Fallin’ Floyd: el corto que te enseñará a continuar tras tocar fondo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 9 mayo, 2016
Cristina Medina Gomez · 9 mayo, 2016

Tocar fondo es similar a encontrarte en un rincón de la nada y creer que no puedes esperar ninguna otra cosa que te salve. Tú conoces bien esa sensación de desánimo intenso que hace que algunos días no quieras salir de la cama, precisamente porque es ahí donde encuentras algo de refugio ante el frío que te provoca la realidad.

En esos momentos de mayor debilidad emocional, la ansiedad se hace amiga de la frustración y las dos te tapan los ojos: hacen que te auto-compadezcas de tu mala suerte y aparezca entre tus pensamientos, como si fuera un calcetín desparejado, la idea de rendirte.

“La tristeza es un cuarto oscuro, pequeño como una caja de cartón cuadrada”

-J.V. Martínez Gil-

Hoy te traemos un corto que busca llegar a todos los públicos y que se enfrenta contra los enemigos emocionales que debilitan la confianza que tienes en ti misma: se llama Fallin’ Floyd y nos enseña, entre otras cosas, a continuar tras tocar fondo. Te invitamos a verlo antes de seguir leyendo:

Fallin’ Floyd: un divertido corto que entraña una realidad usual

Creado en 2013 por la productora holandesa “Il Lustern”, este cortometraje de animación cuenta una historia sencilla con la que seguro que te identificarás, ya sea por tu momento presente o por alguno pasado.

Nuestro personaje es un joven trompetista que toca en la calle y alegra el paso de la gente que camina a su alrededor. Todo parece ser feliz en su día a día hasta que descubre algo que hará tambalear su equilibrio anímico: su pareja, de la que está intensamente enamorado, le ha abandonado por otra persona.

Entonces, la música, los colores y la expresión del músico se conjugan para crear un ambiente triste y melancólico acorde a sus sentimientos. Además, una especie de diablillo negro simula esa caída interior: le dificulta la visión, le entorpece, lo atenaza y lo acompaña por todas partes como una gran carga.

Pero cuando parece tocar fondo…

Hombre con depresión

Hacia la mitad de nuestro corto observarás cómo el personaje no puede sentirse peor y no consigue que nada le salga bien: le faltan ganas y energía. Sin embargo, tal y como ocurre en la vida real, algo le ayudará a salir a flote y continuar: la aceptación del duelo y su superación.

Así, tras pasar por lugares inhóspitos y encontrarse con otras personas que se sienten de la misma manera que él, consigue darse cuenta de que abandonarse a sí mismo no le conduce a ningún lugar: aunque su diablillo ya es más grande que su persona, afronta la adversidad y comienza a ser el gran trompetista feliz que era al inicio.

“Es la superación de dificultades

lo que hace héroes”

-Louis Pasteur-

El corto, sin utilizar el lenguaje verbal, logra hacerte llegar un mensaje sumamente crucial: cualquier separación o momento traumático necesita un proceso natural de asimilación en el que hay dolor y tras el cual podemos volver a retomar sueños, proyectos, relaciones… Es casi obligatorio tocar fondo, para poder impulsarse hacia arriba con más ahínco.

El poder visual del corto

Técnicamente nos encontramos ante una animación cargada de sensibilidad y que nos enfrenta a la vida, con su crudeza, pero también con la verdad: vayan mal o bien las cosas siempre tenemos algo que decir, siempre podemos tomar la decisión de hacer fuerza, nadar contracorriente y vencer a la inercia.

Asimismo, se halla en él el valor de las pequeñas acciones (como las sonrisas de los transeúntes que llenan al músico de paz), la importancia del amor propio o del coraje que todos llevamos dentro y solo somos capaces de descubrir cuando estamos contra las cuerdas. Un corto cargado de nostalgia, vacío, tristeza y mucha valentía final que describe el material del que estamos hechos. 

“Se oscurece el sol al mediodía y enmudece la música del alba

cuando hay tristeza en el corazón”

-Edward Young-

Hombre tocando una trompeta

Por último, si os ha gustado “Fallin’ Floyd”, tienes la oportunidad de ver y descubrir también “Little Quentin”. De los mismos creadores, Paco Vink y Albert’t Hooft, que grabaron en 2009 otro corto lleno de contrastes, luces y sombras, igualmente interesante.