Hipomanía: síntomas y su relación con el trastorno bipolar

09 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Para la persona con hipomanía no existe el descanso: siempre hay algo que hacer, algo en lo que pensar... Su universo interno está acelerado y sus emociones oscilan desde la euforia absoluta hasta la irritabilidad. Conozcamos cuál es la causa de esta situación.

Euforia, hiperactividad, energía desbordante, incapacidad para dormir o descansar porque la mente no deja de tener ideas, hiperempatía, verborrea excesiva… La hipomanía es una característica importante de un tipo muy concreto de trastorno bipolar, sin embargo, su diagnóstico no es fácil porque a menudo el comportamiento de estas personas es plenamente funcional y no llama en exceso la atención.

Son muchos los que tardan décadas en tener un diagnóstico acertado, en disponer de un nombre para eso que les pasa y que durante tanto tiempo les ha hecho sentirse diferentes de los demás. Porque para quien vive con hipomanía su mundo va a otro ritmo, a uno más rápido y en el que el descanso físico y mental apenas tiene cabida. Es un estado en el que las emociones son demasiado intensas y todo turba, hasta el punto de que muchos acaban odiándose a sí mismos.

A día de hoy sabemos de la gran relevancia clínica que tiene detectar lo antes posible la hipomanía, como parte del trastorno bipolar tipo II. En caso de no hacerlo o de confundir este estado con la clásica hiperactividad o de centrarnos solo en la fase de depresión, puede derivarse en casos extremos.

Conozcamos un poco más esta situación de exaltación constante.

Chico eufórico con gafas azules en fase de hipomanía

Hipomanía ¿qué es, cuáles son sus síntomas?

Todos experimentamos cambios en el estado de ánimo, es cierto. Hay días en que nos sentimos más enérgicos y positivos y momentos en los que la realidad se cubre de grises. ¿Dónde está el límite entonces? ¿Cómo diferenciar lo que es normal de aquel estado que ya es patológico y requiere de un tratamiento específico?

El límite está en el impacto que presenta tanto el estado emocional como el comportamental en nuestra vida. No obstante, lo complicado de este hecho reside en que en ocasiones “normalizamos” situaciones que deberían ser atendidas y, a su vez, asociamos conductas a estilos de personalidad pensando que si tal persona actúa así es por su carácter.

Todas estas dinámicas aparecen con frecuencia en las personas con hipomanía. Un ejemplo: si un hermano, una mejor amiga o nuestra pareja no descansa nunca de su trabajo o decide salir a correr por las noches en vez de dormir, podemos decirnos aquello de “es que siempre han sido así de hiperactivos”. Cuando lo que puede estar detrás de esa situación es un trastorno psicológico. Lo analizamos.

¿Qué es la hipomanía?

La hipomanía es un estado caracterizado por un ánimo dominado por la efusividad, la exaltación por un dinamismo en el que las emociones son intensas, las ideas no dejan de surgir y la persona demuestra una extroversión muy característica. A su vez, surge también la hiperempatía, esa capacidad para conectar con las emociones ajenas y contagiarse de ellas.

Ahora bien, algo que sin duda nos puede llamar la atención de este término es el prefijo «hipo». Este matiz es importante y aparece para diferenciarlo de la clásica «manía». En estos casos, el comportamiento hipomaníaco es menos extremo que el de la persona que experimenta una fase maníaca. Es decir, no surgen brotes psicóticos y la conducta por término medio suele ser funcional.

Asimismo, es importante destacar que la hipomanía suele aparecer como una fase característica del trastorno bipolar tipo II.

¿Qué síntomas presenta?

Tal y como hemos señalado, es común que la persona con hipomanía sea plenamente funcional. ¿Qué significa esto? Significa que podemos tener hombres y mujeres que no solo se desenvuelven bien en el trabajo. Su hiperactividad puede hacer que sean altamente creativos, que trabajen más horas de la cuenta, etc.

Veamos más síntomas y manifestaciones:

  • Estados leves de euforia.
  • Verborrea excesiva, son personas que suelen hablar en exceso, que pasan de una idea a otra.
  • Son muy creativos.
  • Pensamiento acelerado.
  • Suelen ser impulsivos.
  • Alta autoestima.
  • Duermen muy pocas horas.
  • Presentan una actividad orientada a conseguir objetivos y el éxito social (más amigos, parejas, encuentros sexuales, éxito en el trabajo…).
  • Problemas de atención.
Chica feliz escuchando música en la fase de hipomanía

La importancia de un correcto diagnóstico

La hipomanía constituye una de las fases del trastorno bipolar tipo II. No obstante, como ya hemos señalado, su diagnóstico no es sencillo. Cuando una persona solicita ayuda no lo hace por esa hiperactividad, por esa estado de euforia. Generalmente lo hacen cuando llegan a la fase de depresión.

Por tanto, lo mas común es que reciban una atención focalizada en ese trastorno depresivo en exclusiva. Es por ello que se recomienda algo muy simple: es necesario que se busquen siempre posibles indicios de hipomanía en cualquier persona que presente síntomas depresivos.

Es más, estudios como los llevados a cabo en la unidad de psiquiatría del Hospital Puerta de Hierro, de Madrid, se recomienda el uso de adecuadas escalas e instrumentos para favorecer una detección precoz de la hipomanía.

Por su parte, el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales ) establece los siguientes criterios diagnósticos:

  • Mostrar un durante un período mínimo de 4 días un estado de ánimo elevado con un aumento destacable de la energía.
  • Presentar tres o más de los siguientes síntomas se extienden por un período de tiempo significativo:
    • Autoestima elevada.
    • Disminución en la necesidad de dormir (sentirse descansado después de solo unas pocas horas de sueño)
    • Verborrea excesiva.
    • Pensamientos acelerados.
    • Problemas de atención.
    • Conducta enfocada y casi obsesiva hacia determinados objetivos.
    • Conductas irresponsables.
  • Estas conductas no deben ser resultado del consumo de determinadas sustancias o efecto de determinados fármacos.

¿Cómo se trata la hipomanía?

La hipomanía no es un trastorno por sí mismo, se trata de una manifestación del trastorno bipolar tipo II. Asimismo, es interesante saber que esta es una de las condiciones psiquiátricas con mayores recursos para su tratamiento.

Disponemos de fármacos para tratar tanto la propia hipomanía como las fases de depresión con muy buenos resultados. Por otro lado, la psicoterapia también es imprescindible para desarrollar nuevas habilidades, gestionar emociones, pensamientos y mejorar sus relaciones.

Lo más importante en todos los casos, es contar siempre con un diagnóstico acertado.

  • García-Castillo , Ines. Fernández-Mayo, Lidia. Serra no-Drozdowskyij, Elena (2012) Detección precoz de episodios de hipomanía en pacientes con trastorno afectivo. Revista de Psiquiatría y Salud Mental - Journal of Psychiatry and Mental Health. DOI: 10.1016/j.rpsm.2011.12.002
  • De Dios, C., Goikolea, J.M., Colom, F., et al. (2014). Los trastornos bipolares en las nuevas clasificaciones: DSM-5 y CIE-11. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, 7: 179-185.