Extraversión: ¿en qué consiste?

La extraversión es una dimensión clásica en la psicología de la personalidad. Son muchos los autores que las han incluido en sus modelos y que la consideran básica para entender cómo se articula la personalidad de un individuo.
Extraversión: ¿en qué consiste?
Ebiezer López

Escrito y verificado por el psicólogo Ebiezer López.

Última actualización: 26 noviembre, 2021

El término “extraversión” se usa para hablar de un rasgo o tipo de personalidad. Se suele considerar que los extrovertidos son personas sociables, alegres, confiadas, conversadoras, etc. Además, tendemos a creer que ser extrovertido se asocia con mayor éxito a nivel social, laboral y académico. Pero, ¿qué nos dice la ciencia al respecto?

En la psicología encontramos diferentes formas de comprender la personalidad, incluyendo los rasgos de extraversión/introversión. Se trata de un tema complejo y profundo, donde no solo cabe el blanco o el negro. De hecho, esta perspectiva del comportamiento puede generar falsas creencias sobre cómo deberíamos comportarnos y hacer que nos decidamos por opciones equivocadas.

Carl Jung y los tipos psicológicos

La extraversión se refiere a una cualidad de un conjunto de patrones de comportamiento. Se compara a las personas que puntúan alto en este rasgo con su contraparte, los introvertidos. Así, en muchos casos estos dos rasgos se representan en una única dimensión.

Ambos términos se popularizaron después de que se publicara la obra Tipos Psicológicos del psicólogo Carl Gustav Jung. Allí, Jung expone una teoría sobre la existencia de dos actitudes básicas: extraversión e introversión. Del mismo modo, describe cuatro funciones psicológicas principales: pensamiento, sentimiento, sensación e intuición.

Según su teoría, las dos actitudes principales influyen de forma diferente sobre las funciones mencionadas. Así, existirían ocho tipos psicológicos o patrones de personalidad por los que una persona podría inclinarse. Por ejemplo, alguien que se incline por el par introvertido/sentimiento podría hablar con menos frecuencia de sus emociones.

A partir de esta teoría, otros autores elaboraron diferentes modelos e instrumentos para comprender y evaluar la personalidad. Hoy en día, la existencia de rasgos extrovertidos e introvertidos es considerada principalmente por su utilidad. Además, no todos los modelos trabajan exactamente con la misma definición.

Mujer y hombre hablando sobre cosas que es mejor no decir al inicio de una conversación

¿Cómo se manifiesta la extraversión?

Tendemos a colocar etiquetas para clasificar a las personas según determinados rasgos. Así como decimos que alguien es simpático o amargado, con frecuencia también clasificamos a otros como introvertidos o extrovertidos. Por lo general, los rasgos que se asocian con la extraversión son los siguientes:

  • Sociabilidad. Los extrovertidos suelen ser vistos como “el alma de la fiesta” dentro de los grupos sociales. Son personas que tienen una mayor inclinación por los contactos con otros. Jung decía que su interés se volcaba sobre los objetos externos.
  • Liderazgo. Dadas sus habilidades sociales, los extrovertidos tienden a ser los líderes dentro de sus grupos. Esto se debe a su capacidad de infundir motivación y emociones sobre los demás.
  • Búsqueda de sensaciones. Para alguien extrovertido no hay nada mejor que las nuevas experiencias. Es posible que este tipo de personas decidan intentar deportes extremos u otras actividades similares.
  • Preferencia por situaciones de grupo. Por ejemplo, los extrovertidos prefieren practicar deportes colectivos. Un estudio evaluó el rasgo de extraversión en estudiantes universitarios que practicaban deportes y estudiantes que no lo hacían. Los resultados revelaron que los deportistas mostraban una mayor tendencia a la extraversión (Malik y Malik, 2018).

Extraversión e introversión: ¿pueden coexistir estas dos variables?

La creencia popular es que las personas son solo extrovertidas o introvertidas. No obstante, la realidad es que no existe tal dicotomía, de hecho son varios los modelos que consideran a las dos categorías como dimensiones distintas. Por ejemplo, una persona podría ser extrovertida e introvertida al mismo tiempo.

Sin embargo, lo más frecuente es considerar que dan lugar a una única dimensión, admitiendo que una persona podría tener comportamientos introvertidos en ciertas situaciones y extrovertidos en otras.

Por ejemplo, alguien puede mostrarse conversador, alegre y sociable cuando se encuentra con su grupo de amigos. Sin embargo, cuando está rodeado de desconocidos, puede adoptar una posición más prudente y ceder el protagonismo a otros. Esto también rompe el mito de que la timidez es una característica que se vincula de modo exclusivo a la introversión.

La extraversión y la introversión pueden coexistir en distintos grados en una misma persona. Otra situación que podría ocurrir es que un introvertido tome el rol de líder en vista de que nadie más lo hace. Como puedes ver, lo común es que las personas se ubiquen en algún punto medio del espectro. Por ende, podría decirse que la mayoría de nosotros somos “ambivertidos”. Es decir, tenemos características de uno y otro que emergen dependiendo del contexto.

Por supuesto, sí existen tendencias hacia uno u otro polo de la personalidad. Algunas personas son introvertidas la mayor parte del tiempo y otros tienden más hacia la extraversión, pero lo común es que tengamos rasgos de ambas tipologías.

Mujeres hablando

¿Ser extrovertido garantiza mejor calidad de vida?

Otra creencia muy difundida es que la extraversión está asociada a una mejor calidad de vida. Existen algunas evidencias que relacionan la extraversión con ciertas circunstancias positivas. Una investigación de Dumitrache, Rubio y Rubio-Herrera (2018) estudió la relación entre ser extrovertido, el apoyo social y la satisfacción en la tercera edad.

Los autores señalaron que la extraversión se asocia al apoyo social y a la satisfacción vital, lo que no querría decir que la extraversión sea garantía de salud mental y física. Cada rasgo tiene sus propias ventajas y desventajas y depende mucho del contexto.

Hay situaciones donde un extrovertido podría beneficiarse de ser un poco más reservado. Podríamos imaginar a una persona que asiste a un evento particular donde no está bien visto ser ruidoso o conversar mucho. En esas circunstancias, ser introvertido representaría una ventaja.

Para finalizar, podemos decir que todas las personas tenemos una combinación de rasgos introvertidos y extrovertidos. Por ende, la extraversión no es una categoría que pueda resumir la personalidad de un individuo. No obstante, separarla y conferirle entidad es útil para comprender mejor el espectro extraversión/introversión.


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  • Dumitrache, C. G., Rubio, L., & Rubio-Herrera, R. (2018). Extroversion, social support and life satisfaction in old age: A mediation model. Aging & mental health, 22(8), 1069-1077.
  • Malik, B. (2018). Extroversion trait of personality among sport/non-sport persons. International Journal of Physical Education, Sports and Health, 5(5), 23-25.

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