre va a sentir temor o miedo, independientemente de que cambien las características laborales.

Otra de las características de la ergofobia es la evitación. La persona que sufre de fobia al trabajo se esfuerza por evitar a toda costa cualquier estímulo que esté relacionado con el mismo. Esto puede provocar la pérdida del empleo en los casos más graves.

Causas de la ergofobia

Al igual que ocurre con el resto de las fobias específicas, la ergofobia se desarrolla por unos mecanismos comunes con el resto de las fobias. Puede que la persona que padece de ergofobia haya sufrido algún acontecimiento negativo en el trabajo. Sin embargo, las fobias también se “aprenden” por otros mecanismos.

Las fobias pueden adquirirse a través de forma directa (mediante alguna experiencia negativa vivida por la persona que la sufre) o indirecta (la persona ve o alguien le cuenta algún hecho traumático). Lo más seguro es que la ergofobia haya sido causada por una experiencia directa de condicionamiento.

Una experiencia de condicionamiento es una asociación entre dos estímulos. Cuando se presenta el estímulo 1 aparece el estímulo 2. En el caso que nos ocupa, una persona puede haber sufrido una mala experiencia en su puesto de trabajo de forma azarosa. Entonces, la persona asocia el lugar de trabajo a esa experiencia negativa.

Como resultado de esta asociación, los estímulos relacionados con el lugar de trabajo adquieren las propiedades negativas de la experiencia sufrida. Entonces, cada vez que la persona está ante un estímulo relacionado con el trabajo reacciona ante esos estímulos con síntomas de ansiedad (inquietud, miedo, pensamientos catastróficos, sudoración, etc.).

Como la persona quiere evitar o escapar de esas respuestas de ansiedad, la persona evitará cualquier estímulo relacionado con su puesto de trabajo. Cada vez que evite o escape, se sentirá mejor. Entonces aprenderá que evitar o escapar de estos estímulos le proporciona tranquilidad y bienestar.

Mujer con ergofobia experimentando ansiedad

¿Se cura la ergofobia?

El tratamiento de la ergofobia, al igual que el del resto de fobias específicas, está bien delimitado. El tratamiento de elección para cualquier tipo de fobia es la exposición con prevención de respuesta. Exponiéndonos al estímulo que tememos haremos que nuestra ansiedad descienda y rompamos la asociación que hemos explicado.

Si crees que puedes estar sufriendo ergofobia, te recomendamos que acudas a un psicólogo especialista. Él te dará las pautas para recobrar la normalidad y que puedas acudir a tu puesto de trabajo como siempre habías hecho.