¿Es la monogamia un ideal más que una realidad? - La Mente es Maravillosa

¿Es la monogamia un ideal más que una realidad?

Fátima Servián Franco 4 julio, 2018 en Pareja 0 compartidos
Manos de una pareja agarrada

Incluso en las sociedades aparentemente monógamas, la infidelidad es común. Lo mismo puede decirse de la mayoría de los animales. Hay algunos pocos que se mantienen fieles, pero las razones por las que lo hacen están muy lejos de ser románticas. Entender por qué la monogamia raras veces funciona para los animales y por qué fracasa con tanta frecuencia puede aportarnos información sobre nuestras relaciones.

A pesar de los miles de poemas, canciones, novelas, óperas, dramas, mitos y leyendas que han versado sobre el enamoramiento, muy pocos científicos han concedido a esa pasión el estudio que se merece.

No obstante, científicos de la Universidad de Cambridge han conseguido descifrar cuál es el proceso que conduce a los mamíferos a adoptar una monogamia social como estrategia para la crianza. A su vez, estos mismo científicos, han descubierto que la monogamia sexual en los mamíferos sí parece ser más un ideal que una realidad. Profundicemos. 

Mujer abrazada a su pareja pensando en otro hombre

Factores genéticos y psicológicos que influyen en la monogamia

La monogamia es un concepto que se refiere a una relación de pareja en la que un hombre o una mujer pueden tener tan solo un cónyuge a la vez. De hecho, los seres humanos son una de las pocas especies que practican la monogamia. Sin embargo, como todos sabemos la mayoría de las veces no suele salir bien.

No todas las personas son infieles, pero de acuerdo con el estudio del profesor Tim Spencer, sí estamos preparados genéticamente para serlo. Este es el factor más importante relacionado con la infidelidad: un 40% de las infidelidades se explican debido a factores genéticos.

El estudio realizado por Spector, sobre 1.600 parejas de gemelos, demuestra que la infidelidad se encuentra bajo una considerable influencia genética. Por ello, la conclusión lógica es que este comportamiento persiste porque es evolutivamente ventajoso.

Como factores psicológicos que influyen en la fidelidad podemos destacar la satisfacción emocional, personal y sexual. Una persona a la que le guste la rutina y lo establecido tendrá menos impulsos de salir de ella, y esto combinado con un elevado flujo de neurotransmisores serotoninérgicos, hacen que la fidelidad sea la opción más placentera. Por el contrario, las personas propensas a la búsqueda de sensaciones intensas con niveles bajos de serotonina y dopamina son más proclives a la infidelidad.

Un estudio realizado por los profesores Steven Gangestad, Randy Thornhill y Christine Garver de la Universidad de Nuevo México ha demostrado que las mujeres son sexualmente más activas pocos días antes, durante y después de su período de ovulación. Esto no sería un problema si el interés se manifiesta hacia su pareja. Pero no, los resultados muestran que las mujeres presentaron mayor interés sexual y fantasías hacia el resto de los hombres, no hacia su pareja, cuando son fértiles que cuando no lo son.

“La fidelidad auténtica la decide el que la entrega, nunca el que la recibe”.
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Hombre con su pareja mientras agarra la mano de otra mujer

Monogamia sexual vs monogamia social

Según las investigaciones recientes, los mamíferos somos propensos a ser monógamos socialmente pero no tanto sexualmente. Aunque como podemos ver en nuestras sociedades, hay excepciones. Como ya hemos visto, la monogamia depende de factores psicológicos y genéticos.

La monogamia social se refiere a la práctica de aparentar tener solo una pareja, mientras que se cometen infidelidades a la espalda de la relación. Según algunos autores, se trataría de la mejor estrategia reproductiva para pasar nuestros genes a la siguiente generación y criar a los hijos.

Una reciente investigación del Journal of Couple and Relationship Therapy asegura que entre un 45 y un 55% de las mujeres casadas son infieles.Para la sexóloga Janis Springs, autora de After the affaire, la infidelidad afecta a casi un tercio de las parejas. En promedio, las estadísticas de infidelidad aseguran que el 60% de los hombres son infieles, y que el 40% de mujeres les sigue los pasos.

El resultado es que en el 80% de los matrimonios al menos uno de sus miembros tiene una aventura. Visto así, parece ser que la monogamia sexual sí es más un ideal que una realidad. Por el contrario, la monogamia social es la mayoritaria en el estilo de crianza de la sociedad occidental. Y tú, ¿qué piensas?

“La monogamia: ¿Indispensable o necesaria? Lo segundo es más hermoso, implica opción, no tiene la fealdad de la norma”.
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Fátima Servián Franco

Psicóloga General Sanitaria. Profesora colaboradora en la Universidad Internacional de Valencia y directora del centro de Psicología, Renacer.

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