Estrategias de autocontrol en la dependencia emocional

20 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Alicia Escaño Hidalgo
La dependencia emocional tiene algunos disfraces que la hacen atractiva. Formas que nos hacen caer en ella, para experimentar después sus desagradables consecuencias. En este artículo hablaremos de algunas estrategias para resistirnos a su “encanto”.

La dependencia emocional es uno de los motivos más frecuente de consulta, aunque los clientes o pacientes no piensen en un principio que este puede ser el motivo. La prevalencia es mayor en mujeres, aunque no sabemos si esta prevalencia es real, ya que los datos se basan en la frecuencia con la que acuden a consulta por este motivo.

Cuando un paciente sufre dependencia emocional, el psicólogo no suele tardar en sospecharlo, ya que puede oír como el paciente verbaliza que «ama demasiado a su pareja«, «cambiará con el tiempo y cuando se dé cuenta» o cuenta que, en ocasiones, deja todo lo que está haciendo en su vida para distanciar la posibilidad de abandono.

Aunque las necesidades de la persona queden relegadas a un segundo, tercer o cuarto plano, el objetivo primordial es que su pareja no la desprecie o no se ausente de su lado.

En este sentido, el dependiente emocional es capaz de abandonar proyectos que son importantes para él, dejar de lado a otras personas, gastar excesivas cantidades de dinero en regalos o incluso no poner límites a faltas de respeto o humillaciones de parte de su pareja.

Algunas personas, llegan tan lejos con su dependencia emocional que echan por tierra toda su vida, generalizándose este problema a su trabajo, su familia o su entorno social.

Nos podemos imaginar cómo es la autoestima de estas personas cuando ponen muy por encima de ellos mismos a su pareja, aunque esta les haga daño. Realmente lo que ocurre es que existe una carencia emocional no resuelta que intentan llenar con el afecto efímero de otra persona.

Por esta razón, el abandono es tan importante, ya que supondría quedarse huérfanos de amor o afecto, algo de lo que carecen por sí solos.

Pareja agarrada para representar una relación basada en el amor verdadero

¿Hasta dónde puede llegar la dependencia emocional?

Cuando explico la dependencia emocional suelo dibujar a un «monigote» corriendo detrás de un corazón con un hueco en el centro de su cuerpo -cómo si les faltase un trozo – El hueco, que tiene forma también de corazón, solo puede ser rellenado con la propia autoestima, esto es, con el corazón que el propio paciente se coloque a sí mismo.

El dependiente no sabe esto y piensa que ir corriendo detrás de un corazón que está afuera es la solución a su problema. Y corre, corre y no para de correr, durante días, meses incluso décadas. ¿Cuál es el resultado de esta carrera extenuante? El único resultado que obtiene nuestro «monigote» es precisamente la extenuación.

El corazón no se alcanza y si se alcanza y nos lo colocamos en nuestro hueco, no nos sirve. Es como si no fuese de nuestra talla. Y la cuestión que es primordial entender, es que ningún corazón va a encajar.

El único corazón que puede servirnos, como ya hemos dicho, es el que nosotros mismos nos demos. Y en este sentido, el poder no está afuera, sino que nace desde nuestro interior.

Pero, si no sabemos esto, el resultado es que podemos llegar muy lejos en esa expedición. Podemos perder nuestras amistades al dejarlas aparte por evitar el rechazo de nuestra pareja, podemos sabotear nuestros propios valores, gustos, aficiones por satisfacer al otro. Podemos abandonar trabajos, viajes, proyectos interesantes por no alejarnos de nuestra pareja y que eso signifique su pérdida. Podemos incluso volvernos celosos e intentar controlar todo lo que hace el otro, con el sufrimiento que eso supone y el escaso resultado.

¿Qué podemos empezar a hacer para no caer en esta trampa?

Estrategias de autocontrol en dependencia emocional

Las técnicas desde el punto de vista psicológico que podemos llevar a cabo para ganar autocontrol en dependencia emocional tienen que ir encaminadas al manejo de nuestros impulsos más emocionales y arraigados.

Las personas dependientes emocionales, como ocurre con otras dependencias, saben que su manera de actuar les perjudica, pero no pueden dejar de hacerlo porque su «gps emocional» tiene mucha fuerza guiando sus acciones.

Es difícil romper el hábito dependiente, pero al fin y al cabo, solo se trata de eso: de un hábito o un patrón aprendido y puede desaprenderse con empeño.

Algunas maneras de efectuar este desaprendizaje son:

  • Cuando vayas a escribir un mensaje de texto a tu pareja o ex pareja como intento de control, ya sea por celos o por conocer qué piensa o qué está haciendo, debes escribir ese mismo mensaje en un folio en blanco. De esta forma, ganas en tiempo -la emoción baja su intensidad en pocos minutos- y además te obligas a sacarlo de tu mente impulsiva a la realidad y luego tendrás que volverlo a escribir en el móvil.

Este ejercicio tan simple puede crear «reactividad» y esto supone una ventaja ya que puede inhibirte de realizar la conducta finalmente.

  • Intenta practicar el contacto cero. Si la relación se ha terminado y todavía sigues enganchado, intenta reducir a cero el contacto real. Eliminarla de todas las redes sociales, evitar quedar con amigos en común o frecuentar lugares donde podáis encontraros.
  • Si sientes el impulso de ir a su casa, acercarte a hablarle, etc., haz una conducta contraria. Si para ir a su casa, tienes que coger el coche y conducir por una carretera en concreto, desvíate a otro camino alternativo que te obligue a dar muchas vueltas para llegar a tu principal destino. Como en el resto de estrategias, esto te permitirá ganar tiempo y pensar de forma más racional.

Mujer andando por un camino

  • Piensa en lo que vas a obtener siguiendo tus impulsos. ¿Va a volver contigo? ¿Conseguirás que te explique, como tú quieres, por qué ya no está a tu lado? ¿Conseguirás que vuelva contigo? ¿Realmente quieres tú volver con él o ella? Si tras todas las preguntas, concluyes que no vas a llegar a nada más que a una discusión, cansancio o irritación que podrías haberte ahorrado, plantéate si aún quieres seguir a tus instintos.
  • Haz una tarjeta recordatorio. Cuando estés sereno a nivel emocional, escribe una tarjeta recordatorio que tienes que llevar encima siempre para tener acceso a ella. Ahí has de escribir frases que te ayuden a no dar el paso al lado oscuro cuando estás demasiado emocional. Tienen que ser frases que te lleguen y te sirvan, no vale cualquier cosa.

Un ejemplo podría ser: «Ya tienes experiencia y sabes que actuando de esta manera solo terminas dañándote. ¿No es un buen motivo para mantener el esfuerzo por controlar tus impulsos?»

El autocontrol en dependencia emocional es difícil de adquirir. Requiere un trabajo constante y, aun así, nadie es totalmente invulnerable. Tenemos que saber que las caídas o recaídas forman parte del proceso y seguir perseverando.

Poco a poco, con práctica, ganaremos en autoestima y dejaremos de involucrarnos en relaciones basadas en la dependencia, para pasar a generar y mantener relaciones saludables, fáciles y fluidas.

Riso, W. ¿Amar o depender? Cómo superar el apego afectivo y hacer del amor una experiencia plena y saludable. Editorial Planeta/Zenith