Francisco de Goya, biografía de un pintor aragonés

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 24 abril, 2019
Camila Thomas · 24 abril, 2019
Francisco de Goya fue un pintor de la corte española durante el s. XVIII. Durante sus primeros años, Goya se dedicó principalmente a los retratos. Sin embargo, también es conocido por su serie de pinturas oscuras.

Francisco de Goya fue un pintor español que se hizo célebre por sus retratos. Goya fue predilecto por la nobleza española y por esta razón llegó a recibir una inmensa cantidad de encargos.c

Sus retratos eran visiones únicas, personales que capturaba en el lienzo, sin embellecerlas artificialmente. Así, Goya mantuvo un estilo naturalista no idealizado.

Goya fue considerado como el mejor pintor español de finales del siglo XVIII y principios del XIX. De esta manera, sus retratos, pinturas, grabados y murales ejemplares fueron el inicio de la era de la pintura contemporánea.

Infancia y juventud

Francisco José de Goya y Lucientes nació el 30 de marzo de 1746 en Fuendetodos, Aragón, España. Su padre fue un maestro dorador de origen vasco, José Benito de Goya y Franque. Su madre fue una labriega llamada Gracia de Lucientes y Salvador.

Mientras aún era joven, su familia se mudó a Zaragoza. Tan solo algunos años después, comenzó a trabajar como aprendiz del pintor José Luzán a la edad de 14 años. Con él aprendió pintura imitando las obras de grandes maestros durante los primeros cuatro años, un método de enseñanza común en la época.

“El mayor enemigo de los aragoneses, son los aragoneses”.

-Francisco de Goya-

El 3 de mayo en Madrid

Más tarde se trasladó a Madrid para estudiar con el pintor alemán Anton Raphael Mengs. Sin embargo, el arte del joven Goya era poco académico en ese momento.

Se presentó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en los años 1763 y 1766. Sin embargo, se le negó la admisión en ambas ocasiones. Más tarde, se mudó a Roma en 1771, donde fue finalista en un concurso de pintura en ese mismo año. Regresó a Zaragoza para varios proyectos, pero siempre por estadías cortas.

En pocos años, Goya estudió con Francisco Bayeu y Subias, lo que le brindó un éxito y reconocimiento iniciales.

Inicio profesional de Francisco de Goya

Su amistad con Francisco Bayeu le valió el ingreso a los talleres reales en 1774, a cargo del maestro Mengs. Este año fue decisivo en la vida del pintor porque en él se inaugura un nuevo período de mayor solidez y originalidad.

En los talleres reales, su trabajo era pintar caricaturas de tapicería para la Real Fábrica de Tapices en Madrid. Esta labor demostró ser una bendición para el desarrollo artístico de Francisco de Goya.

En los siguientes cinco años, completó más de 60 caricaturas que representaban escenas de la vida cotidiana. Varias de sus caricaturas se utilizaron para adornar las residencias reales españolas en San Lorenzo del Escorial y en El Pardo.

Francisco de Goya logró ascender muy rápido de posición en la corte española. En 1779, fue nombrado pintor en la corte real y elegido como miembro de la Real Academia de Bellas Artes en 1780.

En marzo del año 1785, Goya fue nombrado subdirector de pintura de la Academia de San Fernando. Finalmente, siendo bastante joven para los estándares del momento, en el año 1786 logró el título de pintor del rey.

En estos años, comenzó a ser reconocido como retratista entre varios círculos reales. En poco tiempo, compuso retratos para el Conde de Floridablanca, el Príncipe Heredero Don Luis y el Duque y Duquesa de Osuna. Así, se ganó la reputación de un artista de retratos.

Obra y estilo

Goya creó una serie de obras maestras que reflejan su estilo y talento distintivos. Entre sus obras más reconocidas están Las pinturas negras, La maja desnuda y La maja vestida.

Las Majas se consideran las obras maestras de Goya. Esto tanto por la leyenda que se creó en torno a ellas, como por las propias imágenes en sí. Cabe señalar que la Maja desnuda es la primera figura femenina en la historia de la pintura que muestra el vello púbico. Esto fue totalmente escandaloso para la época.

En 1815, este retrato le causó problemas con la Inquisición. De tal percance, Francisco de Goya salió librado gracias a la intercesión de figuras poderosas de su entorno.

«La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos».

-Francisco de Goya-

Su Desastres de la guerra, creado durante la década de 1810, se cree que fue una representación del Levantamiento del 2 de Mayo. Este levantamiento se dio durante 1808 y condujo a la Guerra Peninsular de 1808-1814.

En 1814, sus cuadros El 3 de mayo en Madrid y La carga de los mamelucos fueron inspirados por las batallas. Estas obras retratan los horrores de la Guerra Peninsular entre España y Francia y la subsiguiente pérdida de vidas humanas.

“Siento ardientes deseos de perpetuar por medio del pincel las más notables y heroicas acciones o escenas de nuestra gloriosa insurrección contra el tirano de Europa”.

-Francisco de Goya-

Sus obras han influido, en gran medida, en la generación posterior de artistas del siglo XX. Goya tuvo especial influencia en Pablo Picasso, Paul Cézanne Edgar Degas, Francis Bacon y Edouard Manet.

Maja vestida
La maja vestida

Vida personal y legado de Francisco de Goya

En junio de 1773, se casó con Doña Josefa Bayeu y Subias, la hermana de su profesor de arte, Bayeu. Aunque la pareja tuvo varios hijos, solo uno sobrevivió hasta la edad adulta: su hijo Xavier. Posteriormente, se casó por segunda vez con Leocadia Weiss, con quien tuvo una hija Maria Del Rosario Weiss.

En 1793, a los 47 años, el artista contrajo una enfermedad que afectaría su vida profesional y personal. No existe certeza de qué enfermedad le aquejó, pero se desarrolló rápidamente. El artista pasó casi dos años recuperándose. Tuvo secuelas graves, la más importante una sordera absoluta.

Muchos historiadores piensan que esta condición marcó el inicio de su serie negra. Por supuesto, su enfermedad también coincide con las obras en las que su imaginación se manifestó más libremente.

Se mudó a las afueras de Madrid, donde compró una casa a lo largo del río Manzanares llamada Quinta del Sordo (Villa del hombre sordo). Aunque se había mudado allí en 1819, Francisco de Goya se trasladó a Burdeos en 1824 y luego a París.

Regresó a España en 1826, pero rápidamente volvió a Burdeos. En Francia, sufrió un derrame cerebral en abril de 1828 muriendo a sus 82 años.

Fue sepultado en Burdeos, en el Panteón de Hombres Ilustres del cementerio de San Isidro. Los restos del maestro fueron exhumados y enterrados en la Capilla Real de San Antonio de La Florida, Madrid, en 1919.

Se han realizado varias películas que representan su vida. Sin duda, fue un personaje ilustre dentro del arte mundial. Algunas de estas películas son The Maked Naja (1958), Goya in Bordeaux (1999), Goya’s Ghosts (2006) y el documental Goya – Crazy Like a Genius (2012).

  • Vallés VH. (2005) Goya, su sordera y su tiempo. Acta Otorrinolaringol Esp. Volumen 56, Numero 3. Pp. 122-31.
  • Nordström, F. (2015). Goya, Saturno y Melancolía: consideraciones sobre el arte de Goya (Vol. 193). Antonio Machado Libros.
  • Tomlinson, J. A. (1993). Francisco de Goya: los cartones para tapices y los comienzos de su carrera en la corte de Madrid. Guida Editori.
  • Vázquez, J. M. B. L., & de Goya, F. (1982). Los Caprichos de Goya y su interpretación. Universidad de Santiago de Compostela.