Estrés postraumático - La Mente es Maravillosa

Estrés postraumático el casette que se rebobina una y otra vez

Andrea Aguilar Calderón 20 julio, 2013 en Psicología 21 compartidos

El estrés postraumático aparece después de un suceso dramático que afecta profundamente. Veamos un ejemplo que puede ayudar a entender un poco mejor este trastorno.

Cada vez que ella oía la puerta cerrarse de golpe, estaba de nuevo en la farmacia. Ya no durmiendo en la seguridad de su cama, donde el viento había cerrado escandalosamente la puerta que su esposo había dejado entreabierta al ir al baño.

Ya no en la fiesta de cumpleaños de su sobrino, donde los niños habían cerrado la puerta de golpe mientras corrían. Ya no en su oficina, donde la puerta era pesada y cedía ante el intento de su asistente para sostenerla. Así, su lugar de trabajo, la casa de su hermana y su propia habitación, lugares seguros, se habían convertido en un riesgo de muerte, como aquel día en la farmacia.

Ese día, cuando se detuvo a comprar pastillas para un simple dolor de garganta, mientras se encontraba de espaldas, escuchó la puerta cerrarse de golpe. Luego, el frío de un cañón en la cabeza, que pronosticaba la muerte si no entregaba en ese momento todas sus pertenencias.

Y después, el sonido de los disparos cuando el dependiente accionó la alarma debajo del mostrador. La sangre en el piso de baldosas grises. Y una persona cuya vida se derramaba sobre ese mismo piso, tiñendo las baldosas de color rojo.

Desde entonces, la vida ya no fue la misma para ella. Todo lugar con una puerta capaz de cerrarse de golpe constituía un peligro de muerte.

Estrés postraumático: síntomas de un casette que se rebobina

Mujer con estrés postraumáticoEl trastorno de estrés postraumático está clasificado dentro de los trastornos de ansiedad. Puede presentarse cuando pasamos por una experiencia de riesgo intensa y nuestras defensas mentales resulten incapaces de procesarla de manera adecuada.

Así, posteriormente, aunque el peligro haya pasado, la misma sensación de terror regresará ante la menor señal que nos la traiga a la memoria y desencadenará una reacción emocional severa. Como una maldición, vivimos la misma experiencia una y otra y otra vez.

Y la vivimos a través de sueños y recuerdos recurrentes que aparecen sin que podamos controlarlos, con tal intensidad que pueden incluir alucinaciones y flashbacks. Y este malestar puede manifestarse también de forma fisiológica e incluir náuseas, mareos, dolores de cabeza y otros síntomas cuyos orígenes están en nuestra psique.

Basta solo un estímulo interno o externo para que todo se repita. Por ejemplo, alguien que haya presenciado en Nueva York los acontecimientos del 11 de septiembre puede sentirse ansioso tan solo al escuchar un avión y evitará a toda costa tener algún tipo de contacto con uno.

Cuando el evento que origina el estrés postraumático es por causa humana puede ser mucho más grave que uno ocasionado por una catástrofe natural. Ahí entra en juego la maldad humana: nos sentimos más vulnerables en un mundo donde hay seis mil millones de personas que pueden ocasionar el mismo daño, que en un mundo donde no hay, ni por asomo, seis mil millones de terremotos de magnitud ocho.

Tratamiento para apagar el videoreproductor

Entre los tratamientos para aliviar los síntomas del estrés postraumático, la atención psicológica juega un papel central. Por medio de terapia cognitivo-conductual se pueden lograr grandes progresos.

Psicólogo con pacienteTambién los grupos de apoyo de personas que hayan pasado por algo similar pueden servir como catalizador para desahogar esa carga emocional, la cual hace que el casette se rebobine constantemente. En el momento en que sucede el trauma, no podemos expresarlo, nos quedamos mudos, en estado de shock.

Contar con el apoyo de personas que han vivido lo mismo nos permite verbalizar la experiencia y así, llegar a asimilarla en el presente, dándonos una oportunidad que no tuvimos en el pasado.

Los fármacos, de ser necesarios, ayudan a controlar la ansiedad y a dormir mejor. Asimismo, exponerse poco a poco y bajo control a los factores externos que recuerdan el suceso puede hacernos mejorar nuestra reacción ante ellos.

Por ejemplo, escuchar un avión de nuevo y verlo despegar dándose cuenta de que nada malo ocurre esta vez puede ayudar a cubrir el recuerdo negativo para una persona que estuvo presente en los acontecimientos del 11 de septiembre.

Todo esto no hará que se borre por completo el casette, pero sí su capacidad de rebobinarse y hacernos vivir de nuevo experiencias de las cuales ciertamente podemos aprender mucho, pero que no tenemos necesidad de revivirlas hasta hacernos sufrir docenas de veces un mal que ningún ser humano se merece.

Andrea Aguilar Calderón

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