Estrategias para vencer el miedo - La Mente es Maravillosa

Estrategias para vencer el miedo

Yamila Papa 14 mayo, 2014 en Psicología 4 compartidos

¿Qué es el miedo? Seguro que todos sabemos lo que se siente, pero no siempre podemos expresarlo con palabras. En realidad, se trata de una emoción que todos, aunque sea una vez, hemos experimentado en nuestra vida. Podría catalogarse como una “alarma” que nos dice que tenemos que cuidarnos de una situación puntual, que podría llegar a ser peligrosa según nuestra idea, pensamiento, creencia, etc.

No es malo tener miedo de vez en cuando, porque nos evita muchos inconvenientes, nos hace estar un poco más alertas a los peligros que puedan llegar a ocurrirnos, etc. Sin embargo, el problema radica en el momento en que ese temor nos paraliza, no nos deja avanzar y nos confina a una inmovilidad atroz que genera sentimientos de insatisfacción, angustia y depresión. Allí es cuando debemos tomar cartas en el asunto y ponernos en acción para no dejar que el miedo domine nuestra vida. Somos nosotros los que debemos “decirle” qué hacer, y no a la inversa.

No resulta muy sencillo poder vencer el miedo de buenas a primeras, sobre todo si estamos frente a temores que llevan mucho tiempo calando hondo en nuestro corazón y nuestra mente o bien que son tan fuertes que necesitaremos un compromiso superior para dejarlo fuera de nuestra vida. Al igual que la ira, el temor se puede superar si le damos una interpretación correcta, y buscamos “la otra mirada” para la situación que supuestamente es una amenaza o un peligro.

Para vencer al miedo es preciso aprender a manejar todas y cada una de nuestras emociones, para poder así descubrir qué pensamientos de base nos están “llevando por el mal camino”, así como detectar qué acciones, actitudes o palabras del otro nos hacen creer que se trata de algo a temer.

Estrategias para manejar las emociones, pensamientos y sensaciones de miedo


Si realmente crees que tienes un problema y que no puedes dominar el temor por algo en particular o en general, es tiempo de que tengas en cuenta cuáles son las estrategias más eficaces, expuestas por los especialistas en el tema:

1-Concreta cuál es el miedo: esto quiere decir, que hables o pienses sobre este miedo. Tal vez sea un poco difícil, porque, sin dudas, conlleva a mucha tristeza, angustia, desesperación. Sin embargo, es bueno determinarlo dentro de algunas directrices, para que no sea vago o difuso. Está comprobado que cuánto menos se habla de él, más aflicción causa. Reconoce cuál es la causa puntal de tu temor. Probablemente te cueste analizar la situación de forma objetiva, incluso es seguro que no desees reconocerlo de manera consciente, pero intenta hacer un acto de introducción, de introspección para sacar fuera todo aquello que te hace daño. Focalízate en las cosas que son importantes y que el miedo no te permite disfrutar. Puedes exponerte a perder alguien o algo valioso por culpa de este temor. Si por ejemplo, temes a morir atropellado y nunca sales de tu casa, dejarás de pasar hermosos momentos con tu familia.

2-Analiza a fondo el miedo: una vez que hayas “decidido” cuál es tu temor, es momento de seguir con el trabajo de análisis. Pregúntate el por qué de ese miedo. No encontrarás una respuesta inmediata, quizás te lleve varios días porque tendrás que navegar y hasta bucear dentro de tu inconsciente. Presta atención a las señales que te dan los sueños, por ejemplo. El miedo a menudo suele ser porque algo malo suceda más que por el suceso en sí, porque siguiendo con el caso anterior, hay una baja probabilidad de que te atropelle un coche si tienes cuidado al cruzar la acera o a mirar el semáforo. Tenemos la costumbre de aumentar las consecuencias negativas de cada cosa que hacemos en lugar de enfrentarnos a ello o a vivir sin que importe realmente. Pensamos que todo es más malo que lo que es en verdad. Pregúntate ¿qué es lo peor que me puede pasar?

3-Enfrenta tu miedo: imagina entonces la peor situación posible y cómo podrías salir airoso de ella. Es muy probable que si vas por la calle con cuidado, ningún coche te choque y si eso sucede, puedes quebrarte una pierna o un desenlace peor, sin embargo, puedes tomar eso como un aprendizaje a disfrutar de tu vida al máximo, porque no sabes cuánto tiempo vivirás (nadie tiene la vida comprada). Y si sólo es una herida superficial, entonces, empezarás a ver tu existencia diferente, te fortalecerás con la experiencia y tendrás más cuidado al cruzar la calle. No es preciso que te “lances de cabeza” hacia el problema como si fuera una piscina (nadie te va a pedir que cruces con el semáforo en rojo) pero si es conveniente que vayas dando pequeños pasos para de a poco ir superando tu miedo y no volver a sufrirlo.

4-Cambia todas las ideas que reafirman tu temor: en el momento en que tenemos miedo, la mente “conspira” en tu contra, te juega una mala pasada con sentencias negativas, diciéndote cosas tales como “no lo vas a lograr”, “te espera lo peor”, “no puedes vencer el miedo”. No le hagas caso, trata de aplicar siempre el positivismo a rajatabla, recuerda que el que manda eres tú y no tu cerebro. Evita las contradicciones en tu interior y date ánimos para continuar en este camino que has comenzado a emprender que ya es bastante.

Yamila Papa

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