¿Por qué soy insensible al sufrimiento de los demás?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 24 julio, 2017
Edith Sánchez · 24 julio, 2017
Condiciones como la alexitmia podrían explicar por qué hay quien se muestra insensible al sufrimiento ajeno

Todas las especies de animales que viven en grupo están dotadas de la capacidad para sensibilizarse ante el dolor de sus pares. La solidaridad forma parte de su equipo genético como garantía para la supervivencia de la especie. Ahora bien, si esto es así en la mayoría de las especies ¿Por qué hay entonces quien se muestra insensible al sufrimiento de los demás?

¿Cómo es posible que haya personas capaces de cerrarse emocionalmente a lo que está fuera de ellos mismos? Hay varias respuestas posibles para estas preguntas. Las causas que están detrás de la insensibilidad, van desde la existencia de graves patologías, la alexitimia, hasta una vulnerabilidad extrema.

Los caminos para desarrollar un carácter insensible también son muchos y abarcan diferentes manifestaciones. Por lo general, la insensibilidad no se aplica a todo. Es decir que, salvo que exista una enfermedad mental muy incapacitante, las personas no son totalmente insensibles.

Varía el grado, varía el objeto y varían las circunstancias. En otras palabras, se puede ser completamente insensible al sufrimiento de algunos y, al mismo tiempo, muy sensible al dolor de otros en un determinado momento y a al inversa en otro.

Desear lo imposible y ser insensible a los males ajenos: he ahí las dos grandes enfermedades del espíritu”.

-Bías de Priene-

Causas y manifestaciones de la condición insensible

A menudo tildamos a la persona insensible de fría, antipática e incluso como falta de emociones. Sin embargo, es importante profundizar un poco más en la arquitectura psicológica de este tipo de perfiles. Veamos algunas características al respecto.

La alexitimia

Hay una pequeña parte de la población que evidencia cierta frialdad en el trato. Evidencian esa distancia emocional que a menudo, se asocia a un comportamiento claramente insensible.

  • Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), nos señala que los alexitímicos viven en una cárcel de inusual sufrimiento donde a pesar de experimentar emociones, no pueden identificarlas ni demostrarlas.
  • Según un estudio llevado a cabo por Juan Otero y la Asociación Española de Neuropsiquiatría, en esta condición suelen existir alteraciones genéticas que determinan esta característica.
ballena debajo del agua representando la persona insensible

Los traumas y la inexperiencia emocional

Quienes han experimentado grandes sufrimientos emocionales suelen ser más empáticos y sensibles al dolor de los demás. Pero si ese dolor ha rebasado ciertos límites a causa de un trauma psicológico o si se ha dado en el marco de una extrema vulnerabilidad, ocurre el efecto contrario: se vuelven insensibles.

  • Lo desconcertante es que también ocurre el fenómeno opuesto. Esto quiere decir que quien no ha experimentado sufrimiento, o lo ha hecho en mínima medida, también se vuelve insensible. No logra atribuirle un significado o una valoración emocional al sufrimiento de los otros.
  • Su capacidad de empatía no se ha desarrollado y ostenta una suerte de ignorancia afectiva que le impide solidarizarse con el sufrimiento o la alegría de los demás…. porque no solo se da una insensibilidad para las emociones negativas.

El ser insensible al sufrimiento de otros se manifiesta de diferentes maneras. No solo tiene que ver con permanecer indiferente ante el estado de necesidad o la solicitud de ayuda de alguien.

También se incluye allí toda conducta en la que otro ser humano es abordado como organismo, instrumento o medio sin ser un fin al mismo tiempo.

Cuando se es sensible e insensible a la vez

Lo usual es que una persona sea sensible e insensible al mismo tiempo. También es frecuente que aparezcan etapas de insensibilidad en quienes normalmente son sensibles y empáticos. Hay muchos factores que se mezclan para que esto ocurra. Si alguien atraviesa por un grave sufrimiento, probablemente no tenga la energía emocional suficiente para empatizar con el sufrimiento de otros.

hombre con puntos de luz en el rostro simbolizando la personalidad insensible

Hay personas que le temen al sufrimiento y sin darse cuenta desarrollan estrategias, mecanismos o vías para insensibilizarse. Esto ocurre, por ejemplo, en el caso de las adicciones.

El consumo de drogas psicoactivas levanta una barrera de insensibilidad frente al sufrimiento de los demás. Es una burbuja que actúa como aislante. Construir y nutrir un carácter excesivamente rígido es también una estrategia de insensibilización. De hecho, es una manera de tomar un control severo sobre las emociones, de modo que toda la energía se invierta en contenerlas.

El amor y la solidaridad

Erich Fromm señalaba que el amor y la solidaridad, si son genuinos, también son universales. Decía que si uno ama a un ser humano, también ama a la humanidad.

  • Haciendo una analogía de esos postulados, podría decirse que es imposible ser sensible al sufrimiento de un ser humano sin al mismo tiempo sensibilizarse al dolor de todos los demás seres humanos. Suele ocurrir así, aunque en diferentes intensidades.
  • En este sentido, el que no es receptor de sensibilidad puede verses afectado, pero el que seguro que se va a ver afectado es aquel que no tiene o manifiesta sensibilidad.

La inclinación instintiva hacia la solidaridad no es un capricho de la naturaleza. En nuestra dotación genética hay una información que quedó instalada allí como garantía de supervivencia. Ayudar y ser ayudados es, por mucho, una de las estrategias que tiene la vida -y por lo tanto, nosotros- para perpetuarse.

mujer insensible

 

  • Otero, J. (1999). Alexitimia, una revisión. Revista de La Asociación Española de NeuropsiquiatríaXIX(72), 587–596.
  • Navarro, Marisa (2015) La medicina emocional. Debate