Ignacio Martín-Baró y la psicología de la liberación

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 2 noviembre, 2018
Roberto Muelas Lobato · 2 noviembre, 2018
¿Conoces a Ignacio Martín-Baró? Descubre quién fue este jesuita que desarrolló la psicología de la liberación.

Ignacio Martín-Baró es el padre de la psicología de la liberación. Este jesuita fundó un nuevo movimiento que cambió la forma de entender la psicología social. Tomando como punto de partida otros movimientos por la liberación, Martín-Baró centró la psicología social en el estudio de los contextos y los problemas de las personas que estudiaba.

Quizás no demasiado conocido fuera de América, es un referente central en países de ese entorno. De sus ideas derivan escuelas como la psicología comunitaria, la cual se centra en empoderar a las comunidades con las que se trabaja, en la lucha contra la pobreza, en la defensa de la democracia y en la salud mental.

Vida de Martín-Baró

Martín-Baró nació en España, en Valladolid, e ingresó en la Compañía de Jesús. Como jesuita fue destinado a América Central. Estudió filosofía, teología y psicología, y finalmente se asentó en San Salvador, en la República de El Salvador. Su tesis doctoral versaba sobre las actitudes y conflictos sociales en El Salvador; en concreto, Martín-Baró escribió sobre la densidad poblacional de las clases sociales bajas en esta zona.

Ignacio fue profesor visitante en distintas universidades de diferentes países, pero en la que más tiempo estuvo fue en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de San Salvador. Finalmente, Ignacio murió asesinado por un pelotón del batallón Atlacatl de la Fuerza Armada de El Salvador, bajo las órdenes del coronel René Emilio Ponce, el 16 de noviembre de 1989, junto a otros sacerdotes. El crimen es conocido como el de los mártires de la UCA, la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de San Salvador.

Dibujo de Ignacio Martín-Baró

La teología y la filosofía de la liberación

La psicología de la liberación parte de tres movimientos que surgieron previamente. Estos son: la teología de la liberación, la filosofía de la liberación y la pedagogía de la liberación. La teología de la liberación propone centrarse en los más necesitados, o sea, los pobres. Desde el cristianismo reconocen la opresión y las injusticias sobre este sector de la sociedad, y defienden usar las ciencias humanas y sociales.

“Queridos filósofos, queridos sociólogos progresistas, queridos psicólogos sociales: no jodan tanto con la enajenación aquí donde lo más jodido es la nación ajena”.

-Roque Dalton-

Por su parte, la filosofía de la liberación se centra en la creación del conocimiento. Discute que la mayoría del conocimiento que se estudia viene de hombres occidentales de clase media; es decir que el conocimiento que proviene de otras personas no se considera como válido. Por tanto, la filosofía de la liberación propone aprender mediante el diálogo el conocimiento de esos “otros” que no se tienen en cuenta.

Pedagogía de la liberación

Otra de las bases del pensamiento de la psicología de la liberación encuentra su fundamento en el pensamiento de Paulo Freire, el cual creó un movimiento educativo conocido como la pedagogía de la liberación. Este movimiento consideraba que la educación liberadora era un proceso de renovación de la condición social del individuo, considerando al sujeto como un ser pensante y crítico que reflexiona sobre la realidad que vive.

“El saber psicológico debe ponerse al servicio de una sociedad donde el bienestar de los menos no se asiente sobre el malestar de los más, donde la realización de los unos no requiera la negación de los otros, donde el interés de los pocos no exija la deshumanización”.

-Ignacio Martín-Baró-

Así, la pedagogía de la liberación buscaba educar en el pensamiento crítico a la vez que útil; esto es, educar en valores igualitarios sin usar el adoctrinamiento. No educar de acuerdo con los intereses de la economía, sino con los personales. Se enseña a las personas a comprender el mundo desde su experiencia y la reflexión crítica. Estos fundamentos fueron adoptados en la psicología de la liberación.

Mujer pensando

La psicología de la liberación

Partiendo de estas bases, Ignacio Martín-Baró funda lo que se conoce como la psicología de la liberación. La propuesta consiste en que la psicología debería partir del contexto que se estudia y centrarse en las problemáticas que la gente que reside en ese contexto tiene. Así, aboga por una psicología centrada en contextos específicos, en vez de en contextos artificiales. También creía que la psicología no es imparcial, por lo que defendía una psicología crítica y posicionada.

Con estas ideas, Martín-Baró creó el Instituto Universitario de Opinión pública. Desde este organismo lanzaba encuestas a la población para luego compartir los datos obtenidos. De esta forma, Martín-Baró desmitificaba muchas de las creencias de la gente; lo que se conoce como la des-ideologización. Por contra, las políticas encontraron sus ideas opuestas, lo cual acabó con su asesinato.

  • Martín-Baró, I. (1998). Psicología de la liberación. Madrid: Trotta.