¿Existen fórmulas para lograr el éxito? - La Mente es Maravillosa

¿Existen fórmulas para lograr el éxito?

Paula Aroca 25 julio, 2013 en Psicología 200 compartidos


¿Qué es el éxito para ti? Sin dudas existen infinidad de respuestas posibles, pues para cada uno de nosotros el éxito incluye diferentes cosas. Sin embargo, cualquiera sea la meta que uno se trace en la vida, necesitamos conocer las “reglas del juego” y delinear un plan.

Ya sea comenzar a estudiar una nueva carrera y graduarse, encontrar al amor de la vida, montar un negocio propio rentable o simplemente lograr un mejor estado físico, siempre es importante tener en cuenta algunas claves que nos pueden ayudar a conseguir aquello que queremos.

¿Qué se necesita para alcanzar los objetivos propuestos?

Las personas “ganadoras” tienen ciertas cualidades comunes que los llevan a alcanzar el éxito en casi todo lo que se proponen. Por lo tanto, si queremos aprender de ellos debemos tener en cuenta aspectos como los que siguen:

Descubrir tu pasión. Que para obtener triunfos en la vida la mayoría de las veces debemos esforzarnos, es una realidad. Pero esa búsqueda no tiene por qué representar un sufrimiento, ¿no te parece? Cualquiera sea la actividad que hagas, debería ser un disfrute para ti. En otras palabras, si amas aquello que estás haciendo, sin dudas el camino hacia tus logros será más placentero e incluso divertido. Piénsalo de esta manera: si no alcanzas los objetivos planteados… ¡al menos la habrás pasado bien!

Poseer una visión clara. Puede parecer demasiado obvio, pero para conseguir algo, primero debemos saber exactamente qué es lo que deseamos. Es fundamental tener bien clara la meta para así continuar firme en el camino y no desfallecer ante el primer obstáculo. Si no tienes claro qué buscas, poco podrás hacer para conseguirlo. Ese objetivo tiene que estar bien definido y debe ser tu motor, aquello que te dé el impulso necesario para continuar hasta alcanzarlo. No dejes que tu sueño se debilite; por el contrario, aliméntalo cada día.

Delinear metas realistas. Puedes y debes “soñar a lo grande”, por supuesto. Pero a fin de sentir que realmente vas conquistando objetivos, lo mejor es que traces metas cercanas y alcanzables. Es decir, tu objetivo no debe ser tan difícil como para no llegar nunca a él. Un ejemplo un tanto exagerado, pero que ayuda a comprender este punto: ¿No es más razonable proponerse reducir un kilo de peso corporal por semana que buscar “bajar 20 kilos en 15 días”? Te sentirás feliz alcanzando en forma continua esas “pequeñas metas”, en lugar de querer alcanzar de una vez ese “gran logro”, prácticamente imposible. No te auto-engañes. Sueña, sí, pero no dejes de ponerle cimientos a tus sueños…

Mantenerse motivado, a pesar de todo. Si estudias casos de personas exitosas, o que han realizado algo relevante en su vida, podrás comprobar que muchas veces se trata de historias con “subidas y bajadas”, e incluso con muchos intentos y fracasos antes de lograr el triunfo. Los ejemplos sobran. Basta con leer algo sobre la vida de Henry Ford, Thomas Alva Edison, Abraham Lincoln o Walt Disney, entre muchos otros. ¿Sabes que todos ellos “fracasaron” muchas veces antes de alcanzar el éxito? Sin embargo, no se echaron atrás por esas derrotas aparentes, pues sabían ver a esas situaciones como parte del proceso, como pasos que los acercaban más y más a la meta. Para no sucumbir ante esas trabas que se presentan hace falta una cualidad: la automotivación. Es importante que te des ánimo a ti mismo todos los días, así que el optimismo también es indispensable.

Ser flexible. Está muy bien que definas claramente tus metas, como ya hemos visto. No obstante, intenta mantener una cierta flexibilidad. Las visiones estructuradas, la falta de apertura mental, no conducen más que al fracaso, pues la vida está llena de cambios y sucesos inesperados. Las personas exitosas son aquellas que saben adaptarse a las distintas alternativas que se le presentan y están dispuestos a empezar de nuevo, si es necesario. Recuerda que incluso los mejores planes a veces deben ser redefinidos. Deja a un lado la rigidez, y ten en cuenta que en esas ocasiones una cuota de buen humor ayuda mucho también.

¡Hacerlo! Aquellos que tienen éxito no solo se sientan a pensar, a hacer planes y a “soñar de lo lindo”. ¡Son “personas de acción”! Delinea tu estrategia, plantéate los pasos a seguir, determina objetivos claros, define una metodología, establece plazos, pero finalmente… decídete a hacerlo. Actúa en forma constante, no dejes de dirigirte hacia tu meta. Sé perseverante y recuerda siempre que “el viaje de mil leguas comienza siempre con el primer paso”.

Imagen cortesía de Hartwig HKD

Paula Aroca

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