Estoy en una relación verbalmente abusiva ¿qué puedo hacer?

11 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Si bien es cierto que el abuso verbal no deja marcas directas en la piel, los efectos son igual de lesivos que otro tipo de agresiones. Es más, tal y como nos revelan varios estudios, el maltrato constante a través de la palabra afecta a nuestro estado mental.

Son muchas las personas que mantienen una relación verbalmente abusiva. Hablamos de situaciones que no suelen dejar una huella física visible, pero duelen de igual forma, amedrentan y debilitan la autoestima de manera profunda. Ahora bien, este hecho no aparece solo a nivel de pareja, también surge en las relaciones paterno-filiales e incluso en entornos de trabajo.

El abuso verbal es una parte más del abuso emocional o psicológico. Así, algo común que suele darse con esta realidad tan dañina, es que socialmente no tiene tanto eco como lo puede tener la denuncia del maltrato físico. De hecho, una experiencia que viven muchas de estas personas que lo padecen es que, al compartir con sus seres cercanos lo que les ocurre, casi siempre aparece la misma pregunta: «pero…¿ha llegado a pegarte?»

Es como si, al no darse el maltrato físico, el maltrato verbal fuera menos grave. Esta es una idea que debemos empezar a corregir, porque quien humilla, ningunea y ridiculiza mediante la palabra a otro, lleva a cabo un modo de agresión igual de dañina y peligrosa. Es más, a menudo la víctima se ve en la compleja situación de no tener pruebas de las agresiones, puesto que a menudo, el maltratador es, a ojos de los demás, una persona correcta, incluso excepcional.

Debemos reaccionar, deben reaccionar las víctimas y también la sociedad en general. Porque hay hechos frecuentes ante los que no hacemos nada o en los que, a veces, no vemos problema alguno. Por ello debemos tenerlo claro: el maltrato verbal es abuso. Es agredir con las palabras y, aunque pensemos que la palabra como tal no mata, nos equivocamos, porque sí hiere y destroza vidas.

«No creo que las personas se den cuenta de la fuerza que se necesita para salir de una situación venenosa, de una situación donde te ves obligado a alejarte de alguien a quien amas pero que te daña. Así que, si lo has hecho hoy o cualquier día, estoy orgulloso de ti «.

-Horacio Jones-

Hombre triste por ninguneo

¿Cómo es una relación verbalmente abusiva?

Una relación verbalmente abusiva no se basa solo en el insulto. De hecho, en ocasiones puede ser tan sibilina que la víctima no se da cuenta al principio; hasta puede confundir esas pequeñas ironías como signos de complicidad y afecto. Sin embargo, acaba llegando un día en que dichas burlas, en apariencia inofensivas, empiezan no solo a cansar, sino también a hacer daño.

Asimismo, algo que suele darse en estos escenarios relacionales es que el abusador verbal va escalando en su conducta. De este modo, si al inicio solo dejaba caer algunos pequeños comentarios medio en broma para llamar la atención o ridiculizar a la pareja, poco a poco va desplegando más recursos y sofisticando aún más su agresión verbal.

Veamos, por tanto, qué señales definen una relación verbalmente abusiva.

Así se comporta un abusador verbal

  • Una característica habitual es hacer uso de insultos «inocentes». Ejemplo de ello sería lo siguiente: «eres muy torpe, cariño, por eso te sale mal», «es que eres un ingenuo, te lo crees todo», «No seas tonta, cariño, hazme caso a mí».
  • La condescendencia. Este es otro recurso muy común y que se traduce en expresiones como «a ver si te lo puedo explicar de manera simple para que tú puedas entenderlo, porque si no, no habrá forma».
  • Las críticas son también, como podemos imaginar, dinámicas que están a la orden del día.
  • Humillación. Un ejemplo de ello sería la siguiente frase «antes de estar conmigo no eras nada y recuerda, sin mí eres un cero a la izquierda»
  • Sentimientos de culpa. El abusador verbal siempre logra que nos sintamos culpables, ante cualquier cosa que hagamos o digamos, harán uso de algún argumento lesivo para hacernos sentir mal.
  • Te ponen motes. Otra habilidad tan dañina como humillante por parte del abusador verbal, es poner motes a la pareja, los cuales suelen ser denigrantes y nada afectuosos.
  • Tus opiniones no valen. No importa lo que digas, lo que creas, de nada valen tus valores o tus principios, opines lo que opines siempre será ridículo para el abusador o abusadora verbal.
Pareja rota con problemas

¿Qué podemos hacer ante el abuso verbal?

Si mantenemos una relación verbalmente abusiva, lo ideal es ponerle fin. La soledad es mejor que un amor que solo erosiona, porque hay conductas y dinámicas que, de mantenerse en el tiempo, acaban siendo muy lesivas.

Un ejemplo, tal y como nos revelan en un estudio llevado a cabo en el departamento de psiquiatría de la Universidad de Harvard, el abuso verbal continuado produce alteraciones en nuestro cerebro.

Tal y como nos explica el doctor Martin H, Teicher, estar durante mucho tiempo con alguien que nos humilla, critica, insulta y ningunea acaba afectando al cuerpo calloso cerebral. Algo así genera vulnerabilidad emocional, inseguridad, problemas de concentración y diversos trastornos psiquiátricos. Por ello, la mejor estrategia es poner distancia por el bien de nuestra salud psicológica.

Asimismo, hay algo que debemos entender: no es fácil razonar con un abusador verbal. De nada nos va a servir pedirle que no lo haga, porque la agresión verbal es un modo de ejercitar el poder y el control y esto, es algo que necesitan para fortalecer su autoestima. No obstante, antes de romper la relación, podemos pedirle que deje de insultar, de ponernos etiquetas, de degradar… Si esto no funciona, si no hay cambios, procederemos a poner distancia, a dar un necesitado final a esa situación.

Tengámoslo claro, una buena relación de pareja va más allá del amor. Es respetar, es empatizar, saber llegar a acuerdos y, sobre todo, cuidar con la palabra y hacer de ella un mecanismo para transmitir afecto y atención.

Mujer caminando

  • Teicher, M. H., Samson, J. A., Sheu, Y. S., Polcari, A., & McGreenery, C. E. (2010). Hurtful words: Association of exposure to peer verbal abuse with elevated psychiatric symptom scores and corpus callosum abnormalities. American Journal of Psychiatry167(12), 1464–1471. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2010.10010030